71 AGNU: Cuba en el Debate Abierto del Consejo de Seguridad sobre la situación en Oriente Medio, incluida la cuestión de Palestina.

Señor Presidente:

Apoyamos la declaración formulada por el representante de la delegación de Venezuela a nombre del Movimiento de Países No Alineados.

La situación en el Medio Oriente sigue siendo muy compleja y está signada por la inestabilidad y la inseguridad.

El pueblo palestino continúa bajo la ocupación extranjera ilegal de Israel y sufriendo políticas y prácticas israelíes en grave violación del derecho internacional, incluidos el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.

La prolongada ocupación israelí ha ocasionado enorme sufrimiento al pueblo palestino, en particular a los más de 5 millones de palestinos refugiados, a los que se les sigue negando el derecho al retorno.

Desde el comienzo de 2016 hasta el mes de octubre, 878 estructuras palestinas fueron destruidas o confiscadas por las autoridades israelíes en Cisjordania, lo que representa un aumento del 60% en comparación con el 2015 y el mayor número de estructuras destruidas en un año completo desde el 2008.

Estas estadísticas, por muy alarmantes que parezcan, no alcanzan a reflejar la verdadera magnitud que tiene esta realidad para las familias palestinas y para las generaciones futuras de palestinos.   

Señor Presidente:

Aplaudimos la adopción de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad, en consonancia con su papel primordial en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas. Dicha resolución reafirmó, entre otras cosas, la ilegalidad de las actividades de asentamiento israelíes y reiteró su demanda a Israel del cese inmediato y completo de todas las actividades de asentamientos en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, de conformidad con el derecho internacional.

Sin embargo, si bien cuando esa resolución constituye un paso en el camino correcto, aún no es suficiente. Este año se cumplirán 50 años de la ocupación israelí a Palestina, que significan 50 años de sistemáticos atropellos, agresiones, asesinatos y violaciones de derechos humanos. Como comunidad internacional tenemos una deuda con el pueblo palestino. Es hora de romper el silencio y el inmovilismo que han llevado al pueblo palestino a sufrir vejámenes indignos, es hora de acabar con la impunidad sobre las acciones criminales de Israel contra Palestina. 

Reiteramos nuestro llamado al Consejo de Seguridad para que adopte las decisiones necesarias y exija a Israel el fin inmediato de la ocupación israelí del territorio palestino y otros territorios árabes; el fin del bloqueo contra la Franja de Gaza que lleva más de 10 años y donde  2 millones de palestinos son castigados y asediados colectivamente, amenazados y expuestos  a una extrema privación y aislamiento que ha ocasionado una grave crisis humanitaria; el fin de la construcción y expansión de asentamientos israelíes y del Muro de Separación en territorio palestino ocupado; el fin de la destrucción y confiscación de las tierras y propiedades palestinas y el fin de los desplazamientos forzados y de la trasferencia de colonos hacia territorio palestino ocupado, entre otras violaciones del derecho internacional, el derecho internacional humanitario, los derechos humanos, el derecho del pueblo palestino y las resoluciones de Naciones Unidas.

Hasta tanto el Consejo de Seguridad no asuma su responsabilidad y ejecute no solo la resolución 2334, sino acciones concretas adicionales que contribuyan a la búsqueda de soluciones efectivas para este conflicto, Israel continuará afianzando la ocupación, haciendo inviable la solución de dos Estados e impidiendo una solución justa y pacífica al mismo.

Reiteramos el llamado a la comunidad internacional a tomar una posición firme y de principios que haga frente a todas las acciones ilegales de Israel contra el pueblo palestino y sus propiedades, antes de que sea demasiado tarde.

Señor Presidente:

Reiteramos que la única solución posible a la cuestión de Palestina, es la coexistencia pacífica de dos estados independientes, con el establecimiento del Estado independiente, soberano y viable de Palestina, con su capital en Jerusalén Oriental y respetando las fronteras previas a 1967.

Asimismo, apoyamos el ingreso de Palestina como miembro de pleno derecho de esta Organización y reiteramos nuestro llamado al Consejo de Seguridad a pronunciarse en esta dirección. Este sería, sin dudas, otro paso en la dirección correcta. De no hacerlo, la Asamblea General debería actuar con toda determinación para decidir el caso.

Señor Presidente:

Como en otras oportunidades, reiteramos nuestra condena a la politización de la crisis en Siria y la manipulación de la situación humanitaria y del sufrimiento del pueblo sirio, respondiendo a intereses geopolíticos y de dominación que persiguen el declarado objetivo de imponer un cambio de régimen en Siria.

Condenamos también el doble rasero. No puede obviarse que quienes arremeten contra Siria olvidan con demasiada frecuencia las grandes necesidades humanitarias en la sitiada Franja de Gaza. No puede obviarse que los que instan a que la Asamblea General de manera parcializada se pronuncie sobre supuestos y no comprobados “crímenes cometidos en Siria”, no instan a esa misma Asamblea para que se pronuncie sobre la inclusión del Estado de Palestina como miembro pleno de la ONU o para que se revisen los crímenes cometidos contra el pueblo palestino.

Quienes han alimentado el conflicto en Siria, suministrando armas, financiamiento y patrocinando a grupos terroristas desde el exterior, son responsables de las miles de víctimas civiles del conflicto y de la situación humanitaria. Rechazamos la promoción de una agenda intervencionista como vía para la solución de la crisis en ese país.

Cuba lamenta profundamente la pérdida de vidas inocentes como consecuencia de esta situación y condenamos todos los actos de violencia que tienen lugar en ese país contra la población civil.

Demandamos el cese de las violaciones de la soberanía de Siria y de la presencia militar foránea que no cuente con el consentimiento y la coordinación de operaciones con el gobierno sirio, única autoridad legítimamente elegida en el país. La solución política, a través del diálogo y la negociación, y sin condiciones previas, es la única salida viable para el conflicto en Siria.

En ese sentido, aplaudimos la aprobación por parte del Consejo de Seguridad,  el pasado 31 de diciembre,  de la resolución 1138 en la que se respalda el alto al fuego en Siria negociado por Rusia y Turquía, al igual que el reinicio de las negociaciones políticas directas entre el gobierno sirio y la oposición armada, que tendrá lugar a finales de enero en Astana, Kazajstán.

La paz en Siria solo puede lograrse mediante el respeto al derecho del pueblo sirio a decidir sobre su propio destino, sin injerencias externas y sin imposiciones. Apoyamos al pueblo sirio en sus aspiraciones de vivir en paz y elegir su destino.

Señor Presidente:

Para concluir, quisiéramos reiterar nuestro apoyo a una solución integral, justa y duradera a los conflictos en el Oriente Medio, que permita salvaguardar la soberanía, la seguridad e integridad territorial de todos los Estados de la región.

Muchas gracias.