Fidel sobre Raúl: “Es para mí un privilegio que, además de un extraordinario revolucionario, sea un hermano”.
Dicen que una vez Fidel se emocionó tanto hablando de Raúl que no pudo más que pararse en la sala mientras su hermano se cuadraba y le decía: “Comandante en Jefe, ordene”. Aquel día terminaron en un abrazo con los ojos cerrados, en lo que pudo parecer un año. Pero antes, mucho antes de ser Fidel y Raúl ellos, como dos hermanos cualquiera, también se tiraron almohadas jugando en su cuarto.










