Al cierre del 11 de septiembre, Cuba reportó dos fallecidos, y 60 nuevos casos de COVID-19, para un acumulado de 4 653 desde marzo pasado; con 34 altas médicas.
Se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínico-epidemiológica 1 585 pacientes: 61 en vigilancia, 859 sospechosos y 665 confirmados. De los ingresados hay 7 casos criticos y 15 graves.
El 11 de septiembre de 1980, fue asesinado el diplomático cubano Félix García, funcionario de la misión cubana ante la ONU. Cuatro disparos de pistola cobraron su vida cuando se detuvo frente a un semáforo en rojo. Venía de conmemorar, junto a compañeros chilenos, la resistencia del presidente Salvador Allende ante el golpe de estado perpetrado 7 años antes. Félix fue víctima de la acción contrarrevolucionaria del grupo terrorista Omega 7, radicado en la Florida.
Justo seis meses después de que el pasado 11 de marzo se confirmaran en Cuba los primeros tres pacientes positivos a la COVID-19, el nuevo brote de la epidemia que se comenzó a manifestar desde finales de julio mantiene las alertas en todos los escenarios y el país continúa poniendo su empeño en contener la propagación de tan peligrosa enfermedad, a causa de la cual han fallecido casi un millón de personas en el mundo, 106 de ellas, lamentablemente, en la Mayor de las Antillas.
La situación de la capital del país es la más compleja, por tanto, cualquier violación pone en riesgo la salud de todos y la severidad contiene un componente disuasivo de prevención.

El uso responsable de las máscaras de protección continua siendo una medida de obligatorio cumplimiento para contener la propagación del nuevo coronavirus. Photo: Dunia Álvarez Palacios.