71 AGNU: Intervención de la delegación de Cuba en el Debate General de la Asamblea General sobre el Tema 11. El deporte para el desarrollo y la paz.

El deporte como medio de promover la educación, la salud, el desarrollo y la paz.

Señor Presidente:

Agradecemos el informe presentado por el Secretario General en el cual recoge un análisis de las acciones realizadas durante el período por el Sistema de Naciones Unidas para la promoción del deporte en aras del desarrollo sostenible y la paz.

Consideramos que las iniciativas llevadas a cabo han sido positivas y reflejan una vez más que el deporte constituye una excelente herramienta para promover la integración, inclusión social  y el desarrollo.

Señor Presidente:

Cuba ha puesto el desarrollo del Deporte masivo en función de la calidad de vida de la población, su práctica es gratuita para todos los ciudadanos. La garantía del disfrute del Deporte como derecho constitucional de todos los cubanos, es uno de los logros más relevantes de la Revolución Cubana en materia de derechos humanos.

A partir del triunfo de la Revolución cuba­na, en 1959 y con el liderazgo de Fidel Castro, el deporte dejó de ser una exclusividad en nuestro país y pasó a ser un derecho de todo el pueblo. Para la realización de este derecho, hemos impulsado un sistema pedagógico que incorpora la educación física como parte integral de la formación humana en todas sus etapas.

Trabajamos por lograr la preparación deportiva desde las edades tempranas de nuestros niños, lo que nos permite promover los talentos que se destaquen como fu­turos deportistas, que avalen y eleven los niveles alcanza­dos por nuestro país en la arena deportiva internacional.

Señor Presidente:

Durante años, el movimiento deportivo cubano, encabezado por el Comité Olímpico Cubano y el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, ha prestado su colaboración desinteresada a diversos países del Sur con técnicos, profesores y entrenadores que, de forma modesta y a partir de convenios bilaterales, tras­ladan nuevos métodos de entrenamiento deportivo que contribuyen a incrementar los resultados deportivos y la masividad en la práctica de los deportes, desarrollando grandes lazos de hermandad y amistad entre los pueblos.

También hemos fortalecido la cooperación interna­cional poniendo a disposición de los países del Sur el Ins­tituto de Medicina Deportiva y el Laboratorio Antidopaje con el fin de contribuir a la lucha contra el flagelo de las drogas, que corrompe a los atletas e impide el juego lim­pio, así como la educación y la cultura de atletas y entrena­dores. Por otro lado, Cuba fundó la Escuela Internacional de Educación Física y Deporte dedicada a formar profe­sionales cuyo valor esencial sea la solidaridad, capaces de transformar la educación física y el deporte en sus países.

Cuba, reitera su decisión de conti­nuar compartiendo, en la medida de nuestras posibilida­des, nuestra principal riqueza: el capital humano crea­do por la revolución cubana y las mejores experiencias que poseemos. La presencia solidaria cubana en el mundo, con entrenadores y profesores de educación física, sustentan el prestigio del deporte cubano. Cuba ha apoyado los logros deportivos de muchos de esos países y lo continuará haciendo en la medida de sus posibilidades.

Sr. Presidente:

Todos estos logros tanto a nivel nacional como en materia de cooperación, han sido posibles gracias a la voluntad del Gobierno y pueblo cubanos. No obstante los esfuerzos encaminados a la realización plena de este derecho, se han visto muchas veces obstaculizados durante más de 50 años por la política genocida del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto a Cuba por el cual las instituciones deportivas cubanas se ven impedidas de adquirir en el mercado estadounidense implementos, equipos y vestuarios deportivos.

A su vez, nos oponemos a la realización de la actividad atlética que tenga como única recompensa el dinero y en, consecuencia, denunciamos el robo de talentos deporti­vos del que son víctimas los países en desarrollo.

En ese sentido hacemos un llamado a que desarrollemos la cooperación y la solidaridad internacionales e invirtamos en proyectos de educación, cultura, deporte y salud en lugar de gastar miles de millones en armamentos. Po­dría hacerse mucho por el derecho al desarrollo de miles de millones de personas en el mundo con relativamente pocos recursos, sólo se necesita una verdadera­ voluntad política.

Por último Sr. Presidente, Cuba reafirma su compromiso con la promoción del deporte tanto para el pueblo cubano, como para aquellas naciones hermanas que necesiten nuestra modesta contribución y experiencia en esta esfera.

 Muchas gracias.