Por: Maribel Acosta Damas
En marzo de 1990 llega a Cuba el primer grupo de niños y niñas de las áreas afectadas por la explosión del cuarto reactor de la Central Electronuclear en Chernóbil. Ya en julio de ese mismo año, con el trabajo voluntario de miles de cubanos, en el balneario de Tarará se habían recuperado casi todas las instalaciones para el recibimiento masivo de niñas y niños de Rusia, Bielorrusia y Ucrania.
Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores
El 20 de junio de 2019, el Departamento de Estado de los Estados Unidos incluyó a Cuba en la peor de las categorías de su Informe sobre la Trata de Personas 2019. El informe alega que Cuba “no cumple completamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y no hace esfuerzos significativos con ese fin”.
Por Maribel Acosta Damas
Un día de 2011, la creadora visual peruana Sonia Cunliffe visitó el balneario de Tarará. Llamó su atención niños calvitos bañándose en la playa. Preguntó quiénes eran y le respondieron: los niños de Chernobil. Ella quedó impactada, pero en aquel entonces no supo nada más.