Declaración de la Asociación de Cubanos Residentes en Chipre como condena la política de bloqueo y cerco energético de EE.UU contra nuestras familias en Cuba
El 30 de abril de este año zarpó un barco desde Limassol hacia Cuba con el cuarto contenedor lleno de amor y esperanza, compromiso y humanidad, solidaridad y respeto para los cubanos en su isla, esos que hoy ven privada su cotidianidad y esperanzas de los más elementales derechos a la vida y a su normal desarrollo como nación independiente.
Ese contenedor es también fruto de la entrega y el desprendimiento de chipriotas y cubanos residentes en esta isla mediterránea, como resultado de una bonita y desinteresada campaña de solidaridad con nuestra patria, iniciada el pasado año en la IV Edición del Festival Cultural “Viva Cuba Fiesta”, en coordinación con la Escuela de Baile “Caliente Dance Studio”, el Consejo Pancipriota por la Paz y el Obispo Isaías de la Sagrada Metrópolis de Tamassos y Oreini, y consiguientemente reforzada durante el 2026 por los integrantes de la Asociación de Amistad Chipre-Cuba, la Federación Sindical Mundial, los colectivos del Movimiento de Mujeres Panchipriota (POGO), y obreros, trabajadores y sindicatos afiliados en toda la isla a la Federación Panchipriota del Trabajo (PEO).
Nuestros compatriotas en la isla llevan casi seis décadas –y de manera agravada en los últimos siete meses-- privados de los más elementales recursos y medios energéticos necesarios para el transporte, la industria y el funcionamiento de la industria, el turismo, la educación y la salud, por solo mencionar algunos de los sectores más vulnerables en la Cuba de hoy.

