Conakry, República de Guinea. 25 de mayo de 2026.- Carlota, era el nombre de una esclava de origen lucumí que lideró alzamientos de esclavos en el ingenio Triunvirato en la región de Matanzas. Su nombre como clave, fue otorgado a la mayor operación militar cubana en el continente africano. El primer contingente militar viajó a conformar los batallones de combates de las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola (FAPLA), en los primeros días de noviembre de 1975 y nuestras fuerzas mantuvieron su estancia en Angola hasta el 25 de mayo de 1991, fecha en que oficialmente se dieron por terminadas las operaciones militares con la participación de militares cubanos y su retorno a Cuba.
Las fuerzas militares cubanas junto a las FAPLA, combatieron codo a codo contra las tropas de Zaire, hoy República Democrática del Congo y de Sudáfrica ambos ejército equipados con el armamento más moderno de la época, financiados y asesorados por el gobierno de Estados Unidos. En los 16 años que duró la Operación Carlota, Cuba tuvo sobre las armas unos 450 000 combatientes y personal civil dedicados a las tareas de reconstrucción de la nación entre médicos, ingenieros y maestros entre otros.
La cooperación militar cubana, contribuyó a la victoria del Movimiento para la Liberación de Angola (MAPLA), la independencia de Namibia y el fin del oprobioso apartheid y la liberación del que después sería el presidente de la República Sudafricana, Nelson Mandela. Cuba al decir del líder de la Revolución cubana, pagaba de esta manera su deuda con los millones de esclavos arrancados de sus tierras, para trabajar en América latina y el Caribe como esclavos. Al concluir las operaciones militares, Cuba solamente repatrió las cenizas de los 2655 cubanos caídos en las operaciones militares u otras causas, durante los años de la contienda.
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