Alta Austria, 10 de mayo. – En el marco de la Ceremonia Internacional de Conmemoración y Liberación del campo de concentración de Mauthausen, la Embajada de Cuba en Austria, junto a la Asociación de Amistad Austria-Cuba (ÖKG) y las fuerzas solidarias del país europeo, rindió un sentido homenaje a los cinco cubanos que cayeron asesinados en ese campo nazi durante la Segunda Guerra Mundial: Roberto Cortezón, Félix Llanos, Alberto Sánchez, José Luis Pérez Arocha y Manuel Sola Castillo.
El acto contó con una nutrida participación de simpatizantes y representantes de movimientos políticos austriacos, así como integrantes de delegaciones de otros países, convirtiéndose en una tribuna de denuncia contra las políticas de asfixia económica impuestas por Estados Unidos contra Cuba.
En su discurso, el embajador Pablo Berti Oliva vinculó directamente la barbarie del fascismo con las prácticas actuales del bloqueo. Señaló que los perpetradores no fueron monstruos sobrenaturales, sino personas comunes que ejercieron la crueldad o la toleraron, y advirtió: “El silencio frente al crimen también es una forma de complicidad. Hoy, ese mismo mecanismo se repite en el mundo”.
El diplomático cubano denunció, además, el recrudecimiento del cerco contra Cuba: “En lo que va de año, la administración Trump ya ha aprobado dos órdenes ejecutivas. Un cerco energético. Una asfixia financiera. Una persecución deliberada para rendir a una nación entera".
Las palabras del embajador trazaron un puente ético imborrable: “La pretensión de superioridad, la arrogancia de imponer un modelo por la fuerza, el desprecio por la soberanía ajena: esa es la raíz del fascismo. Y esa misma lógica hoy se disfraza de sanciones, de listas, de bloqueos".
La jornada demostró una vez más que la solidaridad con Cuba trasciende fronteras y se fortalece en la defensa de la memoria, la verdad y la justicia.
(EmbaCubaAustria)







