72 AGNU: Intervención de Cuba en Debate abierto de Alto Nivel del Consejo de Seguridad titulado “Acción colectiva para mejorar las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU”. Nueva York, 28 de marzo de 2018.

Señor Presidente:

Cuba apoya plenamente la declaración formulada por el representante de la República Bolivariana de Venezuela en nombre del Movimiento de Países No Alineados.

Tomamos nota de la intervención del Secretario General y de las presentaciones realizadas por los panelistas; así como de las propuestas para mejorar las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas.

Para mejorar la seguridad del personal de las OMP, la Secretaría debe aplicar aquellas medidas, que recaen dentro de su autoridad, en consulta con los Estados Miembros y con la debida consideración de los órganos pertinentes.

Recordamos el papel principal de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la elaboración de conceptos, políticas y estrategias referidas a las OMP y de su Comité Especial sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz, único foro de las Naciones Unidas con mandato para analizar esta cuestión. Las ideas y enfoques sobre las OMP sólo deben aplicarse una vez acordados por los Estados Miembros en el órgano que corresponde.

Señor Presidente:

En un contexto de incremento de los riesgos de las operaciones de mantenimiento de la paz, debido a los actuales entornos en los que están desplegadas; Cuba reafirma que los principios básicos de estas operaciones continúan siendo válidos para orientar los despliegues de los cascos azules de la ONU.

El establecimiento y despliegue de operaciones de mantenimiento de la paz debe realizarse bajo la estricta observancia de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente el respeto a la soberanía, la integridad territorial, la independencia política de los Estados, y la no intervención en sus asuntos internos.

Resulta más importante que nunca respetar estos preceptos, así como los principios básicos establecidos para el desarrollo de estas operaciones, tales como: el consentimiento de las partes, la imparcialidad y el no uso de la fuerza, excepto en legítima defensa.

Cuba lamenta las pérdidas de vidas de cascos azules y expresa preocupación por el incremento del  número de bajas del personal de las OMP durante el pasado año.

Al propio tiempo, no estamos convencidos de que la aprobación por el Consejo de Seguridad de operaciones que contemplan el uso de la fuerza, más allá de los principios básicos mencionados, pueda contribuir a mejorar la eficacia de las OMP y la seguridad de su personal militar, de policía o civil.

El uso de la fuerza por parte de una OMP tiene implicaciones políticas y puede generar circunstancias imprevistas, entre ellas aumentar el riesgo de amenazas y ataques contra el personal de la ONU.

Subrayamos que las OMP, por su composición y carácter, no están destinadas ni equipadas para operaciones de lucha contra el terrorismo.

Reiteramos que los esfuerzos en materia de  protección a civiles deben concebirse en apoyo a, y no como sustituto de los esfuerzos de las autoridades nacionales. La protección de civiles, en modo alguno puede convertirse en un pretexto para desconocer los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Señor Presidente,

Cuba considera que para eliminar el impacto de las amenazas sobre la seguridad del personal de las OMP y mejorar su eficacia, estas operaciones deben contar con mandatos realistas y viables, tener objetivos concretos, claramente definidos y contar con los recursos necesarios para su realización.

Exhortamos a todas las partes involucradas a dar un mayor impulso, incrementar el número, e incluso mejorar el funcionamiento de las consultas triangulares entre el Consejo de Seguridad, la Secretaría y los países contribuyentes de tropas y/o de policía. Ello constituye una herramienta importante, que ofrecería una mejor comprensión de la situación en el terreno y ayudaría al diseño, elaboración y renovación de los mandatos, así como a la seguridad del personal.

Si bien se reconoce que las nuevas tecnologías pueden mejorar el conocimiento del entorno y la seguridad del personal, se han planteado legítimas preocupaciones en relación con el despliegue y uso de determinados recursos en las OMP, en particular asociadas al control de la información recabada. La utilización de dicha información debe considerarse caso por caso y contar con el consentimiento del Estado anfitrión.

Para concluir, reiteramos que las OMP no constituyen un sustituto de la atención y solución a las causas profundas de los conflictos y que deben permitir la creación de un marco de seguridad que posibilite aplicar una estrategia a largo plazo hacia el desarrollo económico y social sostenible.

Muchas gracias.