Destacan en la radio nacional libanesa “La Voz del Pueblo” el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de Julio de 1953.

Destacan en la radio nacional libanesa “La Voz del Pueblo” el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de Julio de 1953.

El embajador Jorge P. León Cruz y el presidente de la Asociación de Amistad Libanesa Cubana (AALC), Maurice Nohra, comparecieron el 29 de julio de 2026 durante mas de una hora, en el programa de radio nacional libanés “La Voz del Pueblo”, en el cual destacaron las celebraciones en conmemoración del 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de julio de 1953.

El diplomático cubano agradeció a la dirección de “La Voz del Pueblo” la oportunidad de dirigirse a la audiencia libanesa y regional en tan memorable ocasión y ofreció la siguiente alocución:

La conmemoración del 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de Julio de 1953, Día de la Rebeldía Nacional de Cuba, me brinda la grata oportunidad de expresar, a nombre del Gobierno y pueblo cubanos, nuestro sincero agradecimiento a todos los hermanos y amigos de la solidaridad en Líbano y en el mundo, por las celebraciones de solidaridad con Cuba, que también se celebran en defensa de la paz y la seguridad internacionales.

Las acciones del 26 de Julio de 1953 fueron el principio del fin de la dictadura instalada en Cuba, que contó con el apoyo total de los Estados Unidos.

El Moncada es el reinicio de la revolución cubana encabezada por Fidel y Raúl, que se lanzaron al combate en defensa del ideario de José Martí y por la independencia y soberanía de Cuba.

Este aniversario del 26 de julio del 2026 es muy especial porque coincide con el año del centenario del natalicio del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz. Y en esta ocasión histórica aprovechamos para recordar cuando el 26 de septiembre de 1960 en la Asamblea General de la ONU Fidel señaló: "¡Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desaparecido la filosofía de la guerra!"

La afirmación de Fidel mantiene plena vigencia cuando vemos que el gobierno de los EE.UU. aplica su política de intentar despojar y apropiarse de recursos de países independientes, imponiendo la ley de la selva, apoyando el genocidio contra Palestina y Líbano, ejecutando agresiones imperialistas contra la República Islámica de Irán y desatando la guerra en el Medio Oriente.

En su política agresiva contra Cuba, el gobierno de los Estados Unidos, quebranta la paz y la seguridad internacionales, viola el Derecho Internacional y viola impunemente el Derecho Internacional Humanitario.

La instrucción de cargos penales contra el líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, es un acto moralmente infame.

Es un acto arbitrario e ilegal de las Cortes estadounidenses, que manipula el lugar del derribo de los aviones, ocurrido en el espacio aéreo y marítimo del territorio cubano. Tergiversa y justifica los frecuentes vuelos terroristas e ilegales, operados por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, que violaron las propias leyes estadounidenses, con la impunidad y complicidad de autoridades de los EE.UU. y tratan de desconocer el derecho a la legítima defensa de los Estados.

Resulta obvio que esta decisión contra el Líder de la Revolución Cubana es fraudulenta y está dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros, 30 años después de los acontecimientos, con el vil propósito de que apoyen una aventura militar contra Cuba para conseguir un «cambio de régimen» como le llaman eufemísticamente.

El gobierno de los Estados Unidos intenta ocultar las múltiples denuncias formales presentadas por Cuba en aquel período ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) y la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), sobre las más de 25 violaciones graves y deliberadas del espacio aéreo cubano, que ejecutó la citada organización entre 1994 y 1996, en abierta transgresión de las leyes internacionales y la propia legislación estadounidense.

El gobierno de los Estados Unidos intenta ignorar también las advertencias públicas y oficiales emitidas por las autoridades cubanas, sobre la inadmisibilidad de tales violaciones de su espacio aéreo y los mensajes de alerta trasladados directamente al presidente de los Estados Unidos sobre la gravedad y posibles consecuencias de tales transgresiones.

La respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad.

Estados Unidos, que ha sido víctima del uso de la aviación civil con fines terroristas, no permite ni permitiría la violación hostil y provocadora de aeronaves extranjeras sobre su territorio y actuaría, como lo ha demostrado, con el uso de la fuerza.

Resulta obvio que esta decisión contra el Líder de la Revolución Cubana es fraudulenta y está dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros, 30 años después de los acontecimientos, con el vil propósito de que apoyen una aventura militar contra Cuba para conseguir un «cambio de régimen» como le llaman eufemísticamente.

Incluso en los últimos meses, Estados Unidos ha cometido más de 200 asesinatos de personas, incluyendo pescadores civiles, con 45 ataques contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas, tanto en el Caribe como en el Pacífico, sin presentar ninguna prueba o evidencia de transportar drogas o armas.

El cerco petrolero o energético que Estados Unidos aplica contra Cuba, es un bloqueo naval, es un acto de guerra y de genocidio, es una política cruel y discriminatoria contra el pueblo cubano, que provoca muertes, como refleja la duplicación de la tasa de mortalidad infantil, que pasó de 4,0 a 9,2 por cada mil nacidos vivos o la reducción de la expectativa de vida de niños enfermos de cáncer, de un 85% a un 65%.

Cuba ha reiterado que una agresión militar de EE.UU. contra Cuba provocaría un baño de sangre. Morirían miles de cubanos defendiendo la Patria y también morirían jóvenes estadounidenses, sin causa ni ideal que defender, pero que son arrastrados a la violencia por una política imperialista, neofascista; de dominación, saqueo y conquista.

Los que en EE.UU. ordenen un ataque militar contra Cuba, pasarán a la historia como criminales de guerra, autores directos de crímenes de lesa humanidad.

El gobierno de los Estados Unidos no se cansa de inventar mentiras y pretextos contra Cuba, cuyo ejemplo más reciente es el reporte publicado el 20 de julio del 2026 por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, referido a la supuesta influencia subversiva de Cuba contra ese país.

Cuba condena enérgicamente ese mediocre panfleto de propaganda que pretende apuntalar el mensaje mendaz de que Cuba constituye una amenaza para los Estados Unidos, pretexto que dicho gobierno utiliza para el castigo colectivo y el genocidio contra el pueblo cubano, mediante la construcción de leyendas acusatorias para fabricar consenso que les permita una eventual agresión militar contra Cuba.

Resulta una total desvergüenza e hipocresía que el Departamento de Estado acuse a Cuba de promover acciones de subversión, cuando se conoce muy bien que es el gobierno estadounidense el que cada año destina decenas de millones de dólares de su presupuesto federal para subvertir el orden interno en Cuba, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno cubano.

Es también totalmente hipócrita insistir en la mentira de calificar a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo, sin poder presentar pruebas, ni el más mínimo indicio para tan ilegítima acusación, pues no existe, como consta a las agencias especializadas del propio gobierno estadounidense.

Por el contrario, es de dominio público que en territorio estadounidense han encontrado protección y total impunidad quienes financian, organizan e instigan actos violentos y terroristas contra Cuba.

El Secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos fabrica un nuevo enemigo: el supuesto “terrorismo de izquierda”, novedosa concepción que el gobierno estadounidense para arremeter contra todo rasgo progresista, compromiso social o manifestación de izquierda dentro y fuera del territorio estadounidense, incrementar la represión e instaurar un nuevo neomacartismo.

Con esta nueva política intentan reprimir y atacar a la propia población estadounidense y atemorizar a quienes expresan sentimientos solidarios, incluyendo a quienes denuncian la injusta agresión de su gobierno contra Cuba. Obviamente tiene temor al crecimiento en Estados Unidos de opiniones y movimientos de solidaridad del pueblo estadounidense, incluyendo entre los cubanos que allí viven y sus descendientes, contra el cerco energético, el estrangulamiento de la economía cubana y la amenaza de agresión militar contra Cuba.

El Departamento de Estado cuestiona los vínculos de Cuba con otras naciones soberanas, en franca violación y desprecio por el Derecho Internacional. Manipula y desvirtúa la trayectoria solidaria, anticolonialista e internacionalista de Cuba, ampliamente reconocida, incluso dentro de Estados Unidos.

Cada año la inmensa mayoría de la Comunidad Internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas exige el fin del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos contra Cuba durante casi 70 años.

El informe evidencia el temor de una superpotencia nuclear ante el ejemplo del ideal de justicia social y de defensa de la soberanía de la Revolución Cubana y su programa de país que prioriza al pueblo por encima de las élites.

Durante más de seis décadas, el gobierno de los Estados Unidos ha inventado miles de pretextos para reforzar el bloqueo criminal. El gobierno estadounidense miente constantemente y no le importa que los pueblos del mundo se percaten de sus burdas mentiras.

Nadie en el mundo puede creer el absurdo argumento de presentar a la pequeña isla de Cuba como una supuesta amenaza a la seguridad nacional de la superpotencia nuclear estadounidense.

Cuba no es ni puede ser una amenaza, ni es ni quiere ser un enemigo de Estados Unidos, a pesar de las significativas diferencias con su gobierno. No existen bases foráneas en Cuba, ni fuerzas extranjeras actuando contra EEUU desde nuestro territorio. La única base militar existente en Cuba es la de Guantánamo, enclavada ilegalmente en territorio cubano.

Cuba tiene profundos y fraternos vínculos con el pueblo estadounidense, que es recibido con calidez y hospitalidad, a pesar que su gobierno les restrinja sus libertades y derechos de viajar libremente a Cuba, donde los empresarios y compañías norteamericanas, sin discriminación alguna, pueden participar, con proyectos competitivos en el desarrollo económico cubano.

Una plutocracia corrupta e inmoral del gobierno de los Estados Unidos esgrime la leyenda de la incompetencia y supuesta corrupción del gobierno cubano y el supuesto peligro de «crisis humanitaria» como justificación para organizar una intervención militar contra Cuba.

A pesar de la falta de seriedad y buena voluntad de Estados Unidos, nosotros mantenemos nuestra disposición a dialogar, sobre la base del respeto mutuo como países soberanos e independientes, para resolver los problemas bilaterales y trabajar conjuntamente en la cooperación contra el terrorismo, el narcotráfico, el crimen transnacional organizado, la migración regular y segura, trata de personas, compensaciones económicas mutuas y otras.

Como siempre, Cuba seguirá fomentando las relaciones de amistad con el pueblo e instituciones estadounidenses, en estrecho apego al derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

Cuba enfrenta una agresión unilateral sin precedentes por parte de los Estados Unidos, que utiliza la intimidación y las sanciones «secundarias», aplicables a terceros, para amenazar y obligar a otros países con sanciones a los que no se sometan a sus designios imperiales.

Cuba solicita a la comunidad internacional para que se movilice e impida una catástrofe humanitaria que pueda imponerse, tanto por una agresión militar como por el cerco energético y el endurecimiento extremo del bloqueo.

Cuba solicita apoyo a todos los amigos del mundo para mantener a la América Latina y el Caribe en su condición de Zona de Paz y evite la desestabilización en la región.

El Sur Global está llamado a una amplia articulación internacional, por encima de diferencias políticas, enfoques ideológicos, diferendos históricos, para poner límite e impedir agresiones que amenazan y dañan los intereses nacionales y la soberanía de los Estados.

Si fuésemos agredidos, si se nos impone la guerra que no deseamos, el pueblo cubano la enfrentará con determinación y resueltamente decididos a defender la soberanía e independencia de Cuba.

Son muchos los hechos heroicos que ha enfrentado la Revolución Cubana, desde que comenzó la lucha armada de liberación de Cuba con el asalto Moncada, hace 73 años, el 26 de Julio de 1953, hasta la victoria de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959.

Muchos cubanos dieron su vida en la lucha por la conquista del poder revolucionario y muchos también han dedicado su vida en el desarrollo y en la defensa de la Revolución, luchando contra el imperio más poderoso del mundo: el imperialismo yanqui.

Sabemos que Cuba no está sola en esta batalla y estamos recibiendo innumerables expresiones de solidaridad y apoyo de gobiernos, parlamentos, fuerzas políticas, personalidades, organizaciones no gubernamentales de los más diversos sectores sociales, cubanos residentes en el exterior, grupos solidarios, personas a título individual y organismos internacionales, a los que reiteramos la más profunda gratitud del pueblo cubano.

Por ello, aprovechamos la oportunidad para expresar el profundo agradecimiento a todos los amigos que en el mundo se solidarizan con Cuba y redoblar el llamado de todos a exigir el fin del cruel bloqueo y el cerco energético impuesto por Estados Unidos contra el pueblo cubano y condenar las amenazas de agresión imperialista contra Cuba.

Gracias a todos los que se movilizan contra quienes atentan contra la paz de nuestros niños, jóvenes mujeres, hombres y ancianos.

Resistiremos, saldremos adelante y venceremos.

Muchas gracias.

Posteriormente, el presidente de AALC y el embajador cubano, respondieron las preguntas formuladas por la presentadora y moderadora, Zeina Al-Sayegh, en las que ofrecieron una pormenorizada y amplia explicación sobre Cuba, destacando el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y la plena vigencia de sus pensamientos, así como el ejemplo del Che para el mundo, quedando patentizado su pensamiento de lucha por la justicia social y la emancipación y defensa de la soberanía e independencia, cuando dijo: "Sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo". Esa es la cualidad más linda del revolucionario.

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