71 AGNU: Cuba ante la Cuarta Comisión en el tema: “Cooperación internacional para la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos"

Señor Presidente:

Al inicio de nuestra intervención, deseamos expresar nuestro reconocimiento a la labor desarrollada por Canadá al frente de la COPOUS durante la reunión de la Comisión del presente año, al igual que a la India y a Chile, por sus respectivas presidencias de la Subcomisiones de  Asuntos Científicos y Técnicos y la de Asuntos Jurídicos, respectivamente.

El informe de la COPOUS presentado a nuestra Comisión en este año  brinda un detallado recuento de los diferentes y no menos importantes asuntos que fueron analizados en los tres foros.

A nuestra delegación le complace ver que la Comisión decidió para su próximo período de sesiones de 2017 continuar examinando, con carácter prioritario,  el tema sobre los medios de reservar el espacio ultraterrestre para fines pacíficos.

Cuba desea reiterar su posición de que  la militarización del espacio ultraterrestre constituiría una de las mayores amenazas para el futuro de la especie humana. Por ello hacemos patente nuestro llamado a la comunidad internacional para evitar que el espacio ultraterrestre se vuelva el próximo objetivo de la carrera armamentista.

En ese sentido respaldamos firmemente la política de no primer emplazamiento de armas de ningún tipo en el espacio.

El espacio ultraterrestre  en su calidad de patrimonio común de la Humanidad no debe ser un área para la presencia en ella de las armas. En él nunca deben emplazarse armas de tipo alguno.

Adoptar normas jurídicas internacionales que prohíban el emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre, en especial, de las armas nucleares, es el único medio para frenar la amenaza de militarizar el espacio ultraterrestre.

La legislación internacional actual resulta insuficiente y omisa en muchos aspectos, pero en particular, en el de impedir la amenaza de la militarización del espacio ultraterrestre. Por ello reiteramos nuestro llamado a todos los estados a negociar y adoptar un instrumento legal que regule el uso pacífico del Espacio Ultraterrestre.

Consideramos igualmente como una cuestión de urgencia  para la comunidad Internacional el definir y delimitar el  espacio ultraterrestre. Para lograr este objetivo la Subcomisión de Asunto Jurídicos debe intensificar sus labores, considerando los aspectos teóricos, las lagunas legales existentes, y no limitarse a aspectos prácticos, tal y como han pretendido algunos estados desarrollados. Esta postura no favorece el desarrollo y promoción del uso pacífico del Espacio Ultraterrestre, creando la plataforma para una posible militarización del mismo.

Un diálogo constructivo entre COPUOS, y en particular su Subcomisión de Asuntos Jurídicos, y la Conferencia de Desarme,  permitirían el logro de un  instrumento legal eficaz. La Conferencia de Desarme, en su condición de único foro multilateral en materia de negociación sobre asuntos de desarme, le corresponde desarrollar un papel primordial en la elaboración de un instrumento internacional para la  prevención de la militarización del espacio ultraterrestre,

En este contexto, saludamos la presentación en la Conferencia de Desarme por parte de Federación de Rusia y la República Popular China de una versión revisada del proyecto de tratado “Prevención de emplazamiento de armas en el Espacio Ultraterrestre y del uso o amenaza de uso de la fuerza contra objetos del Espacio Ultraterrestre”.

Señor Presidente:

Un aspecto que cobra  enorme importancia es el relativo a las labores del Grupo de Trabajo de Sostenibilidad a Largo Plazo de las       Actividades en el Espacio Ultraterrestre. En tal sentido  nuestra delegación saluda los esfuerzos realizados y que han permitido arribar a un primer conjunto de directrices respecto a las cuales se celebraron y concluyeron negociaciones, así como igualmente se acordó seguir examinando y estudiando con carácter prioritario el preámbulo y un segundo grupo de directrices, que formarán todo un compendio  completo de directrices que se aprobarían por la Comisión y luego se presentarían a la Asamblea General en 2018.

Nuestra delegación desea reiterar que la órbita geoestacionaria es un recurso natural limitado y está cada día más en claro peligro de saturación. Las posibilidades excepcionales que esta nos brinda de desarrollar programas sociales en beneficio de la Humanidad, no deben verse obstaculizadas por la comercialización desenfrenada y elitista por parte de algunos estados o agentes privados. Su utilización se debe regir por lo dispuesto en los tratados internacionales sobre el espacio, teniendo en cuenta especialmente las necesidades de los países en desarrollo.

Concita  nuestra preocupación asimismo el problema de los desechos espaciales y la colisión de  los objetos espaciales con estos desechos.

No  podemos dejar de mencionar nuestra condena a la nutrida red de satélites espías existentes en el espacio, creadas por algunas naciones con el objetivo de obtener información en detrimento de otras naciones y no en beneficio de la Humanidad, contribuyendo en gran medida a la generación de desechos espaciales.

Debemos garantizar el acceso en condiciones equitativas a todos los Estados, independientemente de su grado de desarrollo científico o económico, prestando especial atención a las necesidades e intereses de los países en desarrollo.

Señor Presidente:

A pesar de las dificultades de índole económica provocadas principalmente por el cruel bloqueo económico, comercial y financiero que se le impone a nuestro país, Cuba brinda una importancia creciente a las ciencias espaciales y sus aplicaciones, particularmente en la previsión de desastres como ciclones, inundaciones, penetraciones del  mar e incendios forestales, así como a los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR), entre otros.  En este sentido es válido resaltar la importancia que concede nuestro país a los Sistemas de Alerta Temprana contra Catástrofes, espacio en el que hemos adquirido una experiencia muy importante, particularmente en el enfrentamiento a huracanes cada vez más frecuentes y de mayor intensidad y que hemos compartido con otros países de la región.

Señor Presidente:

A todos los Estados les asiste el derecho a explorar y utilizar el espacio ultraterrestre de forma pacífica. Sin embargo, hoy, el ejercicio de este derecho es una quimera para la mayoría de los países en desarrollo. Por ello se impone cada día con más urgencia la obligada cooperación bilateral y multilateral, y el intercambio de información, la creación de capacidades, y la transferencia de tecnologías. En este sentido, enfatizamos la función de las Naciones Unidas y del COPUOS en la promoción de la cooperación, en especial, en los importantes ámbitos del cambio climático, de la seguridad alimentaria, la gestión de los recursos naturales, en particular el agua, la gestión de los desastres ambientales y la mitigación de su impacto, entre otros.

Muchas gracias.