72 AGNU: Intervención de Cuba en las negociaciones intergubernamentales para la reforma del Consejo de Seguridad. Nueva York, 27 de febrero de 2018.

Señores Co-Presidentes:

Agradecemos la convocatoria a esta reunión y concentraremos nuestra  intervención en los elementos incluidos en la carta de los Co-Presidentes, fechada el 15 de febrero de 2018. En la misma, se hace un llamado a los Estados Miembros a que proporcionen retroalimentación y orientación específica sobre cómo llevar adelante el documento sobre “elementos comunes y temas para posterior consideración”, al tiempo que se reflexiona sobre las interconexiones entre los cinco grupos temáticos y los principios fundamentales subyacentes a la reforma del Consejo de Seguridad.

Al respecto, reiteramos que los principios fundamentales subyacentes a la reforma del Consejo de Seguridad deben continuar guiando el proceso de negociaciones.  

En la sección de generalidades del documento sobre “elementos comunes” se manifiesta un amplio y sólido apoyo por parte de los Estados Miembros a una verdadera y profunda reforma del Consejo de Seguridad, que lo transforme en un órgano eficaz, transparente, representativo y democrático. Cuba está de acuerdo con esta posición, la cual ha reafirmado en varias ocasiones.  

De igual forma, reiteramos que este proceso de reforma debe ser conducido por los Estados Miembros y caracterizase por ser inclusivo y participativo. Todas las posiciones deben ser tenidas en cuenta en igualdad de condiciones. El proceso debe gozar de la mayor aceptación posible de los Estados Miembros.

Toda la documentación resultante del proceso de negociaciones de años anteriores es útil, al igual que las posiciones que como Estados Miembros hemos expresado desde los inicios del proceso.

Sobre la interrelación entre los cinco grupos temáticos, el proceso de reforma del Consejo de Seguridad debe estar basado en un enfoque integral y amplio, que aborde todas las cuestiones sustantivas relacionadas, particularmente, con los cinco temas claves, a saber: la cuestión de la membresía, el número de miembros, la representación regional, los métodos de trabajo y el proceso de toma de decisiones, incluido el veto.

Sobre los cinco grupos temáticos y su división entre “elementos comunes” y “temas para posterior consideración” nuestra delegación considera:

Punto 1. Categoría de los Miembros:

Sobre los elementos contenidos en los “puntos en común” consideramos:

    1. Mantener como “elemento común” la ampliación de la categoría de miembros no permanentes del Consejo de Seguridad: Cuba como ha reiterado en varias ocasiones favorece la ampliación del número de puestos de miembros no permanentes, los cuales deben tener exactamente las mismas prerrogativas y derechos que los actuales miembros no permanentes, sin que se establezcan criterios selectivos o discriminatorios. El número de puestos de miembros no permanentes elegidos para dos años de mandato, debe ampliarse a un total de, al menos, 15.
    2. Eliminar de los “elementos comunes” la referencia a otras nuevas categorías. Reiteramos que no favorecemos la creación de nuevas categorías o sub-categorías de miembros. Las nuevas categorías incrementarían las diferencias existentes y estimularían la división entre los miembros del Consejo de Seguridad, en lugar de contribuir al mejor funcionamiento del Consejo.

Sobre los “elementos para futura consideración” respecto a esta categoría:

    1. No consideramos positivo para el futuro de las negociaciones la consideración de nuevas categorías. La Carta de la ONU establece claramente dos categorías por las cuales nos debemos regir, permanentes y no permanentes. Consideramos que no debe ser discutida ninguna otra propuesta de nueva categoría.
    2. Proponemos que los debates de la ampliación de la categoría de Miembros, tanto en  miembros permanentes como no permanentes por un término de dos años, sea considerado como un “elemento común”. Nuestra delegación reconoce la existencia de diferentes puntos de vistas entre las delegaciones, no obstante, favorecemos la expansión del Consejo de Seguridad en ambas categorías.

Ya explicamos nuestra consideración sobre la ampliación de la categoría de miembros no permanentes, nos centraremos a continuación en la ampliación de la categoría de miembros permanentes.

Esta expansión responde a la imperiosa necesidad de rectificar la sub-representación de los países en desarrollo. Por tanto, el incremento principal en la categoría de miembros permanentes debe corresponder a los países en desarrollo de África, Asia y América Latina y el Caribe. Deben ingresar como nuevos miembros permanentes, como mínimo, dos países de África, dos países en desarrollo de Asia y dos países de América Latina y el Caribe.

Los nuevos miembros permanentes deben tener exactamente las mismas prerrogativas y derechos que los actuales, incluyendo el veto, sin que se establezcan criterios selectivos o discriminatorios.

De no ampliarse la categoría de miembros permanentes y hacerlo solo en el número de puestos no permanentes, se ampliaría aún más la brecha existente entre miembros permanentes y no permanentes; aumentaría la desproporción entre la representación de países desarrollados y países en desarrollo en el Consejo, que sería aún menos representativo, y por tanto, menos legítimo y efectivo.

    1. Coincidimos con el enfoque de análisis en paralelo entre la categoría de miembros, con la representación regional, el tamaño del número de miembros del Consejo de Seguridad y la cuestión del veto.

Punto 2. Representación Regional

Sobre los elementos contenidos en los “puntos en común”:

    1. Reiteramos que la ampliación del Consejo debe tener como propósito fundamental corregir la insuficiente representación de países en desarrollo, con particular importancia  África.  

El hecho de que los países en desarrollo no estén representados adecuadamente en el Consejo de Seguridad socava los intereses del Consejo, su autoridad y credibilidad.

La composición actual del Consejo de Seguridad no refleja las realidades geopolíticas y por tanto, necesita ser reequilibrado. Los países en desarrollo están sub-representados en el Consejo.

Sobre los elementos para “futura consideración”, valoramos que:

    1. El rol de las organizaciones regionales en cuanto al mantenimiento de la paz y la seguridad internacional está definido en el Capítulo Vlll de la Carta de la ONU. Por tanto, ello no debe considerarse como un elemento a ser analizado en el proceso de ampliación del Consejo de Seguridad.
    2. Cada grupo regional tiene sus dinámicas y prácticas internas para el proceso de presentación de candidaturas y endoso de sus candidatos a los diferentes puestos de las Naciones Unidas, incluido el Consejo de Seguridad. Ello debe ser respetado y para nuestra delegación no requiere de ulterior aclaración.

Punto 3. El tamaño de un Consejo de Seguridad ampliado y los métodos de trabajo del Consejo.

Sobre los elementos contenidos en los “puntos en común”:

    1. Coincidimos con el reconocimiento de la necesidad de incrementar la membresía del Consejo para contribuir a su representación equitativa. Ratificamos la importancia de la revisión y mejora de los métodos de trabajo de este órgano.
    2. Sobre la ampliación, aunque el documento plantea que los Estados Miembros consideran que esta se deberá realizar en un rango total de 21 a 27 escaños, Cuba defiende que la ampliación del Consejo debería alcanzar, no menos de 26.
    3. Reiteramos que con ampliación o no del número de miembros, los métodos de trabajo del Consejo se deben perfeccionar para una mejor transparencia en sus labores. Es necesaria una reforma urgente y profunda de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad para garantizar que este funcione como un órgano transparente, democrático y representativo.

El Consejo debe ajustar sus funciones al mandato establecido en la Carta y respetar todas las resoluciones de la Asamblea General. Se precisa además que el Consejo:

  • Celebre más reuniones públicas abiertas a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas.
  • Lleve a cabo debates sustantivos sobre temas bajo su consideración, abiertos a todos los Estados miembros, de forma oportuna.
  • Debe formalizarse el Reglamento del Consejo de Seguridad a fin de aumentar la transparencia y nivel de rendición de cuentas.
  • Cualquier Miembro de las Naciones Unidas que no sea miembro del Consejo de Seguridad podrá participar sin derecho a voto en la discusión de toda cuestión llevada ante el Consejo de Seguridad cuando éste considere que los intereses de ese Miembro están afectados de manera especial, en correspondencia con el Artículo 31 de la Carta.
  • Siga fortaleciendo su relación con la Secretaría de las Naciones Unidas y con los países que aportan contingentes a las operaciones de mantenimiento de paz de la ONU, mediante una interacción sostenida, periódica y oportuna.

Sobre los elementos para “futura consideración”: 

    1. Reiteramos que la ampliación del número de puestos de miembros no permanentes debe implicar que estos tengan exactamente las mismas prerrogativas y derechos que los actuales miembros no permanentes.  Ello incluye la cuestión de la Presidencia del Consejo por determinado período. Este tema en particular se debe mantener en la sección para “futura consideración”.

Punto 4. Cuestión del veto.

    1. En el documento de “elementos comunes” se manifiesta que el veto constituye uno de los elementos fundamentales del proceso de reforma del Consejo, nuestra delegación coincide con ello.
    2. Sobre las propuestas contenidas en la sección de “elementos para futura consideración”, Cuba defiende la eliminación del veto de manera inmediata por resultar un privilegio anacrónico y antidemocrático.

Punto 5. Relación entre el Consejo y la Asamblea General.

Sobre los elementos contenidos en los “puntos en común”:

    1. Se establece que la relación entre el Consejo de Seguridad y la Asamblea General se refuerza mutuamente y complementa. Quisiéramos recordar que estos dos Órganos, aunque se interrelacionan, sus funciones y mandatos se encuentran claramente delimitados en la Carta de la ONU. Es necesario lograr una relación balanceada y eficiente del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las Naciones Unidas, basada en el estricto respeto a las disposiciones de la Carta y en correspondencia con los respectivos mandatos de esos órganos. 

Aspiramos a una agenda del Consejo de Seguridad que refleje mejor las necesidades e intereses de los países en desarrollo y que se ocupe de los temas que Ie corresponde, sin invadir los de otros órganos principales de la ONU.

En relación con la orientación sobre la evolución del documento sobre “elementos comunes” y “temas para posterior consideración”, consideramos que el cronograma propuesto por los Copresidentes es adecuado.

Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.