Señor Presidente:
Cuba se opuso a la resolución que da origen a este diálogo. Este ejercicio es una muestra fehaciente de la politización, selectividad y dobles raseros en el tratamiento de los derechos humanos.
Ha quedado demostrado que solo mediante el diálogo, el respeto mutuo y la cooperación, se puede contribuir a la promoción y protección de los derechos humanos en todos los países.