Señor Presidente:
La promoción y protección de todos los derechos humanos enfrenta hoy una coyuntura extremadamente compleja. Persisten los conflictos y las amenazas a la paz. Se multiplican las medidas coercitivas unilaterales. Las acciones para detener la destrucción del planeta siguen siendo insuficientes.
El actual orden económico internacional continúa reproduciendo desigualdades profundas. La arquitectura financiera internacional es injusta y poco democrática. Datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) confirman que más de la mitad de los países en desarrollo enfrentan niveles de deuda insostenibles.
A ello se suma el persistente flagelo del hambre. Según Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), más de 735 millones de personas padecen hambre en el mundo. Esta cifra refleja las profundas fallas estructurales del sistema económico internacional y la urgencia de transformar sus reglas.
Paralelamente, se fortalecen plataformas neofascistas y xenofóbicas. Se normalizan los discursos de odio. En varios países desarrollados se observa un preocupante retroceso en derechos fundamentales, incluida la igualdad de la mujer, los derechos sexuales y reproductivos, y los derechos de afrodescendientes, minorías étnicas y migrantes.
El Consejo de Derechos Humanos no puede permanecer impasible ante estas realidades. Los pueblos del mundo demandan acciones concretas, no meras declaraciones.
Mientras sostenemos este debate, Estados Unidos e Israel lanzan bombas a Iran, el presidente Nicolas Maduro yace en una celda tras su secuestro y la población palestina en la Franja de Gaza continúa sufriendo ataques devastadores que han causado decenas de miles de víctimas y un desplazamiento masivo.
El Consejo no puede permanecer callado ante estas graves violaciones al derecho internacional.
Cuba continuará denunciando una y otra vez el criminal bloqueo económico que nos impone el gobierno de los Estados Unidos y su mas reciente escalada de agresividad. Esta política es una violación flagrante de los derechos humanos de todas las cubanas y cubanos y debe cesar.
Nuestro país promoverá en este Consejo la genuina cooperación internacional sustentada en la indivisibilidad de los derechos humanos, la no selectividad y la no politización.
Abogaremos siempre por el diálogo respetuoso y constructivo, en contraposición a los enfoques punitivos.
En esta sesión del Consejo, Cuba presentará 3 proyectos de resolución bajo el tema 3, relativos al derecho a la alimentación, los derechos culturales y el impacto negativo de la deuda externa en los derechos humanos.
Agradecemos de antemano el valioso apoyo y copatrocinio a estas propuestas cubanas.
Muchas gracias.
