amos firmemente la nueva escalada de agresión del imperialismo norteamericano contra la soberanía e independencia de Cuba y los derechos del pueblo cubano.
La orden ejecutiva del Presidente de los EE.UU. que designa a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» para su seguridad, no es más que la creación, a partir de una lista de mentiras, de un cínico pretexto del imperialismo norteamericano para tratar de impedir el suministro de combustibles a Cuba y recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero que impone hace más de seis décadas, con el objetivo de provocar el máximo daño en las condiciones de vida del pueblo cubano.
La escalada de agresión de los Estados Unidos contra Cuba, que va acompañada de la amenaza de aplicación de arbitrarias medidas coercitivas de carácter extraterritorial, representa otra inaceptable y frontal violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, que ultraja la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y atenta contra la paz y la seguridad internacionales.
El ascenso hacia un nuevo y más grave nivel de la agresión y chantaje de los EE.UU. contra Cuba se inserta en un plan más vasto del imperialismo norteamericano de imponer su dominio sobre América Latina y el Caribe en el espíritu de la Doctrina Monroe, donde se incluyen también la reciente agresión militar a Venezuela y el secuestro de su Presidente, Nicolás Maduro y las amenazas a Colombia, México y a otros países de la región.
La embestida agresiva del imperialismo constituye no solo una amenaza contra la soberanía y los derechos del pueblo cubano, sino también contra los demás pueblos latinoamericanos y caribeños y los pueblos de todo el mundo, representando la mayor amenaza a la paz mundial, lo que convoca a la firme continuidad de la resistencia y lucha de los trabajadores y de los pueblos en pro de la soberanía, de los derechos, de la paz y de la solidaridad internacionalista.
Enalteciendo el ejemplo de coraje, de determinación, de paz, cooperación y solidaridad que Cuba ofrece al mundo, exigimos el fin inmediato de las amenazas y de todas las medidas hostiles de los Estados Unidos de América contra Cuba, incluyendo el fin del cruel, criminal e ilegal bloqueo, dando cumplimiento a las numerosas resoluciones de la Asamblea General de la ONU en ese sentido.
Expresando nuestra solidaridad con la Cuba socialista, hacemos un llamado a la más amplia solidaridad internacional en defensa de su independencia y soberanía y de los derechos del pueblo cubano, incluido el derecho a decidir, en paz y libre de injerencias y presiones externas, su futuro.
¡Cuba no está sola!
¡Cuba vencerá!
