La medida adoptada por el gobierno de Estados Unidos el 29 de enero, con la falacia de la supuesta amenaza a la seguridad nacional y consistente en amenazar con aranceles punitivos a los países que exporten combustible a Cuba, plantea un desafío de grandes proporciones a todos los Estados.
Equivale a limitar, con pretextos absurdos, la prerrogativa soberana de cada país a la hora de determinar si exporta y a qué destino exporta sus productos nacionales patrimoniales.
La Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA) aprobó por 17 ocasión consecutiva una resolución que condena el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
El documento adoptado en la 39 Sesión Ordinaria que concluyó este domingo incluye, por tercera vez, el llamado explícito de la UA a retirar a la nación caribeña de la unilateral e injustificada lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, subrayando el carácter arbitrario de dicha designación.