Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores
El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza, en los términos más enérgicos, la Orden Ejecutiva emitida por la Casa Blanca el 1 de mayo de 2026 que recrudece, a niveles extremos y sin precedentes, el bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba.
De igual manera, condena la decisión del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos del 7 de mayo de 2026 que añadió a las entidades cubanas Gaesa y MoaNickel S.A. a la Lista de Nacionales Especialmente Designados, siendo esta la primera medida coercitiva derivada de la orden firmada el 1 de mayo.
Se está ante un acto de agresión económica despiadada, que multiplica los efectos extraterritoriales del bloqueo, con la potencial aplicación de sanciones secundarias contra empresas, bancos y entidades extranjeras, incluso si sus negocios en los Estados Unidos no tienen relación con Cuba. La medida obstaculizará aún más el funcionamiento de la economía nacional que ya enfrenta, desde el pasado 29 de enero de 2026, los efectos nefastos del bloqueo petrolero impuesto en esa fecha y que paralizó las exportaciones de combustibles al país.
Actuando como gendarme mundial y en franca violación del Derecho Internacional y las normas elementales del libre comercio de bienes y servicios, se ataca de manera explícita, descarnada y directa la facultad soberana de todos los Estados que tienen o deseen mantener relaciones económicas, comerciales y financieras con Cuba. Las más altas autoridades estadounidenses, en particular el Secretario de Estado, tratan de imponer a la comunidad internacional, por la vía del chantaje y la intimidación, que se someta y acate el bloqueo.
Ningún país queda exento de esta amenaza de extender el genocidio contra el pueblo cubano, intentando forzar el aislamiento de Cuba del escenario económico y financiero internacional.
Alertamos que esta agresión contra la economía y el pueblo cubano solo lograría el efecto destructivo que se propone si las naciones soberanas e independientes se dejan amedrentar e intimidar por el gobierno de los Estados Unidos. Sabemos que el mundo nunca aceptará dócilmente normas ilegales, no renunciará a la igualdad soberana, ni dejará sin protección a sus ciudadanos, empresarios, corporaciones y entidades financieras. La comunidad internacional se opone y condena, históricamente, el genocidio que se comete contra el pueblo de Cuba por el gobierno de los Estados Unidos y que dura casi siete décadas.
Denunciamos el carácter criminal de estas medidas de agresión dirigidas a rendir por hambre y desesperación a toda la población cubana y a tratar de generar una catástrofe social, económico y político a escala nacional. Rechaza además la intención del gobierno de los Estados Unidos de construir un escenario de crisis humanitaria para justificar acciones más peligrosas, incluida una agresión militar contra Cuba.
En todos los foros internacionales, Cuba continuará denunciando el bloqueo. De la misma manera, instamos a la comunidad internacional a enfrentar esta arremetida que constituye una peligrosa escalada en el afán estadounidense por ejercer dominación y por controlar los destinos de Cuba, que transgrede la independencia y soberanía de todos los Estados.
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The Executive Order of May 1st and the blockade measures announced today increase the harm to the Cuban population and reinforce the threat of aggression.
Statement from the Ministry of Foreign Affairs
The Ministry of Foreign Affairs rejects, in the strongest terms, the Executive Order issued by the White House on May 1, 2026, which intensifies, to extreme and unprecedented levels, the economic, financial and commercial blockade against Cuba.
Likewise, it condemns the decision of the United States Treasury Department of May 7, 2026, which added the Cuban entities Gaesa and MoaNickel SA to the List of Specially Designated Nationals, this being the first coercive measure derived from the order signed on May 1.
This is a ruthless act of economic aggression that amplifies the extraterritorial effects of the blockade, with the potential application of secondary sanctions against foreign companies, banks, and entities, even if their business in the United States has no connection to Cuba. This measure will further hinder the functioning of the national economy, which has already been facing the devastating effects of the oil blockade imposed on January 29, 2026, paralyzing fuel exports to the country.
Acting as the world's policeman and in blatant violation of international law and the fundamental principles of free trade in goods and services, the sovereign right of all states that have or wish to maintain economic, commercial, and financial relations with Cuba is being explicitly, blatantly, and directly attacked. The highest U.S. authorities, particularly the Secretary of State, are attempting to force the international community, through blackmail and intimidation, to submit to and comply with the blockade.
No country is exempt from this threat of extending genocide against the Cuban people, attempting to force Cuba's isolation from the international economic and financial scene.
We warn that this aggression against the Cuban economy and people will only achieve its intended destructive effect if sovereign and independent nations allow themselves to be intimidated and coerced by the United States government. We know that the world will never meekly accept illegal regulations, will not relinquish sovereign equality, nor will it leave its citizens, businesses, corporations, and financial institutions unprotected. The international community has historically opposed and condemned the genocide being perpetrated against the Cuban people by the United States government, a genocide that has lasted for almost seven decades.
We denounce the criminal nature of these aggressive measures aimed at starving and desperationing the entire Cuban population and attempting to generate a social, economic, and political catastrophe on a national scale. We also reject the intention of the United States government to create a humanitarian crisis to justify more dangerous actions, including military aggression against Cuba.
In all international forums, Cuba will continue to denounce the blockade. Likewise, we urge the international community to confront this onslaught, which constitutes a dangerous escalation in the United States' desire to exercise domination and control over Cuba's destiny, violating the independence and sovereignty of all states.
(EmbaCuba Bélgica-Cubaminrex)
