Estimados colegas:
Agradecemos los pronunciamientos y acciones de solidaridad de los pueblos y gobiernos de los países del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas ante la nueva escalada de presión económica y amenazas de agresión del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
La orden ejecutiva del Presidente de los Estados Unidos, emitida el pasado 29 de enero, refuerza sus acciones de asfixia contra nuestro pueblo, al intentar imponer un cerco total a los suministros de combustible a Cuba, mediante el chantaje y la coerción a terceros países.
Dicha disposición constituye una grave violación del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Se suma al bloqueo económico, comercial y financiero que el gobierno estadounidense ha impuesto al pueblo cubano durante más de seis décadas, y otras medidas de coerción política, con efectos económicos, como la inclusión de Cuba en la espuria lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo.
Se pretende ahora condenar a las cubanas y los cubanos a condiciones de vida extremas. Se persigue el mismo objetivo del memorando de Lester Mallory de 1960: provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.
El “Corolario Trump” de la Doctrina Monroe confirma las pretensiones de dominación de los Estados Unidos contra los pueblos de Nuestra América e ignora la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Estamos siendo testigos del atropello del multilateralismo y del desconocimiento de instituciones multilaterales y acuerdos internacionales, por parte del gobierno de los Estados Unidos; así como de intentos de suplantar las funciones de órganos de las Naciones Unidas con iniciativas arbitrarias y abiertamente hegemónicas. Su noción de la supuesta “paz a través de la fuerza” pretende suplir las normas del Derecho Internacional por la prevalencia del uso de la fuerza.
Los países miembros del Grupo de Amigos en Defensa de las Carta de las Naciones Unidas hemos enfrentado los ataques de los Estados Unidos contra la seguridad, la estabilidad y la paz, incluyendo, más recientemente, agresiones armadas contra la República Islámica de Irán y la República Bolivariana de Venezuela, reiteradas amenazas de agresión, el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro Moros y su esposa, actos de piratería, ejecuciones extrajudiciales, guerras arancelarias, campañas de descrédito y medidas coercitivas unilaterales; así como otras acciones de máxima presión.
Este Grupo de Amigos está llamado a desempeñar un papel de liderazgo en la denuncia de estas violaciones del Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
Nos corresponde promover el diálogo, la cooperación, el respeto a la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de controversias y el compromiso con el multilateralismo, prevalezcan en las relaciones internacionales, en lugar de la amenaza y el uso de la fuerza.
Debemos defender con firmeza el derecho inalienable a la autodeterminación, y de cada pueblo a elegir su propio sistema político, económico, social y cultural, sin injerencias externas.
La unidad y el activismo del Grupo pueden y deben contribuir a detener la ofensiva imperialista del gobierno de Estados Unidos. Es necesaria una amplia y sólida articulación internacional, más allá de ideologías, modelos y diferencias políticas, y la acción conjunta de todos para preservar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y luchar por un orden internacional justo, democrático y equitativo.
Muchas gracias
(Cubaminrex)
