Gante, 27 de enero.- No soy yo esa mujer a la que los cobardes insultan fácilmente, ni la que se empequeñece ante el aparente gigante, tampoco soy de las que se pone de perfil ante los debates, ni calla ante la violencia verbal.
Conozco a una mujer cubana, con un largo camino andado, que no se esconde para expresar sus convicciones políticas, sin necesidad de tapar su cara, mujer fuerte y enérgica, con un discurso tan claro como el agua a pesar de la edad.
Ruin y mezquino, aquel que escudándose en no se qué, arremete, en el empeño de la descalificación a diestra y siniestra, de todo el que tome la palabra en su contra, entonces ordena: "nada de aplausos; a por ella, a por él".
Yo condeno el ataque a Menia Martínez y lo hago por honestidad, por lealtad a ese pueblo de Cuba que me representa, pero también por la libertad de pensamiento que debe llegar a ser unidireccional. No alentaría nunca ese sutil atropello, aprovechando el momento actual, a una mujer no.
Menia, usted tiene todo mi apoyo y respeto. Se lo ha ganado.
Lisette Herrera Ches, cubana residente en Bélgica.
(EmbaCuba Bélgica)
