Discurso de Gerhard Mertschenk, pronunciado en el acto de solidaridad con Cuba en la Puerta de Brandeburgo frente a la embajada de EE.UU. el día 13 de noviembre de 2021

Queridos presentes, me gustaría añadir un aspecto a lo que han dicho los anteriores oradores, a saber, una retrospección desde la perspectiva de un antiguo ciudadano de la RDA. Personas como Yunior García Aguilera hablan de que utilizan meramente su derecho a manifestarse pacíficamente para atender los agravios que necesitan ser mejorados. El cambio fundamentalmente necesario para mejorar la situación en Cuba sería el levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo antihumano y contrario al derecho internacional de Estados Unidos contra Cuba. Pero no está hablando de eso, no está pidiendo eso. Sólo quiere una Cuba mejor, sin describir el camino para llegar a ella. Esto me recuerda mucho a las promesas de los activistas de los derechos civiles en la RDA de la época, que también pedían una RDA socialista mejor. Algunos pueden haber sido lo suficientemente ingenuos y cándidos como para creer que el enemigo de clase les permitiría construir una RDA mejor y, por tanto, próspera.

Obviamente, habían olvidado las lecciones del sangriento golpe fascista reaccionario contra el socialista Allende que quería establecer el socialismo por medios democráticos en Chile en beneficio de la mayoría trabajadora de la población. Pero las élites capitalistas querían impedirlo a toda costa, lo que hicieron poner en práctica por Pinochet.

Del mismo modo, la élite capitalista de la RFA no estaba interesada en una RDA mejor. En lugar de una RDA mejor prometida, nos dieron una Gran Alemania imperialista que ha vuelto a librar guerras.

Los ciudadanos de la RDA obtuvieron -como he dicho- en lugar de una RDA mejor, una Gran Alemania imperialista y explotadora. Pero, ¿qué obtendrían los cubanos por una Cuba "mejor", por la que claman los opositores como Yunior García Aguilera? Estos supuestos disidentes piden libertad y democracia. Sin embargo, no dicen libertad de qué, libertad para qué o libertad para quién. Sin decirlo, exigen tácitamente libertad para el capital que los financia y, por tanto, libertad para una educación y sanidad gratuitas, libertad para la explotación de los trabajadores por parte de los grandes consorcios. Los antiguos ciudadanos de la RDA sólo podemos advertir de esa Cuba "mejor", porque sabemos muy bien lo que supone la libertad para el capital: un sistema de salud privatizado de dos clases, desempleo, indigencia y sintechos, cosas que eran desconocidas en la RDA. La educación también dependería del estatus social, es decir, de la cartera, no de la capacidad intelectual. La democracia se convertiría, como en este país, en una democracia de mercado al servicio de las corporaciones. Basta mirar la composición social del Bundestag y de la Asamblea Nacional de Cuba y compararlos y ver quién representa dónde los intereses de quién. En resumen, una Cuba "mejor" como la exige la oposición volvería, en el mejor de los casos, a un estatus como el de Guatemala ,Honduras o Haití, perdería su dignidad nacional y su independencia y, en el peor de los casos, sufriría un destino como el de Chile. Pero estoy seguro de que el gobierno cubano, con el apoyo de la abrumadora mayoría del pueblo, logrará preservar la soberanía y la dignidad de Cuba. Todos debemos apoyarlos en esto.

En esta situación conjurada por las fuerzas imperialistas, Cuba necesita nuestro apoyo total e incondicional. Ante la pandemia de Corona, el imperialismo norteamericano cree que ha alcanzado la meta de sus sueños y que puede poner de rodillas a la Cuba socialista y aniquilarla. Por eso Biden no ha revocado ni una de las sanciones endurecidas contra Cuba impuestas por Trump. Quiere pasar a la historia como el presidente que recoge la cosecha sembrada por sus administraciones predecesoras con sus medidas anticubanas. Hay que destruir a Cuba como posible modelo de un mundo alternativo a la antihumana sociedad capitalista de lucro y de consumo. Por eso se golpea tan despiadadamente a Cuba en los medios de comunicación y en la política, para erradicar cualquier idea de un posible mundo alternativo. Y es precisamente por eso que Cuba necesita todo nuestro apoyo.El doble rasero de los políticos occidentales y de los medios de comunicación corporativos es evidente. Hablan de respetar los derechos humanos en Cuba. Son los mismos políticos que dejan que miles de refugiados se ahoguen miserablemente en el Mediterráneo, que se congelen y mueran de hambre en la frontera polaca de la UE o que vegeten en los campos libios en condiciones inhumanas. ¿Dónde está el derecho humano a la libre elección de residencia que se reclamaba entonces para los refugiados de la RDA? ¿Dónde está Otto von Habsburg esta vez con un "picnic paneuropeo" para que los refugiados crucen la frontera? ¿Dónde está un Gyula Horn esta vez para cortar con cizallas el alambre de púas en la frontera polaca? Este asqueroso juego político con los refugiados lo hacen los mismos políticos que exigen derechos humanos para Cuba. Derechos humanos según la Convención de la ONU – derecho al trabajo, derecho a la salud, a la educación y a una vivienda digna? Ni mucho menos. Reclaman el derecho a manifestarse a favor del capitalismo explotador.

Y si algunos antiguos ciudadanos de la RDA parecen estar materialmente mejor en esta Gran Alemania capitalista que estaban en la RDA, sólo puedo decir: lo que quizá teníamos menos en la RDA se debía, entre otras cosas, al comportamiento solidario de la RDA socialista con los países explotados del llamado "Tercer Mundo". Les dimos lo que entonces faltaba en nuestro propio país, para que estos países pudieran liberarse y desarrollarse por sus propios medios. Si ahora tenemos una mayor prosperidad material en esta República Federal de Alemania imperialista la que compartimos inevitablemente y sin quererla, es por la explotación de los países del llamado "Tercer Mundo" sometidos a la dependencia y que antes gozaban de la solidaridad de la RDA. Nuestra relativa prosperidad se basa en la explotación y el saqueo de estos mismos países.

Por lo tanto, me gustaría decir una cosa muy clara a los cubanos opositores que mañana saldrán a la calle en este país contra la Cuba socialista: si viven mejor aquí en la RFA que en Cuba, no tiene nada que ver con vivir en un país capitalista en lugar de vivir en un país socialista, sino con vivir en un país industrializado desarrollado del llamado "Primer Mundo" que chupa su aparente riqueza de las venas abiertas de los países expoliados del Sur global. Una riqueza, sin embargo, que sólo beneficia a la élite imperante y de la que la masa de la población sólo obtiene unas migajas para mantenerla tranquila e inmovilizada, pero que empuja a una gran parte de la población, tanto aquí como allí, a la pobreza y la dependencia.

Por lo tanto, repito, y no se puede cansar de repetirlo: Demos todo nuestro apoyo a Cuba en su lucha por la dignidad, la independencia y la soberanía contra las maquinaciones de las potencias capitalistas e imperialistas y sus secuaces conscientes e inconscientes.

Venceremos - la victoria será nuestra.

Traducción al castellaño del discurso de Gerhard Mertschenk, pronunciado en el acto de solidaridad con Cuba en la Puerta de Brandeburgo frente a la embajada de EE.UU. el día 13 de noviembre de 2021

Etiquetas
Categoría
Bloqueo
Eventos
Solidaridad
RSS Minrex