71 AGNU: Cuba en el tema “Aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”.

Señor Presidente:

Le traslado nuestras felicitaciones por su elección para presidir las sesiones de la Comisión y le expreso la disposición de mi delegación a colaborar con usted para lograr el éxito de sus gestiones. Hago extensivo nuestro reconocimiento al Representante Permanente de Malawi, S.E. Brian Bowler, por la forma que dirigió nuestras labores en el pasado período de sesiones.

La delegación de Cuba hace suyas las declaraciones realizadas por la República Bolivariana de Venezuela a nombre del Movimiento de Países No Alineados, así como por la República Dominicana a nombre de  la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC.

Señor Presidente:

Celebramos este año el 71 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas y en su fundación hay logros que mostrar. El proceso de descolonización, que posibilitó la autodeterminación y la independencia de muchos pueblos, se constituye en una de las tareas más destacadas en la historia de la Organización. Más de 80 territorios dejaron atrás su pasado colonial y ahora son Miembros de las Naciones Unidas. Sin lugar a dudas se ha hecho un buen trabajo, pero no nos llamemos a engaño, el colonialismo no se ha eliminado, es aún una asignatura pendiente.

Preocupa  que 56 años después de la aprobación de la histórica “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”, adoptada por la Asamblea General mediante su resolución 1514(XV), aún sigan existiendo 17 territorios de tragedia colonial, llamados,  eufemísticamente,  como territorios no autónomos.

Sin embargo, hay otros que escapan a ese nombre o categoría, pero que sus pueblos viven en idénticas o peores condiciones. Está la Palestina, ocupada y asediada, cuyo pueblo tiene el inalienable derecho a la autodeterminación y a la  existencia de un Estado independiente y viable con Jerusalén Oriental como su capital, la Palestina que desea no se extienda por otros 50 años la pesadilla que su pueblo vive y que espera que el Consejo de Seguridad reaccione.

Señor Presidente:

Cuba defiende el derecho del pueblo del Sahara Occidental a la libre determinación sobre la base del respeto a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes de la ONU.

Cuba reitera su apoyo a los esfuerzos del Secretario General y su Enviado Personal para llegar a una solución política mutuamente aceptable entre las partes que prevea la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental en el contexto de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General.

La solución pacífica y por medios negociados de este caso de larga data contribuirá al fomento de la paz y la seguridad regional e internacional.

Señor Presidente:

Si miramos más cerca de nuestras fronteras, con un carácter algo distinto, pues no se trata de un proceso de autodeterminación, sino de la solución a un conflicto que se enmarca en una disputa de soberanía, el pueblo argentino lleva más de 50 años asimismo en espera de que se prosigan las conversaciones recomendadas para dar solución a la disputa bilateral con el Reino Unido.

Cuba reitera su apoyo a los legítimos derechos de la hermana República de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgia del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Reiteramos el llamado a las partes a encontrar una solución negociada, justa y definitiva a la disputa de soberanía sobre la cuestión de las Islas las Malvinas, en el plazo más breve posible.

Cuba enfatiza asimismo que cualquier acción dirigida a militarizar el Atlántico Sur, declarado por las Naciones Unidas como zona de paz, tendría consecuencias negativas en la escalada del conflicto. Ello además constituiría un golpe negativo a nuestra política regional de apego a la solución pacifica de las controversias, cuya manifestación más contundente fue la “Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, adoptada por las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de la región en la Segunda Cumbre de la CELAC, celebrada en La Habana, Cuba, en enero del 2014.

Señor Presidente:

En julio del presente año se cumplieron 116 años de la intervención de los Estados Unidos en Puerto Rico. La cuestión colonial de Puerto Rico ha sido considerada por más de 40 años en el Comité Especial de Descolonización, y como resultado se han aprobado 35 resoluciones y decisiones.

Entre otras disposiciones, la resolución adoptada este año reafirma el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico.

Exhorta nuevamente al Gobierno de los Estados Unidos de América a asumir su

responsabilidad  de acelerar un proceso que permita al pueblo de Puerto Rico ejercer plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con la ya mencionada resolución 1514 (XV) y las resoluciones y decisiones pertinentes del Comité Especial.

Dos nuevos hechos se han sumado ahora para hacer más evidente la verdadera situación colonial de ese pueblo. El pasado mes de junio fue aprobada por el Presidente de los Estados Unidos la Ley para la Supervisión, Administración, y Estabilidad Económica para Puerto Rico, conocida como PROMESA, la cual en vez de atender  los graves problemas económicos y sociales del país,  le impone una Junta de Supervisión Fiscal del Gobierno federal estadounidense la cual  infringe de manera efectiva el limitado poder del gobierno de Puerto Rico sobre su presupuesto, los asuntos fiscales y de otro tipo.

A ello se suma las declaraciones del Procurador General de los Estados Unidos ante el Tribunal Supremo de ese país, que afirman que Puerto Rico sigue siendo un territorio bajo la soberanía de los Estados Unidos y sujeto a los poderes plenarios del Congreso de su país.

Si alguien tenía dudas sobre el status colonial de Puerto Rico,  estas acciones son prueba fehaciente de la cruenta dominación colonial que vive esta hermana isla y de la farsa política montada hace más de medio siglo.

Los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños reiteraron en el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en la Cumbre de Quito, Ecuador, en enero de 2016,de Puerto Rico. Deseamos que la región de América Latina y el Caribe sea un territorio libre de colonialismo y colonias. El Movimiento de Países No Alineados reiteró asimismo en su reciente XVII Cumbre de Margarita, Venezuela, su respaldo a un Puerto Rico que ejerza su autodeterminación.

Varias generaciones de boricuas han luchado por la liberación de su patria. El destacado luchador Oscar López Rivera de 73 años de edad, debe ser liberado tras cumplirse 35 años de injusto encierro en cárceles norteamericanas. Se trata de un caso humanitario, se encuentra encarcelado por causas relacionadas con la lucha por la independencia de Puerto Rico. Así lo reconoce la resolución del Comité de Descolonización, instando al Gobierno de Estados Unidos a su liberación.

Señor Presidente:

La Revolución Cubana ha mantenido un permanente compromiso con la solidaridad hacia otros pueblos, y en la medida de sus posibilidades ha colaborado con habitantes de territorios no autónomos. Cuba ha compartido lo que tiene y no lo que le sobra, a pesar del brutal bloqueo económico, comercial y financiero que ha tenido que enfrentar el pueblo cubano.

En sus escuelas y universidades han estudiado, por ejemplo, cientos de jóvenes del Sahara Occidental. La cooperación con los habitantes de los territorios no autónomos es esencial para el bienestar colectivo de ellos y para el necesario desarrollo económico y social de estos territorios. Exhortamos a todos los Estados Miembros a contribuir con esta importante tarea.

Cuba reitera su inquebrantable compromiso con la erradicación del colonialismo y recuerda que mientras exista un solo pueblo bajo esa condición, el trabajo de la Organización estará inconcluso.

Muchas gracias.