Para los cubanos, en Fidel siempre se hallará la respuesta necesaria.
El mundo vive tiempos duros; Cuba, parte suya, los vive también. Después de un año de arduas batallas, en el que sus vecinos del Norte apretaron hasta el cuello al caimancito que no hinca sus rodillas ante el yugo imperial de Estados Unidos, llegó a sus predios, a mediados de marzo, el palpo de la pandemia.




