Intervención del Embajador Yusnier Romero Puentes, Representante Permanente Alterno de Cuba ante Naciones Unidas, sobre la cuestión colonial de Puerto Rico. Seminario Regional de Descolonización del Caribe. Venezuela, 14 – 16 de mayo de 2024.

Señora Presidente:

Aprovecho esta oportunidad para agradecer la presencia de los expertos y la labor que
han realizado durante tantos años exponiendo a la comunidad internacional la situación colonial de los territorios que caso a caso hemos tenido la oportunidad de examinar en esta reunión.

El 25 de julio de 2024 se cumplen 126 años de la intervención de los Estados Unidos de
América en Puerto Rico. Sin embargo, tantos años de dominio colonial no han sido suficientes para arrebatarle al pueblo de Puerto Rico su cultura, su identidad y sus sentimientos nacionales. Por sí solo, ello demuestra la vocación de independencia arraigada en ese hermano pueblo.

Este 2024 se cumplirán 52 años desde la adopción de la primera resolución sobre la cuestión colonial de Puerto Rico. A pesar de ello y de los  múltiples esfuerzos desplegados por Comité, el pueblo de Puerto Rico continúa sin poder ejercer su legítimo derecho a la genuina autodeterminación.

Estados Unidos de América, la potencia colonial, trata por todos los medios de afianzar su dominio económico, político y social sobre este hermano pueblo latinoamericano y caribeño.

Ya suman 41 resoluciones o decisiones sobre el tema adoptadas por el Comité. En
todas y cada una de esas resoluciones y decisiones, se ha reafirmado el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Para Cuba, la presentación de la resolución sobre Puerto Rico en el Comité Especial de Descolonización, es muestra de su compromiso histórico con el hermano pueblo de Puerto Rico y con sus patriotas, que a lo largo de varios siglos han dado conmovedores ejemplos en la lucha por la autodeterminación e independencia.

El Estado Libre Asociado en Puerto Rico, impuesto hace más de 60 años, no fue más que una farsa y la forma encontrada por el Gobierno de los Estados Unidos para ejercer su total dominación sobre esta hermana isla antillana y enmascarar un acto de clara dominación colonial.

La farsa política montada hace más de medio siglo y denunciada por los patriotas puertorriqueños y por quienes apoyamos su causa ha sido desmontada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, el Congreso y hasta la propia la Administración, cuando de manera clara e inequívoca señalaron que Puerto Rico carece de soberanía propia y está sujeto completamente a los poderes de Washington, o sea, es una posesión norteamericana, un territorio colonial.

Señora Presidente:

Cuba reafirma el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la libre determinación y la independencia, de conformidad con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, y la aplicabilidad de los principios fundamentales de dicha resolución a la cuestión de Puerto Rico.

La resolución 1514 (XV) enfatiza que el derecho a la libre determinación exige la transferencia de poderes, sin condiciones, ni reservas, rechazando así la imposición de las leyes y reglamentos de la metrópoli y la subordinación económica y política, intrínseca del colonialismo, que puedan influir en los procesos electorales y de consulta, de manera tal que den al traste con la posibilidad del pueblo de tomar una decisión verdaderamente libre y basada en su bienestar e intereses.

La solución definitiva del destino de Puerto Rico, no es una cuestión interna de los Estados Unidos, incumbe al Comité Especial de Descolonización y a toda la comunidad internacional.

Señora Presidente:

La Cuestión de Puerto Rico es una situación colonial que debe ser resuelta con urgencia y de acuerdo con el mandato de la ONU. La Asamblea General
de Naciones Unidas debe continuar examinando este tema de manera amplia y en todos sus aspectos y pronunciarse lo antes posible.

Cuba insta  al Gobierno de los Estados Unidos de América a asumir su responsabilidad de promover un proceso que permita que el pueblo puertorriqueño ejerza plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia y que pueda, de manera soberana, tomar decisiones para atender sus urgentes necesidades económicas y sociales, incluidos el desempleo, la marginación, la insolvencia y la pobreza, y los problemas relativos a la educación y la salud.

Reiteramos una vez más que el pueblo puertorriqueño contará invariablemente con nuestra solidaridad. Cuba  seguirá  defendiendo el derecho legítimo del pueblo de Puerto Rico a su libre determinación e independencia con el compromiso irrevocable  de acompañarles hasta la victoria final.
Muchas gracias