Conakry, República de Guinea. 29 de enero de 2026.- La sede de la Embajada de Cuba en Conakry acogió a un grupo de amigos de Cuba y su Revolución en una actividad que sirvió de celebración del 67mo aniversario del Triunfo de la Revolución y una actualización de la política mundial.
El encuentro congregó entre otros al Embajador de la República de Angola, la Encargada de negocios de Guinea Ecuatorial, ex graduados en Cuba de diversas especialidades, integrantes del grupo de solidaridad, amigos haitianos y una amplia representación de los cubanos residentes en la ciudad de Conakry.
El embajador Alexis Peña Orozco, en las palabras centrales del acto ofreció una actualización de la labor de la Embajada durante el año recién concluido y sus labores en Guinea y Côte d’Ivoire, país donde se ocupa de las relaciones bilaterales como Embajador concurrente y comentó los sucesos cometidos por el gobierno norteamericano contra el pueblo de Venezuela que desembocaron en el secuestro del presidente constitucional de esa nación, Nicolás Maduro Moros y de su esposa Cilia Flores y la masacre de más de cien ciudadanos tras los “bombardeos quirúrgicos” de diferentes puntos neurálgicos para la defensa del país y el ataque a la Residencia oficial, que provocó un saldo de 32 cubanos fallecidos y una cifra similar de los venezolanos que conformaban los primeros anillos defensivos de la Guardia presidencial.
Se presume que además del empleo de una fuerza muy superior numéricamente hablando por la cantidad de marines que participaron en la abominable acción de guerra, violatoria del derecho internacional y de las propias leyes federales norteamericanas, se encontraban en el área del Caribe venezolano, portaaviones y se emplearon más de 200 aviones, helicópteros y drones, que lograron invalidar los sistema de defensa de la nación y por las declaraciones de los sobrevivientes, se ha conocido que fueron utilizadas armas de última generación, totalmente desconocidas. Estas acciones, nunca fueron informadas al Congreso de EEUU, el único autorizado a desatar una guerra contra otra nación en el nombre de la unión americana.
Una vez más los EEUU volvieron a emplear sus táctica imperiales, en política exterior nacidas en el siglo XIX, la diplomacia de las cañoneras, para forzar concesiones políticas –la salida del presidente Nicolás maduro Moros- y las económicas –hacerse dueños de los hidrocarburos venezolanos- que de forma desfachatada y mentirosa se ha atrevido Donald Trump a afirmar públicamente fueron robados a su país por Venezuela.
Cerró sus palabras exhortando a mantener la confianza en el Gobierno de Cuba y la solidaridad con sus familiares y amigos en la isla, tras la andanada de diatribas digitales de los enemigos y odiadores del pueblo cubano, principalmente desde el sur del estado de la Florida.
EmbaCuba – Guinea Conakry / Côte d’Ivoire
