DECLARACION DE LA ACRJ POR EL 73 ANIVERSARIO DE LOS ASALTOS A LOS CUARTELES GUILLERMON MONCADA Y CARLOS MANUEL DE CESPEDES.

En vísperas del 73 aniversario de los históricos asaltos a los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de julio de 1953; en este año 2026 en que coincide con el centenario del nacimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana, que encabezó esa acción heroica el pueblo de Cuba celebra esos acontecimientos.

El 1o de enero 1959 fue la primera vez después del fin de las guerras de independencia americanas de los siglos XVIII y XIX, en que un movimiento insurreccional popular derrotaba un ejército profesional de más de 80,000 hombres, bien armados, entrenado y asesorado por el ejército norteamericano y sus cuerpos represivos.

Los gobernantes norteamericanos veían esa situación con preocupación, porque era la primera vez que no tenían el control de los líderes, de un movimiento que había tomado el poder político en un país de la región,  y temían que pudieran chocar con las políticas del poderoso imperio, en Cuba y en el hemisferio, esas preocupaciones eran comprensibles dada su absoluta hegemonía hemisférica, y la política de guerra fría y anticomunismo, que dominaron la orientación ideológica de la política interna y externa de los Estados Unidos después del fin de la 2da. Guerra Mundial.

Así, desde muy temprano los norteamericanos trataron de organizar un golpe de estado militar ante la huida de Batista, Fidel y el liderazgo revolucionario lo comprendieron y actuaron con gran celeridad, el ejército nacional estaba derrotado y desmoralizado, sus líderes huían y los planes golpistas fracasaron y la dirección revolucionaria rápidamente tomó el poder político, y desintegró el ejército y las fuerzas represivas.

Invitado por la Sociedad Americana de Editores de Periodísticos, Fidel Castro viajó a los Estados Unidos por primera vez después del triunfo de la revolución en abril de 1959. Visitó Washington DC, New York y varias ciudades y se reunió con un amplio espectro de la sociedad norteamericana y con el Vicepresidente Richard Nixon, mientras el Presidente Dwight D. Eisenhower evito reunirse con él.

Al concluir la entrevista el Vicepresidente Nixon escribió un memorándum en el que expresaba que o Fidel Castro era muy ingenuo o estaba manejado por los comunistas, obviamente él creía lo último; y que debía hacerse todo lo posible por derrocar el régimen revolucionario.

Desde ese momento se le dieron instrucciones a la CIA y otras agencias del gobierno norteamericano, de comenzar a preparar el derrocamiento del gobierno cubano, con presiones diplomáticas, apoyando a los sectores opuestos al mismo, con una creciente campaña publicitaria y desinformativa contra la revolución, apoyo a los actos terroristas de la oposición contrarrevolucionaria y la selección y entrenamiento de los opositores cubanos en los Estados Unidos y otros países, que culminarían en la invasión y derrota de los efectivos militares organizados, armados y transportados a la Bahía de Cochinos en abril de 1961; que inicialmente se trató de presentar como un levantamiento interno dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; pero finalmente  frente al desastre político, el entonces Presidente John F. Kennedy se vio obligado a asumir la responsabilidad de esa agresión, pero no fue sancionado ni por la ONU, ni por la OEA, ni por nadie, a pesar de constituir una violación flagrante del derecho internacional y las cartas constitutivas de esas organizaciones.

El enfoque y la política propuesta en el memorándum del Vicepresidente Nixon, ha sido la medula de la política agresiva de los gobiernos de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana por 67 años, con la excepción de algunos breves períodos en los gobiernos de los presidentes Jimmy Carter y Barak Obama

Desde 1962 se instauro la política de bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, inspirada en el memorándum del 6  de abril 1962 elaborado por el  Vicesecretario Asistente del Departamento de Estados para Asuntos Interamericanos Lester D. Mallory, en dicho memorándum el funcionario afirmaba:

"La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (la estimación más baja que he visto es del 50%), no existe oposición política efectiva. La influencia comunista se está extendiendo por el Gobierno y la sociedad a un ritmo alarmante. Si se aceptan estos hechos o no se pueden contrarrestar con éxito, se deduce que deben emplearse con prontitud todos los medios posibles para debilitar la economía cubana. Si se adopta tal política, debería ser el resultado de una decisión firme que impulse una línea de acción que, si bien sea lo más hábil y discreta posible, logre el mayor impacto en la privación de dinero y suministros a Cuba, la disminución de los salarios monetarios y reales, y la generación de hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno".

Ese mismo año, la administración Eisenhower impuso el bloqueo económico, comercial y financiero que perdura hasta nuestros días siendo el más prolongado y abarcador de la historia. El memorando fue desclasificado en 1991.

A pesar del bloqueo y las agresiones, Cuba logró alcanzar niveles de educación y cultura, salud pública, empleo, éxitos notables en la justicia social, en la lucha por la igualdad racial y de género, desarrollo científico técnico, los deportes, que la sitúan en una posición de vanguardia entre los países en vía de desarrollo y en algunas áreas, superior incluso a muchos países industrializados.

Además ayudó a la lucha de los países del llamado tercer mundo, contra el colonialismo y las agresiones de potencias extranjeras, contribuyendo a la liberación nacional y la eliminación del apartheid; brindó ayuda humanitaria y solidaria a nuestros hermanos y hermanas en África, Asia y la América Latina y el Caribe, en la lucha contra la ignorancia, las enfermedades, plagas y los desastres naturales, convirtiéndose en un símbolo de la solidaridad y el internacionalismo.

Ello explica la razón por la que desde 1992, casi por unanimidad, los miembros de la ONU, votan todos los años en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que es el foro más representativo de los gobiernos del mundo, contra el bloqueo económico, comercial y financiero norteamericano contra Cuba.

El documento anticubano dado a conocer por el gobierno estadounidense el 30 de junio de 2025 consiste en una reedición y enmienda del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional No. 5 que el propio Gobierno de Estados Unidos había emitido el 16 de junio de 2017, al inicio del primer mandato de Donald Trump.

Cuba denuncia y rechaza categóricamente ambas versiones del infame documento.

Como clara expresión de la conducta agresiva y los propósitos hegemónicos de ese gobierno, el texto original y su reedición actual contemplan un cuerpo de medidas dirigidas a fortalecer aún más el cerco económico y provocar mayores carencias al pueblo cubano, en el fallido intento de apoderarse del país y regir su destino, en conformidad con lo dispuesto en la Ley Helms-Burton de 1996.

Ya desde 2017 y al amparo del Memorando entonces emitido, el Gobierno estadounidense comenzó la aplicación de medidas de reforzamiento extremo del bloqueo económico que lo llevaron a una dimensión cualitativamente más dañina. Estas medidas se han mantenido a lo largo de los últimos años, incluido el periodo de gobierno de Joseph Biden, y explican en gran medida las carencias actuales y los grandes desafíos que enfrenta la economía cubana para su recuperación, crecimiento y desarrollo.

El Memorando original de 2017 ha sido la plataforma política que impulsó, entre otras medidas, la prohibición casi absoluta a que los estadounidenses viajen a Cuba. Es la que indujo a la persecución de los suministros de combustible, la obstaculización de remesas, y las medidas contra gobiernos de terceros países por contar estos con servicios médicos cubanos para atender a sus respectivas poblaciones.

Es también la que ha promovido las presiones a entidades comerciales y financieras de cualquier parte del mundo para impedir su relación con Cuba, la que propicia demandas en cortes de Estados Unidos contra inversionistas en nuestro país, la que dispuso la calumniosa inclusión de la Isla en la lista de Estados supuestamente patrocinadores del terrorismo, con sus nefastas consecuencias para la economía nacional.

La política hostil así definida, viola el Derecho Internacional y numerosas resoluciones de las Naciones Unidas. Pretende fundamentar el uso de la coerción económica como arma de agresión contra un país soberano, con el ánimo de quebrar la voluntad política de toda la nación y someterla a la dictadura hegemonista de Estados Unidos.

No le importa al Gobierno estadounidense que Cuba sea un país pacífico, estable, solidario y con relaciones amistosas con prácticamente el mundo entero. La política que aplica responde a los intereses estrechos de una camarilla anticubana y corrupta que ha hecho de la agresión al vecino un modo de vida y un negocio muy lucrativo.

Expresamos nuestro más decidido apoyo y compromiso con la lucha de nuestro pueblo, condenamos el bloqueo, las agresiones del gobierno de los Estados Unidos y las amenazas de los sectores ultraderechista y fascistas de los Estados Unidos y sus aliados.

Viva la Revolución Cubana

Hasta la Victoria siempre

 

Asociación de Cubanos Residentes en Jamaica Mayor General Antonio Maceo

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