La Revolución Cubana, dirigida por Fidel Castro, Raúl Castro y el Che Guevara, derrocó el 1 de enero de 1959 al cruel y despótico régimen de Fulgencio Batista, un régimen dictatorial neocolonial respaldado por el gobierno de los Estados Unidos. La revolución cubana puso fin a siglos de opresión económica, militar y política.
Antes de 1959, la mitad de la población cubana era analfabeta o semi-analfabeta y la tasa de mortalidad infantil era superior a 40 por cada 1,000 recién nacidos. Ahora, gracias a la educación y la atención médica universales y gratuitas, Cuba ha alcanzado casi el 100% de alfabetización y la tasa de mortalidad infantil se ha reducido a 5.0 por cada 1,000 recién nacidos en 2019. La esperanza de vida ha aumentado de 58 años en 1959 a 78.45 años para los hombres y 80,45 años para las mujeres de hoy. En 2020, el 52% del presupuesto estatal en Cuba se dedica a educación, asistencia social y servicios de salud. Cuba tiene algunas de las mejores escuelas de medicina del mundo, reconocidas por las Naciones Unidas (ONU).
La desigualdad de género fue erradicada por la Revolución Cubana. Los derechos de las mujeres están floreciendo en Cuba. En la Asamblea Nacional de Cuba, el 53% de los parlamentarios son mujeres, el segundo número más alto del mundo. El 48,4% de los miembros del Consejo de Estado son mujeres. Las mujeres representan el 60.5% de todos los graduados de educación superior en Cuba.
La solidaridad y el internacionalismo son dos principios clave de la Revolución Cubana.
En 57 años, más de 400,000 trabajadores de salud cubanos han completado misiones de cooperación médica en 164 naciones.
Han hecho contribuciones sobresalientes en la lucha contra el ébola en África, contra la ceguera en América Latina y el Caribe y el cólera en Haití; en 26 brigadas del Henry Reeve International Contingent of Doctors Specialized in Disasters and Major Epidemics, en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros.
Actualmente, 29,000 profesionales de la salud cubanos brindan servicios a 65 naciones en todo el mundo.
Un total de 35 613 profesionales de la salud de 138 países han recibido capacitación gratuita en Cuba.
En medio de la actual crisis mundial de atención médica de Covid-19, 19 brigadas médicas cubanas experimentadas están ayudando a naciones afectadas por el coronavirus en diferentes continentes: Venezuela, Nicaragua, Surinam, Belice, Jamaica, Barbados, Granada, Italia, Haití, Angola, Togo, Santo Tomás y Príncipe, Antigua y Barbuda, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Principado de Andorra y Qatar. Más de 75 países también solicitan a Cuba Interferón Alfa B2, un biofarmacéutico eficaz para el tratamiento de Covid-19, que se produce en Cuba y en una empresa conjunta chino-cubana en China. Ha estado en uso en China desde el comienzo del brote allí.
La Revolución Cubana fue un hito histórico no sólo en los campos político y económico, sino también en los campos de la ciencia y la innovación. Cuba ha podido desarrollar la biotecnología a nivel de los países desarrollados. En 2015, Cuba se convirtió en el primer país del mundo, seguido de Tailandia en 2016, en ser validado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por haber eliminado la transmisión del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH-SIDA) y la sífilis de madre a hijo.
El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por los Estados Unidos comenzó el 7 de febrero de 1962 y recientemente ha alcanzado dimensiones cada vez más extremas. A los precios actuales, los daños acumulados durante casi seis décadas de esta política, hasta marzo de 2019, alcanzaron la cifra de 138,842,400,000 dólares estadounidenses. Teniendo en cuenta la depreciación del dólar en comparación con el precio del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha causado daños cuantificables de más de 922,630,000,000 de dólares estadounidenses.
58 años después de su imposición, el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba constituye el sistema más injusto, severo y prolongado de medidas ilegales coercitivas unilaterales jamás aplicado contra cualquier país. Es genocida en su naturaleza y objetivos, viola los derechos humanos de una nación entera y debe terminar. Desde 1992, veintiocho Resoluciones de la ONU adoptadas por la comunidad internacional en la Asamblea General han rechazado categóricamente y exigido el levantamiento incondicional del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba durante casi 6 décadas.
Fuente: EmbaCuba Tailandia
