Declaración de la Asociación de Cubanos Residentes en Jamaica Mayor General Antonio Maceo Grajales con motivo del debate en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas de la propuesta de Resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.
Saludamos y expresamos nuestro apoyo a la presencia del Compañero Miguel Diaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, al frente de la delegación que participará en el Debate General del 73 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en la sede de dicha organización en New York.
El próximo 31 de octubre de 2018 la Asamblea General de Naciones Unidas volverá a votar la Resolución cubana sobre el Bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Por vigésimo séptima ocasión consecutiva, Cuba presentará el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
La historia del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba es un tema bien conocido. El documento del 6 de abril de 1960 del Departamento de Estado de los Estados Unidos explica de manera inequívoca las causas que lo motivaron y los objetivos que perseguía la administración norteamericana al imponer el bloqueo económico, comercial y financiero, más prolongado y cruel de la historia contemporánea contra la pequeña isla de Cuba, situada a solo 90 millas de su territorio:
"La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (...) no existe una oposición política efectiva (...) el único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del descontento y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas".
- El 3 de febrero de 1962 mediante la Orden Ejecutiva Presidencial 3447 se implanta formalmente el “embargo” total del comercio entre Estados Unidos y Cuba.
- El 24 de marzo de 1962 el Departamento del Tesoro norteamericano anuncia la prohibición de entrada en territorio norteamericano de cualquier producto elaborado, total o parcialmente, con productos de origen cubano, aunque fuese en un tercer país.
- En julio de 1963 entra en vigor el Reglamento para el control de los activos cubanos prohibiendo todas las transacciones con Cuba y congelando los valores del Estado cubano dentro de Estados Unidos.
- En mayo de 1964 el Departamento de Comercio norteamericano implanta la prohibición total de embarques de alimentos y medicinas a Cuba, aunque en la práctica éstas ya no se efectuaban.
Entre abril de 2017 y lo que va del 2018 se recrudeció la política hostil de Estados Unidos contra Cuba y la agresión y el cerco económico costaron a nuestro país más de 4 321 millones de dólares, que llevan a un total de 933 678 millones el costo de las pérdidas sufridas por la Isla en casi seis décadas de aplicación del bloqueo, de acuerdo con estimaciones oficiales reveladas en La Habana.
En su informe anual sobre los daños que provoca a Cuba el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace 60 años, el Ministerio de Relaciones Exteriores señala que la administración Trump “impuso un serio retroceso a las relaciones” bilaterales, luego de la reanudación oficial en 2015 bajo los gobiernos de Barack Obama y Raúl Castro.
En el 2017 el presidente Trump firmó el “Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de EE.UU hacia Cuba”, un documento que implicó el endurecimiento del bloqueo. Cinco meses después, los departamentos estadounidenses de Comercio, Tesoro y Estado emitieron nuevas regulaciones y disposiciones para dar cumplimiento a ese memorando.
Las medidas aplicadas consecuentemente restringieron a un nivel mayor el derecho de los estadounidenses a viajar a Cuba e impusieron trabas adicionales a las limitadas oportunidades del sector empresarial de Estados Unidos en la Isla, además de reforzar un clima de temor y amenazas sobre aquellos que lo desafíen.
Entre sus consecuencias han estado una disminución de las visitas de norteamericanos y un incremento de los obstáculos a las personas y entidades de Estados Unidos y de otros países interesadas en las relaciones económicas con Cuba, lo cual afecta no solo al sector estatal de la economía cubana, sino también al área no estatal y a otros países, por su marcado carácter extraterritorial.
Durante ese período de tiempo, Cuba sufrió importantes desastres naturales especialmente el huracán Irma de categoría 5, los que provocaron pérdidas multimillonarias e importantes daños a la infraestructura productiva y de servicios del país.
La decisión de la actual administración norteamericana persigue justificar la política de bloqueo y la permanente hostilidad contra Cuba y favorecer a un sector anticubano cada vez más pequeño y anacrónico, lo cual demuestra la incapacidad y falta de voluntad de la administración norteamericana, no solo para cambiar su política hacia Cuba de manera seria y profunda, sino para articular una política realista e inteligente hacia la América Latina y el Caribe, que renueve las relaciones de los Estados Unidos con sus vecinos del Sur, que parecen ocupar un lugar cada vez menos importante en la agenda de la política exterior norteamericana.
Cuba está cambiando, mientras los Estados Unidos sigue aferrado al sueño irrealizable de derrocar la Revolución cubana, reforzando la política de agresiones y hostilidad contra Cuba, con una descomunal campaña mediática, con el reforzamiento del bloqueo económico a pesar de su fracaso y su condena por la abrumadora mayoría de la comunidad internacional y la falta de respaldo de la mayoría del mismo pueblo de los Estados Unidos.
Esa política estadounidense es una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo el pueblo cubano y califica como acto de genocidio, en virtud de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de 1948.
Es además, violatoria de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y constituye un obstáculo para la cooperación internacional.
Los cubanos residentes en Jamaica, junto a la inmensa mayoría de los cubanos residentes en Cuba y en el extranjero, condenamos la política de agresiones y hostilidades contra Cuba, alertamos sobre los peligros que dicha política implica, en tanto tras ella se oculta la siempre presente amenaza de una agresión militar contra Cuba, cuando crean que surja o traten de crear cualquier coyuntura que pueda ser empleada para justificarla.
Llamamos a todos los cubanos y a todos los que aman y respetan a nuestro pueblo y a todos los que comprenden los peligros que tales políticas pueden acarrear, no solo para nuestro pueblo sino para toda la América Latina y el Caribe y para los propios Estados Unidos, a la mayor solidaridad con Cuba y a la lucha contra todas las formas de agresión contra nuestro país.
¡Viva Cuba!
Asociación de Cubanos Residentes en Jamaica “Antonio Maceo y Grajales”
25 de septiembre de 2018.
