Cuba reitera que la militarización del espacio ultraterrestre constituiría una de las mayores amenazas para el futuro de la especie humana

Declaración del Embajador Humberto Rivero Rosario, en el debate general de la Comisión de Política Especial y de Descolonización. Tema 52: “Cooperación internacional para la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos”. Nueva York, 13 de octubre de 2017

Señor Presidente:

Expresamos nuestro reconocimiento a la labor desarrollada por Canadá en su calidad de Presidente de la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPOUS), al igual que a las delegaciones de  India y Chile por sus presidencias de las Subcomisiones de  Asuntos Científicos y Técnicos y de Asuntos Jurídicos, respectivamente.

El informe de la COPOUS presentado a nuestra Comisión este año brinda un detallado recuento de los diferentes e importantes asuntos que fueron analizados tanto en el Comité como en sus dos Subcomisiones.

Nos  complace que este año la Comisión continuara examinando, con carácter prioritario,  el tema sobre los medios para preservar el espacio ultraterrestre con fines pacíficos.

Cuba desea reiterar su posición de que  la militarización del espacio ultraterrestre constituiría una de las mayores amenazas para el futuro de la especie humana. El espacio ultraterrestre debe preservarse como patrimonio común de la Humanidad, por lo que llamamos a la comunidad internacional a impedir que éste se convierta en escenario de la carrera armamentista.

A juicio de Cuba, los esfuerzos de la comunidad internacional deben estar encaminados al uso de las tecnologías espaciales para la prevención y mitigación de desastres, la protección medioambiental y la salud humana.

La legislación internacional actual resulta insuficiente y omisa en muchos aspectos, pero en particular, en el de impedir la amenaza de la militarización del espacio ultraterrestre. Adoptar normas jurídicas internacionales que prohíban el emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre, en especial de las armas nucleares, es el único medio para frenar la amenaza de militarizar dicho espacio. Por ello reiteramos nuestro llamado a todos los Estados a negociar y adoptar un tratado para la prevención y prohibición del emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre.

Un diálogo constructivo entre COPUOS, y en particular su Subcomisión de Asuntos Jurídicos, y la Conferencia de Desarme,  permitirían el logro de un  instrumento legal eficaz. A la Conferencia de Desarme le corresponde un papel primordial en la elaboración de un instrumento internacional para la  prevención de la militarización del espacio ultraterrestre. Como hemos expresado en otros foros, consideramos que el proyecto de tratado presentado por Rusia y China en la Conferencia de Desarme constituye una buena base para las negociaciones.

Señor Presidente:

La delegación de Cuba aprecia el interesante intercambio  que  se realizó en relación con la órbita geoestacionaria, que constituye un recurso natural limitado y en claro peligro de saturación. La misma debe utilizarse de manera racional, eficiente y económica, de conformidad con el Reglamento de Radiocomunicaciones de la UIT, de modo tal que los países o grupos de países puedan tener un acceso equitativo a esas órbitas y frecuencias, teniendo en cuenta las necesidades especiales de los países en desarrollo.

La órbita geoestacionaria no debería ser objeto de apropiación nacional, como tampoco de la ocupación de países a los que no le corresponde. El uso de la órbita geoestacionaria no debe verse obstaculizado por la comercialización desenfrenada y elitista por parte de algunos Estados o agentes privados. Su utilización se rige por las disposiciones aplicables del derecho internacional, incluidos el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre y los instrumentos y las regulaciones de la UIT.

Es importante, además, utilizar la órbita geoestacionaria dentro del marco jurídico establecido en los tratados pertinentes de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta las contribuciones de las actividades espaciales al desarrollo sostenible y al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

No hay dudas de que la órbita geoestacionaria brinda posibilidades excepcionales de acceso a las comunicaciones y a la información, en particular para prestar asistencia a los países en desarrollo en la ejecución de programas sociales y proyectos educativos, difundir conocimientos e incluso para proporcionar asistencia médica. Por ello, sería importante mantener esa cuestión en el programa de la Subcomisión, pues contribuiría a  garantizar la sostenibilidad de la órbita geoestacionaria.

Constata nuestra delegación que el tema de la “Sostenibilidad a largo plazo de las actividades en el espacio ultraterrestre” ocupó la atención,  nuevamente este año, del Grupo de Trabajo a cargo del tema, como luego de la Subcomisión de Asuntos Científicos y Técnicos y de la propia Comisión.

Si bien hubo algunos progresos, nos preocupa el gran volumen de trabajo de dicho Grupo y lo limitado del tiempo asignado para llevar a cabo sus labores, conforme lo indica el propio informe. Este asunto deberá analizarse con vista a facilitar la culminación del proyecto de directrices para su aprobación por la Asamblea General, en el 2018.



Señor Presidente:

Explorar y utilizar el espacio ultraterrestre de forma pacífica es un derecho de todos los Estados. Sin embargo, el ejercicio de este derecho es hoy un sueño inalcanzable para la mayoría de los países en desarrollo.

Resulta imperativo redoblar los esfuerzos para promover una participación más amplia y efectiva de los países en desarrollo en las actividades espaciales, que les permita utilizar la ciencia y la tecnología espacial para su desarrollo socioeconómico. Para ello, es necesario promover una cooperación efectiva, la creación de  capacidades y  la transferencia, sin discriminación, de la ciencia, la pericia y la tecnología conexa.

Cuba, a pesar del cruel e injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, brinda una importancia creciente a las ciencias espaciales y sus aplicaciones; y mantiene un desarrollo ascendente en las investigaciones y aplicaciones espaciales  dirigidas al uso pacífico del espacio ultraterrestre. Destaca el uso de las tecnologías espaciales en la meteorología, particularmente en la previsión de desastres naturales como ciclones, inundaciones, penetraciones del  mar e incendios forestales; así como los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR).  

Permítame concluir enfatizando en la función de las Naciones Unidas y de la COPUOS en la promoción de la cooperación; en especial, en los importantes ámbitos del cambio climático, la seguridad alimentaria, la gestión de los recursos naturales, la gestión de los desastres naturales y la mitigación de su impacto, entre otros. En este sentido, resulta imprescindible una mayor igualdad en el acceso a los beneficios de la tecnología espacial y sus aplicaciones a fin de contribuir al logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Muchas gracias.

(Cubaminrex-Misión Permanente de Cuba en Naciones Unidas)

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