Ciudad de Panamá, 12 de diciembre de 2025. Justo en la Avenida A, en el Casco Antiguo, de la capital panameña, una calle lleva desde hoy el nombre del cubano Eusebio Leal (1942-2020), Historiador de La Habana.
La placa lleva inscrita una frase del reconocido intelectual universal y de la nación antillana en una de sus visitas a este sitio del corregimiento San Felipe cuando afirmara a su amigo Alberto Tuñón, “Panamá tiene el Casco Antiguo más rico de América, por su influencia española, francesa y caribeña”.
Tiene además como pie de firma “Dr. Eusebio Leal Spengler, Embajador itinerante de Naciones Unidas (ONU) 15-01-1980”.
En la velada, a la que asistió el embajador de Cuba en Panamá, Víctor Cairo, el vicepresidente de la fundación para la preservación del patrimonio histórico de Panamá, “Beto” Tuñón- como cariñosamente le conocen- rememoró anécdotas de su amistad con Leal Spengler, un acucioso investigador y profundo ser humano, remarcó.
Así lo describió en unas palabras que dijo salieron esta misma madrugada del corazón y también en un poema que tituló “La Habana, el Son y Eusebio Leal”.
Tuñón se refirió a su amigo Eusebio, el Doctor Leal, y una de las asignaturas pendientes en ese afán patrimonial, al narrar cuando supo en una de sus tantas visitas a la nación centroamericana del hallazgo de un machete en una de las casas donde permaneció el General Antonio Maceo, quien participó en las labores de construcción del ferrocarril en el Canal y pidió emprender su búsqueda.
Además resaltó su preocupación por el patrimonio histórico de las naciones, y no solo de Cuba, y agregó que su obra y legado están más vigentes que nunca, a lo que rinde homenaje ahora esta calle de Panamá bautizada con su nombre, un esfuerzo conjunto con las autoridades del corregimiento San Felipe y de la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá.
A su turno, el diplomático Cairo, quien concluye por estos días su misión en Panamá y asumirá similar responsabilidad en Brasil, resaltó el honor de llevarse la amistad y amor de los panameños.
Que mejor día y ocasión que esta, indicó, cuando gracias al compromiso de muchos con las relaciones culturales e históricas de hermandad y solidaridad entre ambos pueblos, una calle lleva el nombre del cubano universal, amigo entrañable y fiel al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, cuyo impronta queda no solo en edificaciones restauradas de La Habana Vieja , sino en su gente, en lo social, en la participación y en el aporte de la comunidad en el cuidado de sus raíces.
Cairo , quien ha recibido decenas de reconocimientos en fraternales despedidas organizadas por autoridades locales, diversos colectivos de agrupaciones políticas, sociales, de la solidaridad, cuerpo diplomático y cubanos residentes en el istmo, entre otras, aseveró que guardará por siempre la hermandad y la gratitud mostrada del pueblo panameño.
En el acto, al que asistieron personalidades como Mario Kennedy, representante del corregimiento de San Felipe, el grupo de Instrumentos de Viento interpretó un danzón y una habanera.
Nacido en La Habana el 11 de septiembre de 1942, Leal Spengler fue director del Museo de la Ciudad y de la Oficina del Historiador, donde asumió importantes labores de renovación y reconstrucción, como la del Palacio de los Capitanes Generales (antigua Casa de Gobierno) y actual sede del mencionado museo.
La responsabilidad de conducir las obras del Casco Histórico de La Habana, declarada en 1982 por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, se le confirió en 1981, tarea emprendida con mucha pasión.
Considerado el hombre que “salvó” La Habana, los restos del doctor Leal Spengler descansan en un sitio de la Habana Vieja, el Jardín Madre Teresa de Calcuta, al fondo de la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.

