72 AGNU: Intervención de Cuba en Mesa Redonda de Alto Nivel del G77 y Comisiones Regionales sobre Tecnología e Innovación para el Desarrollo Sostenible. Nueva York, 17 de julio de 2018.

Mesa Redonda de Alto Nivel del G77 y las Comisiones Regionales sobre Tecnología e Innovación para el Desarrollo Sostenible: experiencias regionales para promover el empleo juvenil y enfrentar la desigualdad. 17 de julio de 2018. Conference Room 4, UNHQs Conference Building.

Distinguidos participantes,

La evolución tecnológica y su acelerado desarrollo, hasta superar límites que hace pocos años estaban reservados a la ciencia ficción, supone una transformación radical económica, social, política, cultural, biológica y cognitiva para la humanidad.

Los países subdesarrollados se encuentran en condiciones menos favorables para enfrentar los desafíos asociados a esta realidad y tienen el reto de lograr vías y concretar estrategias que les permitan, con celeridad, aprovechar los beneficios potenciales de estos adelantos.

Existe consenso en cuanto a que la ciencia, la tecnología y la innovación pueden contribuir de manera decisiva en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Consideramos que este Foro Político de Alto Nivel nos brinda la oportunidad de analizar responsabilidades individuales y compartidas en este propósito, así como coordinar esfuerzos globales para ello, por lo que celebramos la iniciativa de Egipto al frente del Grupo de los 77 y de las Comisiones Regionales de efectuar este evento paralelo.

En esta ocasión, además de intervenir a nombre de mi país, tengo el honor de hacer uso de la palabra en representación de América Latina y el Caribe, en virtud de la presidencia asumida por Cuba al frente de la CEPAL y del Foro regional sobre Desarrollo Sostenible.

América Latina y el Caribe es una región afectada por la brecha tecnológica, cuyos efectos negativos se agravan por la existencia de grandes desigualdades intrarregionales en el acceso a las tecnologías.

Por la importancia que concedemos al tema, en la Segunda Reunión del Foro de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sostenible, celebrada el pasado mes de abril en Santiago de Chile, se puso énfasis en las implicaciones de la revolución tecnológica y se realizó la sesión especial “Inteligencia artificial: cambio tecnológico acelerado” en la que se destacaron los efectos de este fenómeno en los ámbitos productivo, laboral, político y social de las nuevas tecnologías.

La CEPAL ha puesto a disposición de nuestra región datos, análisis y recomendaciones que contribuyen a valorar estos efectos desde múltiples perspectivas e invitan al diseño de políticas públicas y acciones coordinadas, partiendo de que la región tiene condiciones de dar un salto tecnológico, aunque está limitada por la desigualdad, la polarización socioeconómica y los bajos estándares educativos de su fuerza laboral.

Contamos con experiencias exitosas en la región y reconocemos la relevancia del tema, por lo que nos corresponde trabajar por la transformación de los actuales patrones de producción y consumo que son insostenibles y acrecientan la desigualdad, incluyendo el fortalecimiento de los sistemas nacionales de innovación.

Señoras y señores,

Cuba es un país pequeño que ha desarrollado un proceso social que ubica al ser humano en el centro. Esta vocación humanista ha guiado la estrategia nacional de ciencia y tecnología, que ha permitido alcanzar reconocidos logros científicos en diversas áreas como la biotecnología y la innovación en el sector de la salud, que resultan claves para el desarrollo económico y social cubano y para la cooperación solidaria con otros países.

En nuestra visión del tema, no solo se aprecia la ciencia como un factor asociado al progreso, sino que se identifica como herramienta para la transformación social y la dignificación de las personas.

Es por ello que las principales experiencias de Cuba en este campo están vinculadas a la masificación del acceso a la educación, sustentadas la voluntad política de priorizar y respaldar con inversión pública el desarrollo de las ciencias. De este modo han surgido centros de investigación que han derivado en prestigiosas instituciones de renombre internacional, como es el caso los centros del Polo Científico del Oeste de La Habana.

Además, contamos con experiencias singulares, como la creación de los Fórums de Ciencia y Técnica, dirigidos a la generalización de los resultados científicos obtenidos en todas las instituciones para sumar las fuerzas creadoras del país y aportar múltiples soluciones para resolver los problemas cotidianos.

Sin embargo, también tenemos desafíos, como son los efectos del cambio climático, los problemas de conectividad, el envejecimiento poblacional y la baja proporción de las fuentes renovables de energía en la matriz de generación eléctrica. En todos estos casos, hemos trazado políticas de Gobierno para enfrentarlos.

Nuestras concepciones sobre el papel que deben jugar la ciencia y la tecnología en el país están consensuadas a nivel nacional en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano y en las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, que se articula con la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el contexto internacional, defendemos la visión de que los países industrializados tienen la responsabilidad de contribuir sustancialmente a la reducción de la brecha digital.

Al mismo tiempo, consideramos que la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular pueden resultar claves en la creación alianzas para compartir conocimientos y reducir la discriminación en el acceso a las tecnologías.

Vivimos en un mundo con mayor potencial tecnológico que nunca antes. Trabajemos de conjunto para aprovechar las ventajas de este fenómeno en beneficio de nuestros pueblos.

Muchas gracias.