Hemos enfrentado las máximas presiones de la principal potencia del mundo
Al iniciar su comparecencia ante los medios, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aseguró que la dirección del país conoce las preocupaciones de la población, y también “las intensas campañas mediáticas de calumnia, odio y guerra psicológica que se tratan de imponer”.
Precisamente, este encuentro se realiza para poder explicar las proyecciones de gobierno, las maneras en que se está trabajando para salir de la situación en el menor tiempo posible y, sobre todo, la disposición, la voluntad y el empeño con el que se está trabajando.
“Hemos tenido que hacer un grupo de valoraciones en el Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en el Consejo de Defensa Nacional y ahora acabamos de tener un encuentro en el Consejo de Ministros para actualizar el plan a ejecutar a partir de las directivas de gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible”, explicó el mandatario.
Ante la interrogante de Oliver Zamora, corresponsal de RT en Cuba, sobre la “retórica de colapso” que ha comenzado a fortalecerse desde el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel explicó que está muy relacionada con la teoría del “estado fallido” y un grupo de construcciones con las que el gobierno de Washington ha tratado de caracterizar la situación cubana.
Precisamente, a criterio del mandatario, esta teoría del colapso está asociada a ese empeño del gobierno de los EE.UU. para derrocar a la Revolución cubana. “Hay dos direcciones fundamentales, la asfixia económica que data desde los años 60 con el Memorando Lester Mallory y la agresión militar”.
De hecho, agregó Díaz-Canel, esta primera dirección está sintetizada en una de las declaraciones del presidente de los Estados Unidos cuando dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles. “Reconoció entonces que no hay Estado fallido, sino uno que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones de la principal potencia del mundo; una potencia que además tiene basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación”.
La segunda dirección es la agresión militar, cuando Trump aseguró en su discurso que no quedaba otra opción que no fuera “ocupar el lugar y arrasar”.
“Tenemos presente esa teoría de asfixia económica en los 67 años de Revolución, con el surgimiento del bloqueo. Todas las generaciones de cubanos desde los primeros años de la Revolución hasta las más actuales vivimos bloqueados y nacimos bajo los signos de esa aflicción económica. Siempre hemos tenido carencias y dificultades complejas. Hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes, de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, explicó el primer secretario del PCC.
En este sentido, dijo que el colapso está en la filosofía imperial, pero no en la mentalidad de los cubanos.
“El colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un gobierno imperial. En nuestra visión está el concepto de la resistencia, de la resistencia creativa que tiene que ver con la defensa de las ideas en las que creemos, de las convicciones, de la victoria. No soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, lo hemos hecho antes, pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de la mayoría de cubanas y cubanos”.
El vínculo con Venezuela no se puede catalogar como una relación de dependencia
Sobre el estado de las relaciones bilaterales entre la mayor de las Antillas y Venezuela, Díaz-Canel aseguró que el vínculo con el país sudamericano no se puede catalogar como una relación de dependencia.
“Verla de esa manera es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con Venezuela. Desde que Chávez encabezó la Revolución Bolivariana, se tejió toda una relación de cooperación, de colaboración con un principio solidario, de complementariedad, como dos países hermanos, amigos que podían aprovechar las potencialidades de cada uno en función de esa integración”, refirió el mandatario.
De hecho, recordó que gracias a esa cooperación surgió hace más de 25 años el Convenio de Colaboración Integral entre Cuba y Venezuela, el cual abarcó los temas de energía, soberanía alimentaria, educación y alfabetización, formación de cuadros y recursos humanos, industria, minería, telecomunicaciones e intercambio cultural y político. “Ese convenio trascendió a las relaciones de Cuba y Venezuela”, consideró, al rememorar que cuatro años después surgió el Alba-TCP, extendiendo los beneficios de esa relación a un grupo de países en América Latina y el Caribe.
“Posteriormente, el Alba-TCP apoyó también a Petrocaribe, un grupo de proyectos con un enfoque energético, orientados hacia la justicia social, la equidad, las oportunidades y el beneficio mutuo, el desarrollo de los pueblos, ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe”, dijo el mandatario.
Ahí está reflejado el concepto de integración, enfatizó, “esa integración que soñaron Martí y Bolívar, que defendieron Fidel y Chávez, y con la que todos nosotros estamos comprometidos”.
Sobre los resultados, Díaz-Canel destacó que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales del Alba TCP, “que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela”. En especial, señaló la Misión Milagro que le devolvió la visión a más de 3,5 millones de latinoamericanos, no con un enfoque comercial, sino de justicia social y equidad.
También, resaltó entre los logros de ese convenio el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, donde cuatro países se declararon territorios libres de analfabetismo.
“Desde que Cuba se declaró primer territorio libre de analfabetismo en América Latina y el Caribe, ¿cuántas décadas pasaron para que otras naciones lo pudieran lograr?”, preguntó el dirigente al tiempo que recordó que fue gracias a ese concepto de complementariedad e integración en un sistema de relaciones no basadas en el egoísmo, sino en los conceptos más humanistas, a partir de un enfoque de no dejar a nadie atrás.
Por supuesto, añadió, entre Cuba y Venezuela se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración importantes en temas energéticos y de prestación de servicios médicos, que se compensaba en una parte con combustible.
“En otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en los tiempos más actuales no, porque hay que recordar que Venezuela ha estado sometida a sanciones, a medidas coercitivas, presiones que han afectado ese intercambio”, explicó el presidente.
Luego, agregó, comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela que ha impedido que barcos de ese país, incluso de otras naciones con combustible venezolano, lleguen a Cuba.
“La situación se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados firmó el gobierno de los Estados Unidos, para manipular a través de amenazas con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Con ese pretexto, prácticamente han impuesto un bloqueo energético a nuestro país”.
Sobre el futuro de las relaciones de Venezuela, dijo que “está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente, de una Venezuela que ha sido agredida, a la que ilegalmente le secuestraron el presidente, a quien mantienen en una prisión en Estados Unidos”.
“Nosotros no imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando un gobierno o los pueblos nos lo piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela”, dijo.
Guiados por los preceptos martianos, los cubanos tenemos sentimientos muy fuertes por Venezuela. “Mientras el gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesto a colaborar”, enfatizó.
Cuba no está sola
Sobre el apoyo de otros países a Cuba, el mandatario explicó que se recibieron muestras de manera inmediata. “Voceros de cancillerías, partidos políticos, embajadas, líderes internacionales, movimientos que agrupan países, congresistas demócratas y eurodiputados. La presidenta Claudia Sheinbaum prácticamente en todas sus Mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba. Hoy conocimos una Declaración del Movimiento de Países No Alineados y otra del Grupo de Países Amigos de la Carta de las Naciones Unidas”.
También, mencionó las conversaciones telefónicas entre el presidente chino, Xi Jinping, con el presidente ruso, Vladímir Putin. “Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela”.
En sentido general, explicó el mandatario que a nivel diplomático y de discursos se ha recibido apoyo de muchos países, “pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que tampoco podemos explicar abiertamente porque el enemigo está en una persecución de todos los caminos que se le pueden abrir de Cuba”. “Sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola”.
“En estos momentos hay personas, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba, y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer”, señaló.
“La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento del bloqueo con estas medidas coercitivas es tal, que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, dijo.
“El mundo no puede dejarse avasallar, humillar, no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo”, respondió el primer secretario del Partido Comunista de Cuba a la pregunta de la Agencia de Noticias Xinhua, sobre qué pueden hacer los países del Sur Global para apoyar a la mayor de las Antillas en el complejo escenario energético, a raíz de la orden ejecutiva del gobierno estadounidense que refuerza el bloqueo petrolero.
Al observar lo ocurrido en Venezuela, la intervención militar de EE.UU., y las posteriores amenazas a países como Cuba, México, Colombia, Groenlandia, sacamos aprendizajes y lecciones. “Uno piensa en qué podía hacer el mundo”.
“Los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender, qué es lo que está pasando. Tienen que entender que estamos enfrentando todos en el mundo, sin excepciones, una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene también un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, un componente mediático”, comentó.
Explicó que este es el concepto de una guerra no convencional, de una guerra de cuarta generación que combina todos estos elementos y otros más.
“¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo. ¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial, tienen que romper los nexos y las raíces culturales de los pueblos. Tienen que hacer todas las maniobras posibles para que los pueblos vean como obsoleta su cultura, su historia. Estoy hablando de la cultura en el sentido más amplio posible, que la gente reniegue su identidad, que la gente se avergüence de su historia para que entonces puedan asimilar y le impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial”, dijo.
Agregó que también es una guerra mediática. “Hemos visto todas las fases de la agresión a Venezuela, la manera en que se manejaba la opinión pública nacional e internacional, la manera en que actuaban los medios, en que actuaban las redes sociales”.
“Una importantísima guerra psicológica la están aplicando contra Cuba hoy, una guerra de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, son elementos que demuestran la perversidad en la política estadounidense”, señaló el presidente.
“Los pueblos, los gobiernos, las naciones del Sur Global tienen que entender esto, comprender qué es lo que está en disputa: ¿Cuáles son los escenarios en los que está esa disputa? ¿Qué es lo que nos están ofreciendo como futuro en este presente tan brutal? Y entonces, a partir de ahí, buscar la articulación, la unidad, una unidad que no puede ser solo de discurso, sino también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posible en un mismo frente, defender ideas, buscar también acciones económicas, comerciales y de cooperación para defender el multilateralismo”.
El presidente consideró que hay bloques que en estos momentos están teniendo liderazgo en ese sentido, como el de los BRICS, “que ofrece una perspectivas distintas para el Sur Global”. “Las propias relaciones de China y Rusia con los países del sur es distinta. La Unión Euroasiática, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77, tienen un papel fundamental en esto”.
De acuerdo con Díaz-Canel, el Sur Global debe unirse en una movilización antihegemónica y antifascista.
“Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas, de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad”.
“No me atrevería a decir en concreto acciones que pienso se podrían hacer, porque sería comprometer demasiado a otros. Pero hay caminos. Estoy seguro que hay caminos. Lo que pasa que para abordar esos caminos y para lograr esa integración todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje”, opinó.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos
Sobre el diálogo con el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel recordó que la historia de las relaciones entre ambos países después del triunfo de la Revolución se ha caracterizado por una asimetría, marcada por la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años, sostenido y recrudecido en los momentos actuales.
“Siempre ha existido dentro de EE.UU, y también a nivel internacional, un grupo de personas y organismos que han favorecido rutas, puentes, espacios de diálogo o canales de comunicación. Y muchas veces se ha logrado”, dijo Díaz-Canel, y explicó que, entonces, “se ha hablado como iguales sobre temas en los que se puede compartir, incluso con criterios diferentes, pero que se deben abordar de manera común, porque estamos en una misma área geográfica”.
El presidente señaló que Cuba y Estados Unidos son países vecinos muy cercanos, que comparten preocupaciones por temas migratorios, temas de seguridad, temas de lucha contra el narcotráfico, de lucha contra el terrorismo. Asimismo, temas medioambientales sobre los mares y los alrededores del Golfo de México, las corrientes marinas, y otros temas que tienen que ver con la colaboración científica y los intercambios académicos.
“Hay una agenda de temas que se pueden tocar. Y siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que la definió y la defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro, que la continuó el General de Ejército Raúl Castro; y que a mi modo de ver es inalterable y es invariable en los momentos actuales.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos. A un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar. Sin precondicionamiento, en una posición de iguales. En una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que nos laceran y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”.
El presidente dijo “que de un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones. Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos valores del pueblo norteamericano, valores de su historia, valores de su cultura”.
“Cuando hemos tenido oportunidad de que existan espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, en el sector científico, en el sector deportivo, en el sector religioso, en el sector cultural, en el sector de la salud, incluso diálogo a nivel político, hemos encontrado que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos sin prejuicios, que pueden aportarle muchísimo; o visto de otra manera, de cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, por esa política prepotente, por esa política criminal de bloqueo; y la persistencia en ese bloqueo al punto de haberlo recrudecido en los momentos actuales y lo siguen recrudeciendo, siguen apretando las tuercas de ese bloqueo”, comentó Díaz-Canel.
Agregó que la agenda para unas conversaciones podría abarcar todos estos temas. “Esa es nuestra posición, es una posición también de continuidad, y yo creo que es posible”, dijo.
La doctrina militar es la concepción de la guerra de todo el pueblo
Respondiendo a la pregunta de Juventud Rebelde sobre en qué momento de la preparación militar se encuentra el país, teniendo en cuenta las preocupaciones que se suscitaron en la población por la nota oficial publicada recientemente sobre las medidas a adoptar ante un eventual paso al estado de guerra, el presidente aclaró que “prepararnos es un derecho soberano”
“Indudablemente, puede existir preocupación en la población, pero es menor, porque la población está participando de esa preparación para la defensa. La preocupación es de otros. De ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear, de los que se empiezan a mostrar cobardes o débiles ante las presiones y la guerra psicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo. Y hay una realidad, Cuba es un país de paz”, comentó.
El presidente recordó que la doctrina de defensa o la doctrina militar de nuestro país es la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país, y que no contempla en ningún momento, en ningún acápite, en ningún concepto, la agresión a otro país. “Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos”.
Agregó que el que constantemente está hablando de agresiones, y que ha levantado la retórica insultante sobre la posible agresión a Cuba, ha sido el gobierno de Estados Unidos. “Los revolucionarios sabemos lo que vale defender una revolución. Es un deber soberano nuestro, ante un peligro de agresión, prepararnos para la defensa”, subrayó.
Relató que cuando se hizo el análisis de lo ocurrido el pasado 3 de enero en Venezuela, de las implicaciones y de las amenazas para el área de América Latina y el Caribe y para Cuba, “una de las prioridades que establecimos fue desplegar un plan de preparación para la defensa bajo el principio de la guerra de todo el pueblo”.
Dijo que este concepto comprende la preparación de todo el sistema defensivo territorial de nuestro país en todos sus eslabones, desde la zona de defensa del municipio, de la provincia, hasta el Consejo de Defensa Nacional. También de las unidades regulares del ejército, de las brigadas de producción y defensa de las milicias de tropas territoriales y de las estructuras en zonas de defensa de las agrupaciones especiales, “para elevar nuestros niveles de preparación para la defensa, lo cual es legítimo e incluso contemplado en nuestra constitución”.
El presidente recordó que se han declarado todos los sábados como días nacionales de la defensa y entonces de manera gradual y sistemática todos nuestros sistemas defensivos, todos los componentes de nuestro sistema defensivo territorial se están preparando. “Nosotros estamos participando en esa preparación”.
En el Consejo de Defensa Nacional actualizamos todos los planes para enfrentar una agresión, dijo el presidente y recordó que la nota oficial que se publicó recientemente decía exactamente así: En cumplimiento de las actividades previstas para el Día de la Defensa y con el objetivo de incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal, este sábado se reunió el Consejo de Defensa Nacional para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de guerra como parte de la preparación del país bajo la concepción estratégica de la guerra de todo el pueblo.
“No está diciendo que pasamos al estado de guerra, sino que nos estamos preparando para sí hay que pasar al estado de guerra en algún momento. Por lo tanto, la realidad es esta y todo lo demás es una manipulación. La cual enseguida fue acogida por todo el sistema de medios de intoxicación mediática que existe defendiendo los intereses del gobierno de Estados Unidos”.
“Nuestro pueblo está participando en las actividades de preparación para la defensa”, dijo.
Cuba no es un país terrorista: Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos
Jorge Legañoa, periodista y presidente de Prensa Latina, indagó sobre la narrativa norteamericana de que Cuba protege terroristas, uno de los pretextos para considerar a la mayor de las Antillas como una “amenaza inusual y extraordinaria” para Washington, a lo que Díaz-Canel respondió que quien ha promovido actos terroristas contra nuestro país es, precisamente, el gobierno de Estados Unidos.
“Cuando se repasa la historia de la Revolución Cubana podemos encontrar con qué sistematicidad, intensidad y perversidad ha actuado el gobierno de los EE.UU. al promover actos terroristas contra la Revolución. Ahí están los más de 600 intentos de atentado a nuestro Comandante en Jefe o los bandidos en el Escambray, en Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus, que ejecutaron a campesinos y a revolucionarios, entre ellos, un joven alfabetizador como Manuel Ascunce. Y si hay algo común en todos esos hechos, en todas esas expresiones de terrorismo, es que han sido organizadas, financiadas y apoyadas por los gobiernos de los Estados Unidos”, explicó.
Asimismo, mencionó el crimen contra el avión de Barbados, uno de los hechos más recordados en el país por su connotación que tuvo, donde perecieron 73 personas.
“Hoy conocemos de planes para hechos terroristas que están siendo apoyados, financiados y se están preparando en los Estados Unidos para agredir a Cuba en un momento como este. En su momento, haremos la denuncia”, agregó el mandatario.
“¿Cómo se puede hablar de terrorismo en Cuba, un país que ha sido víctima de terrorismo por parte de ese que nos está acusando?”, preguntó. “Es una desfachatez, una inmoralidad, una manipulación, una mentira, una calumnia”, denunció el presidente.
Y hay hechos recientes que evidencian la deshonestidad del gobierno de Estados Unidos, al promover la temática del terrorismo culpando a Cuba, agregó el mandatario. “Recordemos que, cuando faltaban pocos días para que se se entregara la presidencia de los EE.UU., el actual presidente nos incluyó en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo”.
Sobre las consecuencias de esta medida, dijo que esa supuesta calificación de terroristas ha recrudecido el bloqueo y los daños que causa al país desde el punto de vista financiero al impedir que un grupo de entidades y empresas trabajen con Cuba.
“Es una medida totalmente coercitiva y de presión. Nos pusieron ese cartel, esa definición, esa clasificación y nos incluyeron en esa lista espuria sin prueba ninguna. Biden mantuvo esa posición en su mandato hasta los últimos días en los que nos sacó de la lista; luego, Trump nos volvió a incluir”, recordó Díaz-Canel.
Por lo tanto, añadió, están reconociendo que no había ninguna prueba para meternos en esa lista. “¿Realmente la lista responde a una valoración justa, a una valoración con pruebas de que un país es terrorista? ¿O es una manipulación también política que responda a los intereses de las administraciones de los Estados Unidos? Entonces, Cuba no es un país terrorista. Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos”, enfatizó.
Tomado de Cubadebate
Conferenza stampa straordinaria del presidente Miguel Díaz-Canel
Abbiamo affrontato le massime pressioni della principale potenza mondiale
All’inizio della sua conferenza stampa, il primo segretario del Partito Comunista Cubano e presidente della Repubblica, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha assicurato che la leadership del Paese è consapevole delle preoccupazioni della popolazione, ma anche delle «intense campagne mediatiche di calunnia, odio e guerra psicologica che si stanno cercando di imporre».
Proprio per questo motivo si è tenuto questo incontro, per poter spiegare le proiezioni del governo, i modi in cui si sta lavorando per uscire dalla situazione nel minor tempo possibile e, soprattutto, la disponibilità, la volontà e l’impegno con cui si sta lavorando.
“Abbiamo dovuto effettuare una serie di valutazioni nel Buró Político, nel Comitato Esecutivo del Consiglio dei Ministri, nel Consiglio di Difesa Nazionale e ora abbiamo appena tenuto un incontro nel Consiglio dei Ministri per aggiornare il piano da attuare sulla base delle direttive del governo per affrontare una grave carenza di carburante”, ha spiegato il presidente.
Alla domanda di Oliver Zamora, corrispondente di RT a Cuba, sulla “retorica del collasso” che ha iniziato a rafforzarsi da parte del governo degli Stati Uniti, Díaz-Canel ha spiegato che è strettamente legata alla teoria dello “Stato fallito” e a una serie di costruzioni con cui il governo di Washington ha cercato di caratterizzare la situazione cubana.
Secondo il presidente, questa teoria del collasso è associata proprio all’impegno del governo degli Stati Uniti di rovesciare la rivoluzione cubana. “Ci sono due direzioni fondamentali: l’asfissia economica che risale agli anni ’60 con il Memorandum Lester Mallory e l’aggressione militare”.
Infatti, ha aggiunto Díaz-Canel, questa prima direzione è sintetizzata in una delle dichiarazioni del presidente degli Stati Uniti quando ha affermato che avevano esercitato su Cuba tutte le pressioni possibili. “Ha quindi riconosciuto che non esiste uno Stato fallito, ma uno che ha dovuto affrontare con grande resistenza le massime pressioni della principale potenza mondiale; una potenza che ha anche basi imperiali e uno scopo egemonico di dominio”.
La seconda direzione è l’aggressione militare, quando Trump ha affermato nel suo discorso che non c’era altra scelta se non quella di “occupare il posto e radere al suolo”.
“Abbiamo presente questa teoria dell’asfissia economica nei 67 anni di Rivoluzione, con l’emergere del blocco. Tutte le generazioni di cubani, dai primi anni della Rivoluzione fino a quelle più recenti, hanno vissuto sotto il blocco e sono nate sotto il segno di questa afflizione economica. Abbiamo sempre avuto carenze e difficoltà complesse. Abbiamo dovuto operare in mezzo a vicissitudini, imposizioni e pressioni che non vengono imposte a nessun altro al mondo, e tanto meno in modo così prolungato”, ha spiegato il primo segretario del PCC.
In questo senso, ha affermato che il collasso è nella filosofia imperiale, ma non nella mentalità dei cubani.
«Il crollo non può essere associato solo alle pressioni e alle intenzioni di un governo imperiale. Nella nostra visione c’è il concetto di resistenza, di resistenza creativa che ha a che fare con la difesa delle idee in cui crediamo, delle convinzioni, della vittoria. Non sono idealista. So che vivremo tempi difficili, li abbiamo già vissuti in passato, ma li supereremo tutti insieme, con resistenza creativa, con lo sforzo e il talento della maggior parte dei cubani e delle cubane”.
Il legame con il Venezuela non può essere definito come un rapporto di dipendenza
Riguardo allo stato delle relazioni bilaterali tra la più grande delle Antille e il Venezuela, Díaz-Canel ha assicurato che il legame con il Paese sudamericano non può essere classificato come un rapporto di dipendenza.
«Vederlo in questo modo significa limitarlo, ridurlo a uno scambio di merci e servizi, e questa non è la realtà del rapporto che abbiamo avuto con il Venezuela. Da quando Chávez ha guidato la Rivoluzione Bolivariana, si è intessuto un rapporto di cooperazione, di collaborazione basato sui principi di solidarietà e complementarità, come due paesi fratelli, amici che potevano sfruttare le potenzialità di ciascuno in funzione di tale integrazione”, ha affermato il presidente.
Ha infatti ricordato che grazie a questa cooperazione, più di 25 anni fa è nato l’Accordo di Collaborazione Integrale tra Cuba e Venezuela, che ha riguardato i temi dell’energia, della sovranità alimentare, dell’istruzione e dell’alfabetizzazione, della formazione di quadri e risorse umane, dell’industria, dell’estrazione mineraria, delle telecomunicazioni e dello scambio culturale e politico. “Tale accordo ha superato i confini delle relazioni tra Cuba e Venezuela”, ha affermato, ricordando che quattro anni dopo è nato l’Alba-TCP, estendendo i benefici di tale relazione a un gruppo di paesi dell’America Latina e dei Caraibi.
“Successivamente, l’Alba-TCP ha sostenuto anche Petrocaribe, un gruppo di progetti incentrati sull’energia, orientati alla giustizia sociale, all’equità, alle opportunità e al reciproco vantaggio, allo sviluppo dei popoli, non solo del Venezuela e di Cuba, ma dell’America Latina e dei Caraibi”, ha affermato il presidente.
Qui si riflette il concetto di integrazione, ha sottolineato, «quell’integrazione sognata da Martí e Bolívar, difesa da Fidel e Chávez, e alla quale tutti noi siamo impegnati».
Per quanto riguarda i risultati, Díaz-Canel ha sottolineato che nessun blocco di integrazione regionale ha ottenuto in così poco tempo i successi sociali dell’Alba TCP, “nata come parte di quella stretta relazione tra Cuba e Venezuela”. In particolare, ha sottolineato la Missione Milagro che ha restituito la vista a più di 3,5 milioni di latinoamericani, non con un approccio commerciale, ma di giustizia sociale ed equità.
Tra i risultati di tale accordo ha anche sottolineato il metodo cubano di alfabetizzazione “Yo sí puedo” (Io sì posso), grazie al quale quattro paesi si sono dichiarati territori liberi dall’analfabetismo.
“Da quando Cuba si è dichiarata il primo territorio libero dall’analfabetismo in America Latina e nei Caraibi, quanti decenni sono passati prima che altre nazioni potessero raggiungere lo stesso obiettivo?”, ha chiesto il leader, ricordando che ciò è stato possibile grazie al concetto di complementarità e integrazione in un sistema di relazioni non basato sull’egoismo, ma su concetti più umanistici, partendo da un approccio che non lascia indietro nessuno.
Naturalmente, ha aggiunto, tra Cuba e Venezuela si sono intrecciate relazioni economiche, commerciali, importanti progetti di collaborazione in materia di energia e di fornitura di servizi medici, che in parte venivano compensati con il combustibile.
“In passato coprivano tutte le esigenze di combustibile del nostro Paese, ma oggi non più, perché bisogna ricordare che il Venezuela è stato sottoposto a sanzioni, misure coercitive e pressioni che hanno influito su questo scambio”, ha spiegato il presidente.
Poi, ha aggiunto, è iniziato il blocco energetico e navale del Venezuela che ha impedito alle navi di quel Paese, e anche di altre nazioni con combustibile venezuelano, di arrivare a Cuba.
“La situación se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados firmó el gobierno de los Estados Unidos, para manipular a través de amenazas con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Con ese pretexto, prácticamente han impuesto un bloqueo energético a nuestro país”.
Riguardo al futuro delle relazioni con il Venezuela, ha affermato che «dipende dal modo in cui saremo in grado di costruire quel futuro partendo dalla situazione attuale, da un Venezuela che è stato aggredito, al quale è stato illegalmente sequestrato il presidente, che è detenuto in una prigione negli Stati Uniti».
“Noi non imponiamo la collaborazione. Noi offriamo collaborazione, condividiamo collaborazione, condividiamo con solidarietà quando un governo o i popoli ce lo chiedono. Ed è in base a questo concetto che abbiamo mantenuto in questi anni la collaborazione con il Venezuela”, ha affermato.
Guidati dai precetti di Martí, noi cubani nutriamo sentimenti molto forti nei confronti del Venezuela. “Finché il governo venezuelano favorirà e difenderà la collaborazione, Cuba sarà disposta a collaborare”, ha sottolineato.
Cuba non è sola
Per quanto riguarda il sostegno di altri paesi a Cuba, il presidente ha spiegato che sono state ricevute immediatamente manifestazioni di solidarietà. “Portavoce di ministeri degli esteri, partiti politici, ambasciate, leader internazionali, movimenti che raggruppano paesi, membri del Congresso democratici ed eurodeputati. La presidente Claudia Sheinbaum risponde praticamente in tutte le sue conferenze stampa mattutine a domande che riguardano la posizione del Messico e il suo sostegno a Cuba. Oggi abbiamo appreso di una dichiarazione del Movimento dei Paesi Non Allineati e di un’altra del Gruppo dei Paesi Amici della Carta delle Nazioni Unite”.
Ha anche menzionato le conversazioni telefoniche tra il presidente cinese Xi Jinping e il presidente russo Vladimir Putin. “È stato espresso il sostegno, l’impegno e la decisione di continuare la collaborazione e la cooperazione con Cuba e il Venezuela”.
In senso generale, il presidente ha spiegato che a livello diplomatico e discorsivo è stato ricevuto il sostegno di molti paesi, «ma dietro a questi discorsi ci sono altre cose, cose che non possiamo spiegare apertamente perché il nemico sta perseguendo tutte le vie che possono aprirsi a Cuba». «Posso assicurarvi, con tutto il senso di responsabilità, che Cuba non è sola».
“In questo momento ci sono persone, governi, paesi, istituzioni, aziende che sono disposte a lavorare con Cuba e che ci hanno già fatto pervenire vie, meccanismi, intenzioni su come possiamo procedere”, ha sottolineato.
“La persecuzione energetica, la persecuzione finanziaria, l’inasprimento del blocco con queste misure coercitive è tale che sappiamo di dover lavorare molto duramente, in modo molto creativo e molto intelligente per superare tutti questi ostacoli”, ha affermato.
“Il mondo non può lasciarsi soggiogare, umiliare, non può permettere che la forza schiacci il multilateralismo”, ha risposto il primo segretario del Partito Comunista Cubano alla domanda dell’agenzia di stampa Xinhua su cosa possano fare i paesi del Sud del mondo per sostenere la più grande delle Antille nel complesso scenario energetico, a seguito dell’ordine esecutivo del governo statunitense che rafforza il blocco petrolifero.
Osservando quanto accaduto in Venezuela, l’intervento militare degli Stati Uniti e le successive minacce a paesi come Cuba, Messico, Colombia e Groenlandia, traiamo insegnamenti e lezioni. “Si pensa a cosa potrebbe fare il mondo”.
“I paesi devono capire, i popoli devono capire cosa sta succedendo. Devono capire che tutti noi nel mondo, senza eccezioni, stiamo affrontando una guerra che è politica, che è ideologica, una guerra che ha anche una componente culturale e una componente comunicativa, una componente mediatica”, ha commentato.
Ha spiegato che questo è il concetto di una guerra non convenzionale, di una guerra di quarta generazione che combina tutti questi elementi e altri ancora.
Perché è una guerra ideologica? Perché si sta cercando di imporre il pensiero egemonico della principale potenza imperialista del mondo. Perché è una guerra culturale? Perché affinché l’egemonia di quella potenza prevalga a livello mondiale, devono spezzare i legami e le radici culturali dei popoli. Devono fare tutto il possibile affinché i popoli considerino obsolete la loro cultura e la loro storia. Sto parlando della cultura nel senso più ampio possibile, affinché le persone rinneghino la loro identità, si vergognino della loro storia, in modo da poter poi assimilare e imporre i paradigmi e i modelli di quella filosofia egemonica, di quella filosofia imperialista”, ha affermato.
Ha aggiunto che si tratta anche di una guerra mediatica. “Abbiamo assistito a tutte le fasi dell’aggressione contro il Venezuela, al modo in cui è stata manipolata l’opinione pubblica nazionale e internazionale, al modo in cui hanno agito i media e i social network”.
“Oggi contro Cuba è in atto un’importantissima guerra psicologica, una guerra di pressioni volta a frammentare l’unità, a creare sfiducia, a promuovere l’incertezza, elementi che dimostrano la perversità della politica statunitense”, ha affermato il presidente.
«I popoli, i governi, le nazioni del Sud del mondo devono capire questo, comprendere cosa è in gioco: quali sono gli scenari in cui si svolge questa disputa? Cosa ci viene offerto come futuro in questo presente così brutale? E poi, partendo da lì, cercare l’articolazione, l’unità, un’unità che non può essere solo di discorso, ma anche di azione, di denuncia costante, di ricerca di tutta l’integrazione possibile in blocchi su un unico fronte, difendere le idee, cercare anche azioni economiche, commerciali e di cooperazione per difendere il multilateralismo”.
Il presidente ha ritenuto che ci siano blocchi che in questo momento stanno assumendo una leadership in tal senso, come quello dei BRICS, “che offre prospettive diverse per il Sud del mondo”. “Le relazioni della Cina e della Russia con i paesi del sud sono diverse. L’Unione Eurasiatica, il Movimento dei Paesi Non Allineati, il Gruppo dei 77, hanno un ruolo fondamentale in questo”.
Secondo Díaz-Canel, il Sud del mondo deve unirsi in una mobilitazione antigegemonica e antifascista.
“Si agisce come se fossero le orde hitleriane quando si aggredisce un paese, quando si soggioga il mondo, quando si rapisce un presidente o quando si commettono azioni criminali contro navi, contro persone, in modo extragiudiziale, senza alcun elemento di legalità”.
“Non oserei dire concretamente quali azioni penso che si potrebbero intraprendere, perché sarebbe compromettere troppo gli altri. Ma ci sono delle strade. Sono sicuro che ci sono delle strade. Il fatto è che per intraprendere queste strade e per raggiungere questa integrazione, tutti noi nel Sud del mondo dobbiamo mostrarci con coraggio e audacia”, ha affermato.
Cuba è disposta al dialogo con gli Stati Uniti
Riguardo al dialogo con il governo degli Stati Uniti, Díaz-Canel ha ricordato che la storia delle relazioni tra i due paesi dopo il trionfo della Rivoluzione è stata caratterizzata da un’asimmetria, segnata dall’imposizione di un blocco economico, commerciale e finanziario durato tanti anni, che continua ancora oggi e si è recentemente inasprito.
“All’interno degli Stati Uniti, ma anche a livello internazionale, c’è sempre stato un gruppo di persone e di organismi che hanno favorito percorsi, ponti, spazi di dialogo o canali di comunicazione. E molte volte ci sono riusciti“, ha detto Díaz-Canel, spiegando che, quindi, ”si è parlato da pari a pari di temi che possono essere condivisi, anche con criteri diversi, ma che devono essere affrontati in modo comune, perché siamo nella stessa area geografica”.
Il presidente ha sottolineato che Cuba e Stati Uniti sono paesi vicini, che condividono preoccupazioni su questioni migratorie, di sicurezza, di lotta al narcotraffico e al terrorismo. Inoltre, questioni ambientali relative ai mari e alle zone circostanti il Golfo del Messico, alle correnti marine e altri temi che hanno a che fare con la collaborazione scientifica e gli scambi accademici.
“C’è un’agenda di temi che possono essere affrontati. E c’è sempre stata una posizione storica di Cuba, una posizione che è stata definita e difesa dal Comandante in Capo Fidel Castro, che è stata portata avanti dal Generale dell’Esercito Raúl Castro e che, a mio avviso, è immutabile e invariabile nei momenti attuali.
Cuba è disposta al dialogo con gli Stati Uniti. A un dialogo su qualsiasi argomento si voglia discutere. A quali condizioni? Senza pressioni, perché sotto pressione non si può dialogare. Senza precondizioni, in una posizione di parità. In una posizione di rispetto della nostra sovranità, della nostra indipendenza, della nostra autodeterminazione, senza affrontare argomenti che ci feriscono e che potremmo interpretare come ingerenza nei nostri affari interni”.
Il presidente ha affermato che “da un dialogo di questo tipo si può costruire un rapporto civile tra vicini, che potrebbe portare benefici reciproci ai nostri popoli, ai popoli delle due nazioni. Noi cubani non odiamo il popolo americano, riconosciamo i valori del popolo americano, i valori della sua storia, i valori della sua cultura”.
“Quando abbiamo avuto l’opportunità di creare spazi di incontro tra i nostri popoli in diversi settori, in quello scientifico, in quello sportivo, in quello religioso, in quello culturale, in quello sanitario, e persino a livello politico, abbiamo scoperto che ci sono molte cose su cui possiamo lavorare insieme senza pregiudizi, che possono apportare un grande contributo; o visto da un altro punto di vista, di quante cose priviamo entrambi i popoli a causa di quella politica decadente, di quella politica prepotente, di quella politica criminale di blocco; e la persistenza di quel blocco al punto da averlo inasprito nei momenti attuali e continuano a inasprirlo, continuano a stringere le viti di quel blocco”, ha commentato Díaz-Canel.
Ha aggiunto che l’agenda dei colloqui potrebbe comprendere tutti questi temi. “Questa è la nostra posizione, è anche una posizione di continuità, e credo che sia possibile”, ha affermato.
La dottrina militare è la concezione della guerra da parte di tutto il popolo
Rispondendo alla domanda di Juventud Rebelde sullo stato attuale della preparazione militare del Paese, tenendo conto delle preoccupazioni suscitate nella popolazione dal comunicato ufficiale pubblicato di recente sulle misure da adottare in caso di un eventuale passaggio allo stato di guerra, il presidente ha chiarito che «prepararci è un diritto sovrano».
“Indubbiamente, può esserci preoccupazione nella popolazione, ma è minore, perché la popolazione sta partecipando a questa preparazione alla difesa. La preoccupazione è di altri. Di quella moltitudine di annessionisti che abbiamo là fuori, di quelli che cominciano a vacillare, di quelli che cominciano a mostrarsi codardi o deboli di fronte alle pressioni e alla guerra psicologica che ci stanno facendo, di fronte agli annunci di una possibile aggressione militare o di un ulteriore inasprimento dell’embargo contro Cuba con le conseguenze che ciò può comportare per il nostro popolo. E c’è una realtà, Cuba è un Paese di pace”, ha commentato.
Il presidente ha ricordato che la dottrina di difesa o la dottrina militare del nostro Paese è la concezione della guerra di tutto il popolo, che è un concetto di difesa della sovranità e dell’indipendenza del Paese, e che non contempla in nessun momento, in nessun punto, in nessun concetto, l’aggressione ad un altro Paese. “Noi non siamo una minaccia per gli Stati Uniti”.
Ha aggiunto che chi parla costantemente di aggressioni e ha sollevato la retorica offensiva sulla possibile aggressione a Cuba è stato il governo degli Stati Uniti. “Noi rivoluzionari sappiamo quanto valga difendere una rivoluzione. È nostro dovere sovrano, di fronte al pericolo di un’aggressione, prepararci alla difesa”, ha sottolineato.
Ha riferito che quando è stata fatta l’analisi di quanto accaduto lo scorso 3 gennaio in Venezuela, delle implicazioni e delle minacce per l’area dell’America Latina e dei Caraibi e per Cuba, “una delle priorità che abbiamo stabilito è stata quella di mettere in atto un piano di preparazione alla difesa secondo il principio della guerra di tutto il popolo”.
Ha affermato che questo concetto comprende la preparazione dell’intero sistema difensivo territoriale del nostro Paese in tutti i suoi anelli, dalla zona di difesa del comune, della provincia, fino al Consiglio di Difesa Nazionale. Anche delle unità regolari dell’esercito, delle brigate di produzione e difesa delle milizie delle truppe territoriali e delle strutture nelle zone di difesa dei gruppi speciali, “per elevare i nostri livelli di preparazione alla difesa, il che è legittimo e persino contemplato nella nostra costituzione”.
Il presidente ha ricordato che tutti i sabati sono stati dichiarati giorni nazionali della difesa e quindi, in modo graduale e sistematico, tutti i nostri sistemi difensivi, tutte le componenti del nostro sistema difensivo territoriale si stanno preparando. “Noi stiamo partecipando a questa preparazione”.
Il Consiglio di Difesa Nazionale ha aggiornato tutti i piani per affrontare un’aggressione, ha affermato il presidente, ricordando che la nota ufficiale pubblicata di recente recitava esattamente così: In ottemperanza alle attività previste per la Giornata della Difesa e con l’obiettivo di aumentare e perfezionare il livello di preparazione e coesione degli organi direttivi e del personale, sabato scorso si è riunito il Consiglio di Difesa Nazionale per analizzare e approvare i piani e le misure per il passaggio allo stato di guerra come parte della preparazione del Paese secondo la concezione strategica della guerra di tutto il popolo.
“Non sta dicendo che siamo entrati in stato di guerra, ma che ci stiamo preparando nel caso in cui dovessimo entrare in stato di guerra in un determinato momento. Quindi, questa è la realtà e tutto il resto è manipolazione. La quale è stata subito accolta da tutto il sistema mediatico che difende gli interessi del governo degli Stati Uniti”.
“Il nostro popolo sta partecipando alle attività di preparazione alla difesa”, ha affermato.
Cuba non è un paese terrorista: Cuba non è nemmeno una minaccia per la sicurezza degli Stati Uniti
Jorge Legañoa, giornalista e presidente di Prensa Latina, ha indagato sulla narrativa statunitense secondo cui Cuba protegge i terroristi, uno dei pretesti per considerare la più grande delle Antille come una “minaccia insolita e straordinaria” per Washington, a cui Díaz-Canel ha risposto che chi ha promosso atti terroristici contro il nostro Paese è proprio il governo degli Stati Uniti.
“Quando si ripercorre la storia della Rivoluzione Cubana, si può constatare con quanta sistematicità, intensità e perversità abbia agito il governo degli Stati Uniti nel promuovere atti terroristici contro la Rivoluzione. Ci sono stati più di 600 tentativi di attentato al nostro Comandante in Capo o i banditi nell’Escambray, a Villa Clara, Cienfuegos e Sancti Spíritus, che hanno giustiziato contadini e rivoluzionari, tra cui un giovane alfabetizzatore come Manuel Ascunce. E se c’è qualcosa di comune in tutti questi fatti, in tutte queste espressioni di terrorismo, è che sono stati organizzati, finanziati e sostenuti dai governi degli Stati Uniti”, ha spiegato.
Ha anche menzionato il crimine contro l’aereo di Barbados, uno degli eventi più ricordati nel Paese per la sua connotazione, in cui sono morte 73 persone.
“Oggi siamo a conoscenza di piani per atti terroristici che vengono sostenuti, finanziati e preparati negli Stati Uniti per attaccare Cuba in un momento come questo. A tempo debito, presenteremo la denuncia”, ha aggiunto il presidente.
“Come si può parlare di terrorismo a Cuba, un Paese che è stato vittima del terrorismo da parte di chi ci sta accusando?”, ha chiesto. “È una sfacciataggine, un’immoralità, una manipolazione, una menzogna, una calunnia”, ha denunciato il presidente.
E ci sono fatti recenti che dimostrano la disonestà del governo degli Stati Uniti nel promuovere il tema del terrorismo incolpando Cuba, ha aggiunto il presidente. “Ricordiamo che, a pochi giorni dalla consegna della presidenza degli Stati Uniti, l’attuale presidente ci ha inserito nella lista dei paesi che presumibilmente sostengono il terrorismo”.
Riguardo alle conseguenze di questa misura, ha affermato che questa presunta qualifica di terroristi ha inasprito il blocco e i danni che esso causa al Paese dal punto di vista finanziario, impedendo a un gruppo di enti e aziende di lavorare con Cuba.
“È una misura totalmente coercitiva e di pressione. Ci hanno affibbiato quell’etichetta, quella definizione, quella classificazione e ci hanno inserito in quella lista spuria senza alcuna prova. Biden ha mantenuto quella posizione durante il suo mandato fino agli ultimi giorni, quando ci ha tolto dalla lista; poi Trump ci ha reinserito”, ha ricordato Díaz-Canel.
Pertanto, ha aggiunto, stanno riconoscendo che non c’erano prove per inserirci in quella lista. “La lista risponde davvero a una valutazione equa, a una valutazione basata su prove che un paese è terrorista? O è anche una manipolazione politica che risponde agli interessi delle amministrazioni degli Stati Uniti? Quindi, Cuba non è un paese terrorista. Cuba non è nemmeno una minaccia per la sicurezza degli Stati Uniti”, ha sottolineato.
Traduzione: italiacuba.it


