Bruselas, 25 de noviembre de 2019.Entre anécdotas, arte y reflexiones sobre la vigencia del pensamiento del Comandante en Jefe, cubanos residentes, músicos, miembros de la solidaridad con Cuba y el personal de la Embajada cubana ante Bélgica, Luxemburgo y la Unión Europea, homenajearon al líder histórico de la Revolución.
No faltaron las lágrimas ante los vibrantes poemas, ni el sollozo ante los sentidos testimonios de personas que compartieron con Fidel y que comprendieron la grandeza de su personalidad y humanismo. Pero los sentimientos se mezclaron con las reflexiones al escuchar las palabras de Bassey Effiom, nigeriano radicado en Bélgica que estudió en la Escuela Latinoamericana de Medicina, cuando expresó: "Yo soy médico gracias a Fidel". También estremeció escuchar a Menia Martínez, presidenta de la Asociación de Cubanos Residentes en Bélgica, mientras narraba cómo se convirtió en traductora de Fidel Castro durante su histórico encuentro con Nikita Jrushchov en Nueva York.
Pero la universalidad de Fidel es tanta y su legado tan profundo, que desde Luxemburgo, miembros de la solidaridad con Cuba se hicieron también presentes al enviar, vía correo electrónico, un mensaje para expresar que Fidel está entre nosotros.
Las palabras de la Embajadora cubana, Norma Goicochea Estenoz, sobre lo que representa Fidel para quienes están convencidos de que un mundo mejor es posible y sobre los retos que tenemos por delante, provocaron aplausos y consignas que reafirman que Fidel vive, porque pasó a la inmortalidad desde que liberó al pueblo de Cuba y enfrentó con éxito cada uno de los embates imperialistas.
Desde la distancia, pero rodeados de personas que admiran y veneran a Fidel, se reafirmó que su legado nos guía, y que seremos consecuentes con él hasta las últimas consecuencias, en la defensa de la Revolución Cubana.





