El próximo 1ro de mayo el pueblo de Cuba celebrará el Día Internacional de los Trabajadores, sumido en una difícil y grave situación económica y social, provocada principalmente por el impacto negativo de 63 años del criminal e ilegal bloqueo comercial, económico y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América.
A lo que ahora se suman la arbitraria y calumniosa inclusión de Cuba en la lista confeccionada por el gobierno norteamericano, de los países promotores del terrorismo internacional, las numerosas medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump, y mantenidas por la actual administración norteamericana, para dañar al gobierno y al pueblo cubano y que se extiende a los intentos de impedir el acceso de Cuba a la compra de combustibles, piezas de repuestos, equipos y hasta medicamentos y materias primas para su fabricación, con amenazas a los bancos, compañías de seguros y otras empresas por desarrollar intercambios legítimos y normales con Cuba.
Mientras mantuvieron su comercio con la Alemania de Hitler después de comenzada la Segunda Guerra Mundial, y hoy brindan una enorme ayuda financiera, apoyo militar y respaldo político al régimen sionista–fascista de Israel, sin los cuales este no pudiera estar cometiendo el mayor genocidio que recuerda la historia después de la Segunda Guerra Mundial.
A lo que se suma una descomunal campaña propagandística a través de los principales medios de difusión en el mundo, incluyendo las redes sociales y todos los medios a su alcance para tratar de destruir la Revolución Cubana.
Para ello se valen de su poderío económico, tecnológico, financiero y militar y de las graves consecuencias económicas y sociales de la Covid19, la caída del turismo internacional, el impacto de las guerras de Ucrania y la agresión de Israel a la franja de Gaza sobre la economía mundial, que se suman al impacto negativo que tuvo para la economía cubana la desaparición de la Unión Soviética y la comunidad socialista de Europa los cuales aún no han desaparecido, baste recordar que todo el petróleo que Cuba importaba y la mayor parte de sus exportaciones se le vendían a la Unión Soviética que era además su principal fuente de financiamiento.
Pero contrario a lo que esperan nuestros adversarios, el pueblo cubano, que es heredero de las tradiciones heroicas de más de treinta años de luchas por su independencia, de luchas heroicas que lo llevaron a ser la primera revolución victoriosa en las Américas en el siglo XX, a pesar de las dificultades, de los peligros, de los sufrimientos, se mantendrá firme, fieles al legado del Comandante Fidel Castro y sus compañeros; una Revolución invencible, porque los que la dirigen y los que la seguimos estamos dispuestos a vencer o morir por ella.
Viva la Revolución Cubana
Hasta la Victoria Siempre
Patria o Muerte
Venceremos
