71 AGNU: Cuba presenta, en nombre de copatrocinadores, proyectos de resolución en defensa de los derechos humanos del pueblo palestino y otros habitantes árabes de los territorios ocupados."

Sr. Presidente:

Me honra introducir los cinco proyectos de resolución presentados a la IV Comisión en este 71 periodo de sesiones de la AGNU, en relación con el tema 50 del programa: “Informe del Comité Especial encargado de investigar las prácticas israelíes que afecten a los derechos humanos del pueblo palestino y otros habitantes árabes de los territorios ocupados”.

Al igual que en sesiones pasadas, dichos proyectos de resoluciones se enfocan en las numerosas violaciones del derecho internacional, en particular del derecho humanitario y de las normas de derechos humanos, que ha cometido Israel, la Potencia ocupante, en el contexto de sus casi cincuenta años de ocupación militar extranjera del territorio palestino, incluida Jerusalén Oriental, y el Golán sirio desde 1967. Los organismos competentes de las Naciones Unidas y otras organizaciones internaciones que actúan sobre el terreno han documentado minuciosamente las violaciones, que fueron notificadas a la Asamblea General por parte del Comité Especial, así como incluidas en los informes del Secretario General. El período de referencia fue testigo de una persistente crisis en materia de derechos humanos y una crisis de protección como resultado de las continuas y crecientes violaciones de Israel, la Potencia ocupante, lo que ha ocasionado inestabilidad y sufrimiento humano en general.

En violación de las obligaciones jurídicas contraídas como la Potencia ocupante en virtud del Cuarto Convenio de Ginebra y de las numerosas resoluciones relevantes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad, Israel ha mantenido todas sus políticas y prácticas ilegales de manera deliberada y sistemática, lo que ha ocasionado un sufrimiento humano en general y desestabilización de la situación.  Ello  ha incluido la muerte y lesiones de civiles palestinos en un ciclo sostenido de violencia; el arresto y detención de personas palestinas, incluso niños; el desplazamiento e intentos de traslado forzado de palestinos; provocaciones e instigación, en particular en el Jerusalén Oriental Ocupado; y una amplia gama y red de medidas de castigos colectivos, de las que se mantiene como la más atroz, el bloqueo de la Franja de Gaza por aire, tierra y mar. Tal bloqueo presupone el aislamiento casi total y grandes privaciones a los 2 millones de civiles palestinos que radican en el área. En Gaza persiste una grave crisis humanitaria y las condiciones socioeconómicas han descendido hasta los niveles más bajos desde el comienzo de la ocupación en 1967, lo que ha generado una situación extremadamente difícil e insostenible que requiere una solución inmediata.

Al mismo tiempo, Israel ha mantenido su campaña de asentamientos ilegales en toda la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental.  Durante el pasado año, la construcción y ampliación de asentamientos y el muro, el traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras y recursos naturales, la demolición de viviendas, y el desplazamiento forzado de la población civil palestina se mantuvo inalterado e incluso se ha intensificado, lo que ha contribuido a fragmentar la contigüidad del Territorio y ha afectado seriamente la viabilidad de la solución de los dos Estados sobre la base de las fronteras previas a 1967.

Los proyectos de resolución que analizará la Cuarta Comisión para proceder a su recomendación a la Asamblea General abordan todas estas violaciones de conformidad con las disposiciones pertinentes del derecho internacional. Las resoluciones reiteran los llamados al cumplimiento por parte de Israel, la Potencia ocupante, de lo estipulado en la Carta de las Naciones Unidas,  en el Cuarto Convenio de Ginebra, en los convenios relativos a los derechos humanos y en todas las resoluciones correspondientes de la ONU, que exigen poner fin a las violaciones de los derechos humanos, instan a realizar esfuerzos inmediatos para revertir las tendencias negativas sobre el terreno e impedir el empeoramiento de la situación, y promueven la realización de serios esfuerzos con vistas a alcanzar una paz justa, amplia y duradera para poner fin a esta injusticia y a los conflictos existentes.

El primer proyecto de resolución, titulado “Labor del Comité Especial encargado de investigar las prácticas israelíes que afecten a los derechos humanos del pueblo palestino y otros habitantes árabes de los territorios ocupados”,  figura en el documento A/C.4/71/L.11.  Este proyecto de resolución reitera, entre otras cuestiones, las resoluciones de las Naciones Unidas y los instrumentos  pertinentes del derecho internacional, así como la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia y las Declaraciones de las Altas Partes Contratantes del Cuarto Convenio de Ginebra. Dicho documento toma nota del informe de la Comisión Independiente de Investigación del conflicto de Gaza de 2014 de conjunto con otros informes correspondientes. De igual modo, destaca la necesidad de poner fin a la ocupación israelí y a las violaciones de los derechos humanos de los pueblos ocupados, al igual que la necesidad de asegurar la rendición de cuentas por violaciones con el objetivo de garantizar la justicia, impedir las violaciones, proteger a los civiles y promover la paz. Asimismo, el documento renueva el mandato del Comité Especial, que se mantiene en vigor hasta la terminación de la ocupación israelí, y solicita al Secretario General, entre otros asuntos, que interponga sus buenos oficios para apoyar al Comité Especial en el desempeño de su mandato, que se ha visto obstaculizado en repetidas ocasiones debido a la denegación de acceso a los territorios ocupados.

El segundo proyecto de resolución se titula “Aplicabilidad del Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, del 12 de agosto de 1949, al territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental y otros territorios árabes ocupados” y aparece contenido en el documento A/C.4/71/L.12. Este proyecto de resolución reafirma una vez más la aplicabilidad del Cuarto Convenio de Ginebra en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y demás territorios árabes bajo la ocupación israelí desde 1967 y exige a Israel que acepte la aplicabilidad de jure del Convenio. Asimismo, recuerda la Declaración del 15 de Julio de 1999, las Declaraciones del 5 de diciembre de 2001 y del 17 de diciembre de 2014 aprobadas por la Conferencia de las Altas Partes Contratantes del Cuarto Convenio de Ginebra, y acoge con satisfacción las iniciativas de los Estados partes, conforme a lo previsto en el artículo 1, con el objetivo de garantizar que Israel, la Potencia ocupante, respete las disposiciones del Convenio.

El tercer proyecto de resolución se titula “Asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental  y el Golán sirio ocupado”, y aparece contenido en el documento A/C.4/71/L.13.

El proyecto recuerda las múltiples resoluciones pertinentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad con respecto al establecimiento de asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y en el Golán sirio ocupado. Condena además las actividades de asentamiento, que son ilegales en virtud del derecho internacional y constituyen un obstáculo importante para la paz. El proyecto de resolución subraya el impacto negativo de las actividades de asentamiento en todas sus formas, así como de la construcción del muro en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, en la situación sobre el terreno. De igual manera, afirma que tales medidas socavan la contigüidad e integridad de las tierras ocupadas y la viabilidad de la solución de los dos Estados sobre la base de las fronteras previas a 1967, al tomar nota de las conclusiones de informes recientes correspondientes, incluido el del Cuarteto a inicios del presente año. Por otra parte, se expresan preocupaciones con respecto a los actos de violencia, destrucción, provocación e instigación por parte de colonos israelíes y se hace un llamamiento claro a la prevención de tales actos y a la rendición de cuentas en este sentido.                                                                         

El proyecto de resolución reitera la demanda por parte de la Asamblea del cese inmediato de todas las actividades de asentamiento israelí en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y el Golán sirio ocupado. De igual modo, exhorta a tomar medidas positivas para revertir las tendencias negativas en el terreno. A su vez, pide claramente la plena aplicación de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, y el cumplimiento cabal de las obligaciones jurídicas de Israel, al tiempo que recalca con acierto que el cese total de las actividades de asentamiento israelí resulta esencial para salvaguardar la solución de los dos Estados sobre la base de las fronteras previas a 1967, además de hacer un llamado a la consideración de medidas para la rendición de cuentas de Israel en caso de que persista el no cumplimiento de la demanda del cese de estas actividades conforme al derecho internacional.

El siguiente proyecto de resolución se titula “Prácticas israelíes que afecten a los derechos humanos del pueblo palestino en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental”, y aparece contemplado en el documento A/C.4/71/L.14.

El proyecto de resolución se centra en las violaciones israelíes a los derechos humanos del pueblo palestino en el marco del derecho internacional, incluido el derecho humanitario y las normas de derechos humanos. Al tiempo que lamenta profundamente el comienzo del quincuagésimo aniversario de la ocupación y la urgente necesidad de crear condiciones que pongan fin de una vez por todas a esta ocupación, el proyecto de resolución aborda las realidades de la situación actual, incluida la continua colonización de Israel, el encarcelamiento y la detención de civiles, la demolición de hogares palestinos, la violencia de los colonos, el desplazamiento forzado y las medidas de castigo colectivo, lo que incluye su bloqueo de la Franja de Gaza por casi diez años, mediante la restricción rigurosa del movimiento y acceso de personas y mercancías. De igual forma, se aborda el gran impacto humanitario y socioeconómico de tales prácticas ilegales.

El proyecto de resolución también plantea la gran preocupación con respecto a las tensiones, inestabilidad y violencia en los últimos tiempos en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y deplora la pérdida de vidas inocentes. De igual forma, hace un llamado a tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad y protección de la población civil palestina en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental. Dicho documento hace un llamado a Israel al cese de todas sus prácticas ilegales y al respeto de los derechos humanos del pueblo palestino con arreglo al derecho internacional.

El último proyecto de resolución en relación con este tema se titula “El Golán sirio ocupado”, y aparece contemplado en el documento A/C.4/71/L.15.

Durante el período que se examina se han seguido intensificando las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y del derecho internacional por parte de Israel en el territorio palestino ocupado y en el Golán sirio ocupado.

El sufrimiento del pueblo sirio bajo la ocupación israelí en el Golán sirio se ha mantenido durante casi medio siglo. En el Golán sirio ocupado, continúan las actividades de asentamiento israelí, y la población siria en el Golán ocupado se encuentra sujeta a espantosas políticas de supresión, discriminación racial, detención, tortura y privación de sus recursos naturales, que incluyen petróleo, gas y agua. Se les priva de su derecho al aprendizaje conforme al programa académico nacional de Siria, así como de su derecho a portar tarjetas de identificación nacional, o incluso de su derecho de reunión o comunicación con sus familias en el resto de las ciudades de Siria luego de 49 años de ocupación desde 1967 hasta la fecha. A su vez, la potencia ocupante israelí impide a la Media Luna Roja Árabe Siria el funcionamiento y establecimiento de clínicas y hospitales en el Golán ocupado.

El gobierno ocupante de Israel recientemente ha priorizado en su ejecución presupuestaria los asentamientos en el Golán. En su más reciente reunión de provocación, celebrada en abril en el Golán, Israel ofreció grandes incentivos a los nuevos colonos, como exenciones de impuestos y asistencia para la creación de proyectos de agricultura, además de aprobar la construcción de miles de  viviendas en el Golán sirio ocupado, de la misma forma que lo hace en la Jerusalén ocupada y en los territorios palestinos ocupados, en flagrante violación de las resoluciones de las Naciones Unidas.

Los últimos avances en la región y en la zona de separación destacan más que nunca la necesidad de que las Naciones Unidas, y en particular el Consejo de Seguridad, tomen medidas de inmediato contra Israel de modo que se le obligue a poner fin a su agresión y a sus violaciones, y lo obliguen a retirarse totalmente del Golán sirio hasta la frontera del 4 de junio de 1967, de conformidad con las resoluciones 242 (1967), 338 (1973) y 497 (1981) del Consejo de Seguridad.

El proyecto de resolución que tiene ante sí esta Comisión,  retoma  el texto  aprobado el pasado año, y lo actualiza, pero no incluyó ningún a idea nueva de carácter sustantivo, al mantenerse en el Golán sirio ocupado la misma situación que el pasado año.

Sr. Presidente:

A nombre de los copatrocinadores, manifestamos nuestra  confianza de que los Estados Miembros brinden una vez más su firme apoyo a estos importantes proyectos de resoluciones respecto a cuestiones graves relativas a los derechos humanos y a las perspectivas de paz, y que desplieguen esfuerzos para defender el derecho internacional, en aras de propiciar la realización de los derechos del pueblo palestino, incluida la autodeterminación e independencia, así como una solución justa, duradera y pacífica del conflicto.

Muchas gracias.