Ciudad de México, 31 de enero de 2026.– Diversas autoridades, fuerzas políticas, organizaciones sociales, sindicales y de solidaridad en México expresaron su rechazo a la reciente orden ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos que amenaza con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, así como su respaldo al pueblo cubano y a los principios de soberanía, autodeterminación, no intervención, cooperación internacional y respeto al derecho internacional. Desde el ámbito gubernamental, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmó que el respeto a la soberanía y a la libre autodeterminación de los pueblos es un pilar de la política exterior mexicana, y advirtió que la aplicación de aranceles podría provocar una crisis humanitaria en Cuba con impactos directos en hospitales, alimentación y servicios básicos. El canciller Juan Ramón de la Fuente subrayó que México no acepta la negación de ayuda humanitaria a ningún país que la requiera y defendió la cooperación internacional como un mecanismo para mantener el diálogo y la solidaridad entre los pueblos.
En el Senado de la República, el presidente de la Comisión de Economía, Emmanuel Reyes Carmona, respaldó el posicionamiento del Ejecutivo federal y cuestionó la declaración de Cuba como una “amenaza”, reiterando la defensa de la cooperación internacional. En el mismo sentido, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Alejandro Murat, respaldó la postura de la presidenta Sheinbaum en defensa de la soberanía de Cuba y advirtió sobre el riesgo de una crisis humanitaria, al tiempo que llamó a construir puentes diplomáticos con Estados Unidos.
En el Poder Legislativo se registraron pronunciamientos coincidentes. En la Cámara de Diputados, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, Dolores Padierna Luna, calificó la orden ejecutiva como una medida imperialista, ilegal e inhumana, orientada al castigo colectivo mediante el uso del hambre y la energía como instrumentos de presión. A su vez, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Pedro Vázquez González, rechazó el decreto por violar el Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y los derechos humanos, y recordó la postura histórica de México de condena al bloqueo contra Cuba.
Diversos partidos políticos expresaron posturas convergentes. El Partido del Trabajo manifestó su respaldo a la continuidad de la ayuda humanitaria a Cuba y a la postura de la Presidenta, subrayando que la solidaridad internacional es un principio constitucional. El Partido Comunista de México y el Partido de los Comunistas condenaron la orden ejecutiva como una medida coercitiva y criminal destinada a asfixiar al pueblo cubano y rechazaron las presiones externas sobre la política exterior de México. De igual forma, la Unidad Comunista, integrada por el Partido Popular Socialista de México (PPSM), el Partido Comunista (PC), el Partido de los Comunistas Mexicanos (PdelCM) y el Frente de Escuelas Democráticas Febrero 25 (FEDEB 25), denunció la intensificación de medidas coercitivas unilaterales contra Cuba y respaldó la política exterior soberana del Gobierno de México.
En el ámbito social y sindical, la Confederación de Trabajadores y Sindicatos de México, la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (CODUC), el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM) coincidieron en rechazar la orden ejecutiva por su carácter unilateral y extraterritorial, denunciar sus efectos humanitarios y energéticos, advertir sobre el riesgo de un colapso social y respaldar la decisión de México de mantener la cooperación y el envío de ayuda humanitaria a Cuba.
Desde la sociedad civil, la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí”, A.C., y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba denunciaron la medida como un nuevo intento de aislamiento y asfixia económica, subrayando que la restricción del suministro de petróleo implica un castigo colectivo contrario al derecho internacional y a los derechos humanos.
A estos pronunciamientos se sumó el presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), Jenaro Villamil, quien se manifestó en redes sociales contra la orden ejecutiva, señalando su carácter coercitivo y los riesgos humanitarios derivados de sanciones que buscan impedir la cooperación y la ayuda al pueblo cubano.
En conjunto, los pronunciamientos reflejan una amplia coincidencia en México en el rechazo a la orden ejecutiva estadounidense y en la defensa de los principios de soberanía, no intervención, solidaridad internacional y respeto al derecho internacional en relación con Cuba.
(EmbaCuMex)
