Radio Cadena Agramonte, 30 de Junio 2020. Desde el 30 de marzo, exactamente durante tres meses, 39 profesionales de la Salud Pública cubana desafiaron el frío, la distancia y la muerte. Formaron parte de una de las primeras brigadas del contingente Henry Reeve que desde la Mayor de las Antillas partió a tierras lejanas para enfrentar un mal aún desconocido, pero por aquel entonces, un enigma mayor: el virus del SARS-CoV-2.
Justo cuando Europa era el epicentro de la Covid-19 en el mundo, los caribeños llegaron al Principado de Andorra, y hoy, luego de salvar miles de vida y lograr que esa sea la primera nación del llamado viejo continente que no tiene ingresos por el nuevo coronavirus - según un despacho reciente de Prensa Latina - regresan a casa.
El joven doctor Yurisán Curbelo López, natural de Camagüey, es el integrante más joven de la brigada, y aunque lleva más de una década viviendo en La Habana, su orgullo agramontino es evidente; tierra en la que atesora grandes vivencias y donde sus padres muestran la satisfacción por el camino que ha tomado el hoy especialista en Medicina Interna.
Con Yuri, como le conocen, contacté por primera vez casi de casualidad hace aproximadamente el mismo tiempo que lleva en Andorra, y antes de partir de regreso a Cuba manifestó a Cadena Agramonte, vía Facebook, que lo hacen con el objetivo cumplido de la tarea que se les asignó, que fue ayudar a la erradicación de la Covid-19. "El 26 de junio dimos de alta al último paciente que se encontraba ingresado con la enfermedad, y regresamos con la satisfacción de haber puesto en alto la Medicina cubana en este país".
Antes de regresar, expresó su alegría por el reencuentro con familiares y vecinos en su ciudad de los tinajones, luego de devolverles la vida a muchos que encararon la muerte, al sufrir la pandemia originada a finales del pasado año en China. Dos camagüeyanos en Andorra que después de tres meses vuelven a sentir el calor de esta Isla, la misma que los vio partir cuando la Covid-19 cegaba cientos de vida en Europa.
Hoy llegan con el agradecimiento de aquel pueblo al que ayudaron a devolver la esperanza.
