Ciudad de Panamá, 2 de febrero de 2026. EN DEFENSA DE LA AUTODETERMINACIÓN DE CUBA
El mundo atraviesa momentos difíciles ante la política de guerra de Donald Trump que busca imponer por la fuerza la deshumanización del planeta. Trump que dice que rescatará la grandeza de los Estados Unidos lo intenta hacer bajo el pillaje y saqueo de nuestro territorios y recursos, al igual que con amenazas a los países del mundo en especial a la América Latina y el Caribe, agrediendo la autodeterminación de nuestros pueblos y violando el derecho internacional.
La nueva escalada contra Cuba del gobierno de los Estados Unidos que va más allá del cobarde bloqueo de más de 65 años, que la mayoría de los países y pueblos venimos rechazando, intenta ahora ejercer un cerco absoluto a los suministros de combustible a Cuba a través de imponer aranceles a las importaciones de productos provenientes de países que suministren petróleo a la isla. Sin dudas, esta política de agresión es rechazada enérgicamente, como históricamente ha sido, por el pueblo y Gobierno Cubano.
Desde el Frente Amplio por la Democracia (FAD), partido político de Panamá, condenamos la política de dominación de Trump contra la tierra de Martí, Fidel, el Che y tantos otros patriotas y revolucionarios que han dado incluso su vida en defensa de su autodeterminación como pueblo. La historia de Cuba está marcada por la resistencia de su pueblo que no se rinde ante la adversidad, y saldrá adelante ante esta nueva embestida del imperialismo norteamericano.
El pueblo panameño, quién en varias ocasiones ha sido invadido y que hoy somos amenazados por Trump que pretende apoderarse del Canal de Panamá y donde se utiliza nuestro territorio como rampa de agresión contra otros pueblos por parte del ejercito norteamericano, condenamos la política injerencista de los Estados Unidos.
El FAD ratifica su solidaridad con el pueblo y Gobierno de Cuba. Defendemos el llamado de la CELAC por una América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Nuestro firme compromiso de lucha por la soberanía, autodeterminación y justicia social de nuestros pueblos.
Panamá, 2 de febrero de 2026.
