72 AGNU: Intervención de Cuba en la Conmemoración del “Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares”. Nueva York, 26 de septiembre 2017.

Señor Presidente:

La delegación cubana hace suyas las intervenciones realizadas por la República Bolivariana de Venezuela, a nombre del Movimiento de Países No Alineados y la República de El Salvador, a nombre  de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

La celebración del “Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares”, cada 26 de septiembre, convoca a la comunidad internacional a reflexionar sobre el peligro que representan las armas nucleares y la necesidad de lograr su total eliminación.

Resulta injustificable que la humanidad siga estando amenazada por la existencia de unas 14 935 armas nucleares, y que el concepto de la “disuasión nuclear” siga formando parte de las doctrinas militares y las políticas de seguridad de varios países. De igual forma resulta inaceptable que se realicen millonarios gastos en armamentos, incluida la modernización de las armas nucleares, cuando no se movilizan recursos suficientes en la cooperación internacional necesaria para el combate a la pobreza y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Señor Presidente:

Es nuestra responsabilidad salvar al planeta del peligro de las armas nucleares. Constatamos con satisfacción que este ha sido un año histórico en el camino hacia su eliminación.

El pasado 7 de julio se adoptó el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, una norma de Derecho Internacional que establece la  prohibición de las armas nucleares en toda circunstancia. Con este Tratado, la comunidad internacional refrendó su convicción de que las armas nucleares no solo son inhumanas, inmorales y éticamente indefendibles; a partir de ahora, también serán ilegales.

La adopción de este instrumento, debe servir de estímulo a la movilización de la opinión pública internacional y de todos los actores comprometidos con la causa vital de la eliminación de todas las armas nucleares, en un plazo de tiempo determinado y bajo estricta verificación internacional. Esa sería la única forma de garantizar que la humanidad no sufra nunca más el terrible impacto de dichas armas.

En correspondencia con la tradicional posición de Cuba  de condena a la realización de cualquier ensayo nuclear, saludamos que el nuevo instrumento prohíba todos los tipos de ensayos nucleares.

Señor Presidente:

En el año 2017 hemos asistido también, al 50 aniversario de la adopción del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco), aporte indiscutible de nuestra región al desarme nuclear y al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

Pertenecer a la primera zona densamente poblada del planeta libre de armas nucleares nos motiva a continuar acompañando la demanda a los Estados poseedores de armas nucleares para que retiren sus declaraciones interpretativas a los Protocolos I y II del Tratado de Tlatelolco, contrarias al espíritu del instrumento y al carácter militarmente desnuclearizado de nuestra región.

América Latina y el Caribe ha continuado promoviendo iniciativas efectivas que contribuyen al desarme, la paz y la seguridad. En enero de 2014, en ocasión de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y  Caribeños, la región fue proclamada “Zona de Paz”. La Proclama, firmada por todos nuestros Jefes de Estado y de Gobierno, incluye el firme compromiso de los 33 Estados con la promoción del desarme nuclear como objetivo prioritario.

Señor Presidente:

En este “Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares”, debemos promover acciones efectivas que conduzcan a la total eliminación de dichas armas, para asegurar a las generaciones presentes y futuras el derecho legítimo a vivir en paz, en un mundo en el que no existan armas capaces de poner en riesgo la existencia misma de la especie humana.

Como destacara Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución Cubana, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 12 de octubre de 1979: "Basta ya de la ilusión de que los problemas del mundo se puedan resolver con armas nucleares. Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia."

 Muchas gracias

Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.