Queridos amigos y amigas
Compatriotas de la comunidad cubana.
Agradecemos a todos la presencia en esta velada por Cuba, por sus tradiciones y su cultura. Gratitud especial a la UNESCO y al Instituto Cervantes por la complicidad en la preparación de este evento, con el cual celebramos la reciente inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la práctica del Son cubano.
Esta declaratoria es un viejo anhelo de las cubanas y los cubanos, de los portadores de esta manifestación, esencial para la identidad de la nación. Esta es la música que acompaña el baile de nuestras vidas, con sus tristezas y alegrías. “El Son es lo más sublime para el alma divertir” reza una canción del gran Ignacio Piñeiro. Aquí están presentes algunos de sus portadores. Es un honor para nosotros contar con la presencia del Maestro Pancho Amat, Premio Nacional de Música, acompañado del grupo Tumbao Cubano, integrado por compatriotas músicos residentes aquí en Bélgica.
El Son también expresa unidad y resistencia de una cultura que se afianza en su autenticidad, frente a la hegemonía que pretenden imponer los grandes centros de las industrias culturales.
De la mano del son cubano ha llegado hasta Bruselas el tres, instrumento fundamental de esta manifestación artística. Desde hoy, un Tres cubano integra la colección del Museo de Instrumentos Musicales de Bélgica para orgullo de todos sus cultores y en homenaje a todos aquellos grandes soneros que construyeron y transmitieron el inmenso legado del que hoy disfrutamos.
Corren tiempos difíciles para Cuba, de amenazas, bloqueos y agresiones. Frente a ello, la cultura y el arte se erigen como escudo y espada de la nación. Tal como nos recuerda la Constitución de la UNESCO en su preámbulo y cito: “puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz.”
Esta noche se canta y se baila son cubano, por la paz y por la vida.
¡Viva Cuba!
Muchas gracias.
7 de mayo de 2026.
(EmbaCub a Bélgica)



