Intervención de Alejandro González Behmaras, Consejero, Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en el debate con el Presidente del Consejo de Derechos Humanos, Sr. Václav Bálek, en el plenario de la AGNU.

Intervención de Alejandro González Behmaras, Consejero, Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en el debate con el Presidente del Consejo de Derechos Humanos, Sr. Václav Bálek, en el plenario de la AGNU.

Nueva York, 7 de noviembre de 2023.

Señor presidente,

Mi delegación se asocia a la intervención de Venezuela, en nombre del Grupo de Amigos en defensa de la Carta de las Naciones Unidas.

Agradecemos al Embajador Bálek la presentación del informe del Consejo de Derechos Humanos.

La promoción y protección de todos los derechos humanos para todas las personas es una causa que compartimos plenamente, y no debe empañarse o usarse con objetivos hegemónicos.

Los derechos humanos deben abordarse sobre la base de los principios de universalidad, objetividad y no discriminación. No hay otro camino en esta materia que el diálogo y la cooperación internacional. Ningún país está exento de retos en materia de derechos humanos. Ninguno debiera intentar erigirse en paradigma o tratar de imponer su visión sobre el resto.

Sin embargo, continúan avanzando la selectividad, las prácticas punitivas, los dobles raseros y la manipulación política al considerar la cuestión de los derechos humanos, en particular contra el Sur y al interior del Consejo de Derechos Humanos y sus procedimientos especiales.

Estas negativas prácticas sólo generan confrontación y desconfianza, no mejoran la situación en el terreno, y deslegitiman la maquinaria de derechos humanos de las Naciones Unidas. Ya provocaron la desaparición de la extinta Comisión de Derechos Humanos. Sin embargo, no se ha aprendido la lección.

Es inaceptable y discriminatorio que se visibilice selectivamente la situación de países en desarrollo, varios de ellos bajo medidas coercitivas unilaterales que tienen un grave impacto sobre los derechos humanos, mientras se guarda silencio cómplice ante los atropellos que cometen países ricos. Por eso es tan relevante el Examen Periódico Universal, único mecanismo que permite el análisis integral de la situación de derechos humanos en todos los países y en pie de igualdad. Debe preservarse este ejercicio.

Igualmente, los titulares de los procedimientos especiales deben observar el Código de Conducta adoptado durante el proceso de construcción institucional del Consejo de Derechos Humanos, y trabajar sobre la base de información objetiva y contrastada. Ello no ocurre en todos los casos.

El Consejo puede y debe cumplir mejor su rol, lo cual incluye evitar los dobles raseros y quedar secuestrado a intereses espurios. El fortalecimiento del Consejo, sobre la base de su mandato y como órgano subsidiario de la Asamblea General, es un objetivo que compartimos, y que debe perseguirse en estricto cumplimiento del llamado “Paquete de Construcción Institucional”.

El Consejo debiera hacer más en materia de promoción de los derechos cuya existencia paradójicamente niegan los mismos que pretenden dar lecciones a otros en esta materia. El aporte del Consejo será esencial para hacer avanzar los derechos al desarrollo, a la paz, a un medioambiente sano y a la solidaridad internacional.

También pudiera hacer más en la denuncia del negativo impacto de las medidas coercitivas unilaterales sobre los derechos humanos, y en la promoción de un orden internacional más justo, democrático y equitativo. Mientras persista el injusto orden actual, prevalecerán los intereses hegemónicos, el subdesarrollo y la exclusión del Sur.

Es imprescindible que se permita al Consejo ejercer sus funciones. No compartimos los intentos de buscar un mayor vínculo entre el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad, o de favorecer que este asuma responsabilidades ajenas a su mandato.

Constituye para Cuba un gran honor y alta responsabilidad haber sido electa nuevamente como miembro del Consejo de Derechos Humanos para el período 2024-2026. En esta condición, Cuba continuará trabajando en favor de la cooperación, el diálogo y el respeto mutuo. Continuaremos oponiéndonos a la manipulación, la selectividad y los dobles raseros.

Seguiremos avanzando en nuestros esfuerzos de promoción y protección de todos los derechos para todas las personas, a pesar del colosal impacto que sobre esos mismos derechos tiene el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos durante más de 6 décadas, y que no dejaremos de denunciar.

La campaña internacional de los Estados Unidos contra mi país, dirigida a distorsionar nuestra realidad, generar inestabilidad, subvertir el orden constitucional y justificar la política de agresión contra Cuba, tampoco logrará el declarado propósito de doblegarnos. Nada nos detendrá en la construcción de una sociedad cada vez más justa, por el camino del socialismo que nuestro pueblo ha escogido.

Muchas gracias.