Intervención del Embajador Gerardo Peñalver Portal, Viceministro Primero de Relaciones Exteriores y Representante Permanente de Cuba, en debate abierto del Consejo de Seguridad sobre promoción de la paz sostenida a través del desarrollo común.

Intervención del Embajador Gerardo Peñalver Portal, Viceministro Primero de Relaciones Exteriores y Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en el debate abierto del Consejo de Seguridad sobre promoción de la paz sostenida a través del desarrollo común.

Nueva York, 20 de noviembre de 2023.

Señor Presidente:

Agradecemos a la República Popular China la convocatoria de este debate abierto del Consejo de Seguridad.

El tema adquiere gran relevancia en un contexto de crisis multidimensional global exacerbada tras la pandemia de la COVID-19, en el que se perpetúan las desigualdades y la pobreza, como consecuencia del injusto orden económico internacional vigente, que entraña múltiples desafíos para los países en desarrollo.

Décadas de un neoliberalismo despiadado; la persistencia de irracionales patrones de producción y consumo del capitalismo que degradan el medio ambiente; así como la proliferación de políticas proteccionistas y de prácticas especulativas del gran capital, que disparan los precios de bienes y servicios de primera necesidad; y el impacto de la voluminosa deuda externa, que contrae la disponibilidad de recursos en los países en desarrollo, también gravitan negativamente sobre la aspiración de estas naciones  de lograr el desarrollo sostenible.

Al propio tiempo, la paz y la seguridad internacionales se ven constantemente amenazadas por conflictos, actos de agresión, guerras no convencionales, bloqueos, tentativas de cambios de régimen y frecuentes violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Estamos profundamente preocupados por la grave escalada de violencia entre Israel y Palestina, que es consecuencia de décadas de prácticas israelíes de ocupación ilegal y colonización, en flagrante violación de los derechos inalienables del pueblo palestino en su propio territorio, así como del sistemático irrespeto de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluidas numerosas resoluciones pertinentes de la ONU.

El Consejo de Seguridad debe cumplir su mandato y poner fin a la impunidad de Israel, la Potencia Ocupante, de la que Estados Unidos ha sido cómplice históricamente, al obstruir y vetar de manera reiterada la acción del órgano, lo que socava la paz, la seguridad y la estabilidad regional.

Demandamos un inmediato cese al fuego y el fin de la retórica belicista. Urge el suministro de ayuda humanitaria expedita, suficiente y sin trabas al pueblo palestino. Se impone evitar el desplazamiento forzoso de los palestinos de la tierra que, por derecho propio, les pertenece.

Reafirmamos nuestro apoyo a una solución amplia, justa y duradera al conflicto israelí-palestino, sobre la base de la creación de dos Estados, que permita el ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo palestino y la creación de un Estado palestino independiente y soberano dentro de las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, y que garantice igualmente el derecho al retorno de los refugiados.

Señor Presidente:

¿Dónde quedarán las legítimas aspiraciones de desarrollo de los pueblos y el compromiso conjunto de las Naciones Unidas de no dejar a nadie atrás, si no aunamos esfuerzos para lograr un mundo de paz?   

Persiste el incremento sostenido del gasto militar mundial, que el pasado año alcanzó la escandalosa cifra de 2,24 millones de millones de dólares.

Exorbitantes recursos se derrochan en sofisticados artefactos para matar, mientras se siguen incumpliendo los compromisos de ayuda oficial para el desarrollo.

Las medidas coercitivas unilaterales obstaculizan seriamente los esfuerzos de los países afectados en aras de lograr los ODS, y el desarrollo sostenible en general. La comunidad internacional, incluido el sistema de las Naciones Unidas, debe continuar rechazando firmemente la imposición de esas medidas y trabajar por su eliminación incondicional. Bloqueos y sanciones no contribuyen a la paz y la seguridad internacionales.

Una paz sostenida y duradera precisa de la erradicación de las causas raigales de los conflictos, en particular de los problemas del desarrollo social y económico que afectan en especial a los países del Sur, como consecuencia del injusto orden internacional vigente.

Las Iniciativas Globales de China, impulsadas por el presidente Xi Jinping, pueden contribuir a ese fin. Es apremiante salvaguardar la paz mundial, prevenir conflictos y guerras y colocar los temas del desarrollo en el centro de la agenda internacional.

Es esencial también la promoción de una cultura de paz, que destierre todo discurso de odio.

Urge aunar esfuerzos y voluntades en la preservación del multilateralismo, la cooperación y el respeto mutuo; así como en la promoción de un orden internacional justo, democrático y equitativo, que ponga fin a la exclusión y las desigualdades, por el bien común de la humanidad.

Muchas gracias.