Roma, 7 de enero de 2020._ El reciente 2 de enero en Roma tuvo sentida despedida de Paolo Amati, quien fuera uno de los primeros científicos que contribuyó al desarrollo de la biología molecular cubana en los años 60 del pasado siglo.
El Profesor Amati, quien promovió la colaboración entre Italiay varios centros del Polo Científico cubano, nació el 26 de marzo de 1933, en Milán. Tuvo una destacada carrera científica en Italia, Argentina, Cuba, EE.UU. y Francia. Fue cofundador de la Asociación Genética Italiana, de la cual fue Presidente en los años 1982-1984; de la Sociedad Italiana de Biofísica y Biología Molecular, en la cual fue Consejero de 1968 a 1970; y de la sociedad americana para Microbiología. De 2001 a 2004 fue presidente de la Federación Italiana de Sociedades Biológicas (FISV). Al final de su carrera, fue Presidente del Instituto Pasteur – “Fundación CenciBolognetti” de Roma.
A finales del 2018, durante una visita a Italia de directivos del complejo científico-productivo BioCubaFarma,Paolo Amati, maestro de las primeras generaciones de genetistas cubanos, recibióel reconocimiento por su aporte relevante al desarrollo de la ciencia aplicada a la salud y en particular en el desarrollo de la biotecnología cubana, razón por la cual se le concedió el diploma mediante el cual la Academia de Ciencias de Cuba lo declaró unos de sus Miembros de Honor. En ese acto, que tuvo lugar en la sede de la Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible (ENEA), en Roma, el científico italiano de 86 años, vital, lúcido y emocionado, agradeció al pueblo cubano por haberle enriquecido el alma y aportarle sentido a su vida.
Gracias a Amati y a otros colaboradores de aquella época, hoy Cuba cuenta con un potencial médico farmacéutico que aporta de manera significativa al desarrollo socio-económico del país.(@EmbaCuba_Italia).


