Desde la céntrica intersección de las avenidas Hermanas Mirabal y Jacobo Majluta, en Santo Domingo Norte, dominicanos y cubanos se dieron cita para expresar la solidaridad con Cuba, denunciar la escalada de agresiones del Gobierno de Estados Unidos contra la Isla y repudiar el cerco energético que recrudece el bloqueo comercial, económico y financiero que daña severamente al pueblo cubano.
La música de la cultura ancestral de la hermandad del espíritu santo de Villa Mella acompañó la parada de solidaridad con Cuba. La educadora y servidora comunitaria Josefina Tavarez Beillard, coordinadora de la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba en Santo Domingo Norte, expresó su apoyo al pueblo cubano, rechazó el bloqueo contra este hermano y soberano país; y la intervención norteamericana.
Por otro lado, Antonio Astwood, coordinador de Alianza País en Santo Domingo Norte, exigió que el imperialismo estadounidense deje en paz al pueblo cubano; y solicitó a la comunidad internacional que continúe apoyando a Cuba en el levantamiento del aberrante bloqueo, como lo ha hecho en Naciones Unidas por más de 30 años.
Gregorio Corporán, miembro del partido Patria Para Todos, pidió que dejen a Cuba tranquila, en paz y libre sin una intervención injusta; rechazó las fraudulentas acusaciones contra el héroe cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz y el bloqueo contra la Isla.
El periodista Estanislao Vallejos, expresó su solidaridad con el pueblo cubano y destacó los lazos históricos y de amistad que unen a ambas naciones. En tal sentido, manifestó que como dominicanos deben enarbolar la unidad hacia Cuba, pueblo que resiste la opresión de Estado Unidos. Rechazó la búsqueda de pretextos del presidente estadounidense Donald Trump para intervenir en Cuba.
La oportunidad fue propicia para que amigos solidarios de esta región se sumaran a las firmas del Manifiesto de Solidaridad con Cuba.
La jornada, que inició en el Museo Cofradía Espíritu Santo de Villa Mella, donde amigos solidarios se reunieron para expresar cariño y empatía por Cuba, fue escenario para; también, desde la cultura tradicional y autóctona dominicana reafirmar que Cuba no está sola y que en cada rincón de Quisqueya se alza una voz hermana en fraternidad con el pueblo cubano y su Revolución.


