Managua, 16 de octubre: El Teatro Nacional Rubén Darío y la Camerata Bach rindieron homenaje al Día de la Cultura Cubana con el concierto “Trova Sinfónica”, celebrado en la Sala Mayor de esta emblemática institución cultural, en una velada dedicada al pueblo de Cuba con motivo del aniversario 158 de la primera interpretación pública del Himno de Bayamo, símbolo de la identidad, la soberanía y la independencia de la nación cubana.
En las palabras de apertura, el director del Teatro Nacional Rubén Darío, Ramón Rodríguez, destacó que la Camerata Bach lleva más de tres décadas ofreciendo estos conciertos, como expresión de gratitud y amistad del pueblo nicaragüense hacia Cuba y su pueblo.
El programa artístico ofreció un recorrido por diversos géneros musicales y algunas de las más representativas composiciones de la cancionística cubana. El público disfrutó de temas como Canción del Elegido, Ojalá y Canción urgente para Nicaragua, del cantautor Silvio Rodríguez; Mamá, son de la loma, de Miguel Matamoros; Yo soy el punto cubano, de Celina González; y el emblemático bolero Cómo fue, popularizado por Benny Moré. La interpretación de La Guantanamera, de Joseíto Fernández, puso el broche de oro a la presentación.
La gala contó con la presencia de autoridades nicaragüenses, representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país, cubanos residentes y amigos de Cuba. Asistieron también la embajadora de la República de Cuba en Nicaragua, Iliana Fonseca Lorente, y funcionarios de la misión estatal cubana.
La celebración constituyó una expresión de los profundos vínculos culturales e históricos que unen a Cuba y Nicaragua, y puso de relieve la música como vehículo de identidad, memoria y fraternidad entre ambas naciones.
El concierto concluyó en un ambiente de alegría y hermandad, reafirmando el valor de la cultura como puente de encuentro entre los pueblos y como expresión viva de los lazos de amistad y solidaridad que unen a Cuba y Nicaragua.

