Intervención del Embajador Gerardo Peñalver Portal, Viceministro Primero de Relaciones Exteriores de Cuba y Representante Permanente ante las Naciones Unidas, en la Segunda Reunión de Estados Parte del Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares.

Nueva York, 27 de noviembre de 2023.

Señor Presidente: 

Lo felicito por su elección; así como a los demás miembros de la Mesa de esta segunda reunión de Estados Parte en el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).

Nos enorgullecemos de que nuestra región, que fue la primera Zona Libre de Armas Nucleares en un área densamente poblada y posteriormente se proclamó Zona de Paz, cuente con el mayor número de los Estados Parte en el TPAN. América Latina y el Caribe se ha planteado como prioridad la promoción del desarme nuclear.  

Acogemos con satisfacción las firmas de Bahamas, Barbados, Burkina Faso, Djibouti, Guinea Ecuatorial, Haití y Sierra Leona; así como las ratificaciones de la República Democrática del Congo, la República Dominicana y Malawi, y la adhesión de Sri Lanka al Tratado. Cada nuevo Estado que se incorpore al mismo representa un nuevo paso de avance hacia la deslegitimación de las armas nucleares. Guiada por esta máxima, Cuba continuará apoyando los esfuerzos dirigidos a la universalización del TPAN.

La adopción y entrada en vigor de este instrumento marcó un hito. Al proscribir categóricamente la existencia, el uso y la amenaza del uso de las armas nucleares y de todo tipo de ensayo nuclear, este Tratado se convirtió en la primera norma jurídica internacional que codifica la ilegitimidad e ilegalidad de ese tipo de armamento en el Derecho Internacional.

El TPAN, que califica explícitamente el uso de las armas nucleares como un acto contrario al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario, complementa la arquitectura internacional de seguridad, desarme y no proliferación.

Señor Presidente:

Lamentablemente, estamos muy lejos aún de lograr la eliminación total de esas armas. Continúan modernizándose los arsenales nucleares y desplegándose nuevos sistemas de armamento nuclear para su potencial uso. Persisten las posturas y doctrinas militares sustentadas en la disuasión nuclear y la llamada estabilidad estratégica; así como los intentos de condicionar el desarme nuclear y de legitimar el status quo.

La mera existencia de las armas nucleares constituye una amenaza para la humanidad, dado el riesgo permanente de que puedan volver a usarse.

Son preocupantes las recientes declaraciones de Israel sobre el posible uso del arma nuclear contra la República Islámica de Irán y contra el pueblo palestino en Gaza. Debe ponerse fin a la retórica belicista en el Medio Oriente, que solo contribuye a exacerbar tensiones. Demandamos un cese al fuego inmediato, que detenga la escalada del conflicto israelí-palestino y sus gravísimas consecuencias humanitarias. Es impostergable una solución amplia, justa y duradera al conflicto, sobre la base de la creación de dos Estados, que permita al pueblo palestino ejercer su derecho a la autodeterminación y a disponer de un Estado independiente y soberano dentro de las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como su capital y que garantice igualmente el derecho al retorno de los refugiados.

Señor Presidente:

El mundo parece haber olvidado las nefastas consecuencias de las bombas nucleares lanzadas por Estados Unidos en 1945 sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, que desataron el terror y provocaron la muerte a cientos de miles de personas. Es injustificable que todavía existan casi 13 mil armas nucleares, de las cuales 3 mil 844 están desplegadas, listas para su empleo inmediato, más que suficientes para destruir el planeta.

El peligro que representan las armas nucleares solo podrá desaparecer con su eliminación total, de forma transparente, verificable e irreversible, como alertara en tantas oportunidades el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz. Lograr el desarme nuclear debe seguir siendo la máxima prioridad en la esfera del desarme. Es una cuestión de supervivencia.

Tenemos la responsabilidad de adoptar, en esta reunión, importantes decisiones para seguir avanzando hacia la efectiva implementación del Tratado y su universalización. La delegación cubana contribuirá en todo lo posible a ese propósito, en consonancia con el firme compromiso de Cuba con el desarme nuclear, refrendado en la Constitución de la República.

Muchas gracias.