Cuba y el Caribe - Solidaridad contra la hostilidad.

Opinión | Tomado de One News SVG

Por Carlos Ernesto Rodríguez Etcheverry

Embajador de Cuba ante San Vicente y las Granadinas

Durante décadas, la historia de la relación de Cuba con el Caribe ha sido de solidaridad, lucha compartida y mejora mutua. En una región caracterizada por pequeñas economías insulares e infraestructuras frágiles, las contribuciones de Cuba a la atención médica, la educación y la cooperación técnica no han sido meramente simbólicas: han salvado vidas. Estos vínculos a menudo han estado en marcado contraste con la política de hostilidad y agresión que persiguen los Estados Unidos, sobre todo en la forma del bloqueo comercial de larga data contra Cuba.

Una historia de cooperación y respeto

Desde los primeros años de independencia para muchas naciones del Caribe, Cuba ha sido un socio dispuesto a compartir su experiencia. A través de misiones médicas y oportunidades educativas, los profesionales cubanos han trabajado en todo el Caribe para fortalecer los sistemas de salud y desarrollar la capacidad local. Muchos gobiernos de la región consideran que los médicos cubanos son esenciales, especialmente en las comunidades rurales -un sentimiento expresado repetidamente por los líderes del Caribe.

Con respecto a la relación con San Vicente y las Granadinas. Los lazos diplomáticos entre Cuba y San Vicente se establecieron en 1992, y más de treinta años después las dos naciones celebran una relación basada en la hermandad y la cooperación. Los funcionarios de ambos países se han comprometido a profundizar la colaboración en materia de desarrollo técnico, económico y social.

Más allá de la diplomacia formal, el gobierno de San Vicente ha rechazado públicamente las medidas coercitivas unilaterales impuestas por los Estados Unidos y reafirmó su apoyo a la igualdad soberana y la no interferencia -principios consagrados en el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

El papel de Cuba en el Caribe

La Comunidad del Caribe más amplia (CARICOM) y Cuba han construido una relación que es un modelo de cooperación Sur-Sur, centrada en las necesidades compartidas más que en el dominio. A través de intercambios educativos, asistencia técnica y apoyo médico, Cuba ha desempeñado un papel en el avance de la salud pública y el capital humano en toda la región. Los líderes caribeños a menudo han rechazado los intentos de Washington de deslegitimar esta cooperación, incluyendo afirmaciones de que los médicos cubanos representan "trabajo forzado", etiquetando tales aseveraciones como políticamente motivadas y desconectadas de la realidad en el terreno.

Personal médico cubano en el Caribe

Cuba ha desplegado por largo tiempo a profesionales de la salud en las naciones de la CARICOM, fortaleciendo la capacidad sanitaria en países con acceso limitado a los servicios. En toda la región, hay miles de médicos, enfermeras y técnicos cubanos que apoyan los hospitales, las clínicas y los esfuerzos de salud pública.

En SVG, los profesionales médicos cubanos han estado estacionados desde 1998, integrados al personal sanitario local y proporcionando servicios clínicos y apoyo -especialmente durante emergencias como huracanes y la pandemia de COVID-19. Esta cooperación es reconocida públicamente por los líderes de SVG como esencial para los resultados sanitarios locales.

Becas y educación superior

Cuba ha ofrecido becas a estudiantes caribeños durante décadas, especialmente en los campos de la salud y la técnica. En todo el Caribe, cientos de estudiantes se gradúan de universidades cubanas cada año, contribuyendo a las capacidades nacionales en medicina, ingeniería y salud pública.

Para los años académicos 2023/24 y 2024/25, el Gobierno de Cuba concedió 38 becas a estudiantes de San Vicente y las Granadinas para estudiar en Cuba. Estos cubren áreas clave como la medicina, estudios médicos de posgrado, estomatología/odontología, enfermería, ingeniería, tecnología de la salud y algunas otras carreras no médicas.

Esta ayuda generosa y sincera refleja el compromiso continuo de Cuba con la educación y el desarrollo vicencianos; a pesar de los desafíos que enfrenta la isla como resultado de las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos.

A lo largo de los años, más de 300 vicencianos se han beneficiado de becas cubanas, muchos de los cuales regresaron a sus hogares para trabajar en sectores esenciales como la salud y la educación.

Cooperación técnica más allá de la salud

La cooperación de Cuba con SVG se ha expandido más allá de la atención médica y la educación, hasta llegar al apoyo técnico. Por ejemplo, los ingenieros cubanos han participado en proyectos de desarrollo relacionados con la expansión y modernización del Aeropuerto Internacional de Argyle, lo que ilustra la diversificación del compromiso bilateral.

En 2023, SVG y Cuba firmaron un Memorando de Entendimiento (MOU) para fortalecer la cooperación en turismo y capacitación hotelera, ampliando aún más las oportunidades de desarrollo profesional entre los vicentinos. Como resultado de ese MOU, expertos cubanos viajaron a SVG en 2025, donde realizaron varios talleres que contribuyeron a programas de creación de capacidades dentro del sector.

Estos intercambios cooperativos han sido parte de marcos de cooperación Sur-Sur que enfatizan el apoyo mutuo entre los estados en desarrollo.

Contraste con la política estadounidense: hostilidad y bloqueo

Esta narrativa de asociación choca fuertemente con el enfoque estadounidense hacia Cuba. Desde 1960, los Estados Unidos han mantenido un bloqueo económico y comercial integral destinado a aislar económica y políticamente a Cuba y provocar un cambio de régimen en la isla. Lo que comenzó durante la Guerra Fría ha perdurado por más de seis décadas y ha sido criticado internacionalmente -incluso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde la mayoría del mundo vota una y otra vez para condenar esta política unilateral absurda y genocida.

Las medidas estadounidenses más recientes han adoptado un tono aún más duro. Bajo la política actual, Washington ha intentado restringir el suministro de petróleo a Cuba mediante aranceles y presiones sobre proveedores terceros, lo que contribuye a las crisis energéticas en la isla.  Los servicios de salud pública y los sectores esenciales están cada vez más tensos en estas condiciones y las familias cubanas sufren literalmente de escasez en muchos aspectos, como el suministro de alimentos y medicamentos.

Además, las acciones de los EE.UU., como las restricciones de visado dirigidas a gobiernos que cooperan con las misiones médicas de Cuba, han encontrado resistencia por parte de líderes caribeños que consideran estas tácticas intrusivas y punitivas.

La diferencia entre el enfoque de Cuba y el de los Estados Unidos refleja más que desacuerdos políticos: resalta visiones fundamentalmente diferentes para las relaciones internacionales. Cuba y el Caribe, a pesar de todas sus imperfecciones, han buscado relaciones basadas en el respeto mutuo y objetivos compartidos de desarrollo. El bloqueo de Washington, por el contrario, está arraigado en la coerción y la influencia política, que es ilegal y criminal.

En una era de renovada tensión geopolítica, la relación entre Cuba y el Caribe sigue siendo un testimonio del poder de la solidaridad frente a la adversidad. A pesar de la presión externa persistente, estas asociaciones reflejan un respeto duradero y un propósito común. El mundo se beneficiaría de centrarse no en la confrontación sino en el diálogo, la prosperidad compartida y la dignidad humana -valores que han definido desde hace mucho los lazos de Cuba con sus vecinos del Caribe.

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