Carta abierta del Partido de la Izquierda Europea a la Alta Representante Kaja Kallas sobre la activación del Estatuto de Bloqueo de la Unión Europea

Servicio Europeo de Acción Exterior Misión en Bruselas

Asunto: Exigencia de la activación efectiva del Estatuto de Bloqueo de la Unión Europea en respuesta a la escalada extraterritorial del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba

Estimada Alta Representante,

El Partido de la Izquierda Europea se dirige al Servicio Europeo de Acción Exterior para exigir una respuesta inmediata, firme y jurídicamente eficaz de la Unión Europea ante la nueva escalada del bloqueo impuesto por los Estados Unidos contra la República de Cuba, agravado por las órdenes ejecutivas firmadas por la Administración Trump el 29 de enero y el 1 de mayo de 2026.

Nos enfrentamos a un salto cualitativo en una política de agresión económica que ha sido sostenida durante más de seis décadas. El bloqueo estadounidense contra Cuba constituye un mecanismo sistemático de asfixia económica, persecución financiera, coerción política y castigo colectivo contra un pueblo soberano. Su objetivo no es otro que imponer, mediante el hambre, la escasez, el apagón energético y la presión social, lo que los Estados Unidos no han podido imponer políticamente: la subordinación de Cuba a sus intereses estratégicos.

La orden ejecutiva del 29 de enero de 2026, al establecer un cerco energético mediante amenazas y sanciones contra terceros Estados y operadores que suministren petróleo a Cuba, constituye una flagrante violación del derecho internacional, de la igualdad soberana de los Estados y del principio de no injerencia. El combustible no es un bien accesorio: sostiene hospitales, transporte público, producción de alimentos, sistemas de agua, servicios básicos, la refrigeración de medicamentos, la actividad económica y la vida cotidiana.

Atacar el acceso de Cuba a la energía significa atacar directamente las condiciones materiales de existencia de su población.

La orden ejecutiva del 1 de mayo de 2026 profundiza esta agresión al extender el régimen de sanciones a sectores fundamentales de la economía cubana y a personas extranjeras, instituciones financieras y empresas que mantienen relaciones económicas legítimas con Cuba. Esta medida busca disuadir a terceros países, compañías navieras, bancos, aseguradoras, operadores comerciales y empresas europeas de ejercer su derecho a comerciar con Cuba de conformidad con el derecho internacional y el ordenamiento jurídico de la Unión Europea.

La Unión Europea no puede limitarse a declaraciones rituales contra el embargo mientras los operadores europeos se ven obligados, por temor a represalias estadounidenses, a suspender vínculos comerciales, financieros, marítimos o energéticos con Cuba. Si la Unión acepta en la práctica que Washington decida con quién pueden comerciar las empresas europeas, qué países pueden recibir suministros energéticos y qué relaciones económicas están permitidas fuera del territorio estadounidense, entonces la llamada autonomía estratégica europea se reduce a una fórmula vacía.

Por este motivo, el Partido de la Izquierda Europea exige que el Servicio Europeo de Acción Exterior promueva, en coordinación con la Comisión Europea, el Consejo y los Estados miembros, la aplicación efectiva, inmediata y reforzada del Reglamento (CE) nº 2271/96 del Consejo, diseñado precisamente para proteger a los operadores europeos contra los efectos de la aplicación extraterritorial de legislaciones adoptadas por terceros países.

Esta respuesta debe incluir, como mínimo, las siguientes medidas:

Primero, una condena pública, clara e inequívoca de las órdenes ejecutivas estadounidenses del 29 de enero y del 1 de mayo de 2026, calificándolas como medidas coercitivas unilaterales de carácter extraterritorial, contrarias al derecho internacional y perjudiciales para la soberanía de Cuba, de terceros Estados y de la propia Unión Europea.

Segundo, la activación efectiva del Estatuto de Bloqueo para impedir que las empresas europeas, bancos, aseguradoras, compañías navieras y operadores cumplan, directa o indirectamente, con las restricciones impuestas por los Estados Unidos contra Cuba cuando dichas restricciones no tengan base en el Derecho de la Unión.

Tercero, la actualización urgente del anexo del Reglamento de Consejo (CE) nº 2271/96, si fuera necesario, para incorporar expresamente las nuevas órdenes ejecutivas estadounidenses y cualquier acto derivado de las mismas, garantizando que ninguna empresa europea pueda invocar inseguridad jurídica para someterse de forma preventiva a las sanciones de Washington.

Cuarto, la emisión de directrices vinculantes o instrucciones claras a los operadores europeos, especialmente en los sectores financiero, marítimo, de seguros, energético, logístico y comercial, recordándoles que el cumplimiento de sanciones extraterritoriales estadounidenses contra Cuba puede constituir una infracción del derecho de la Unión y de las normas nacionales que aplican el Estatuto de Bloqueo.

Quinto, el establecimiento de mecanismos de protección, compensación y apoyo jurídico para las empresas europeas afectadas por represalias estadounidenses, de modo que la carga de defender la soberanía jurídica europea no recaiga individualmente sobre operadores económicos aislados.

Sexto, la investigación de las decisiones empresariales adoptadas por operadores europeos o por operadores con presencia significativa en la Unión que hayan suspendido servicios, contratos, pagos, seguros, transporte o suministros con Cuba como consecuencia de las órdenes ejecutivas estadounidenses, con el fin de determinar si tales decisiones constituyen una forma de cumplimiento directo o indirecto de medidas extraterritoriales prohibidas por el Estatuto de Bloqueo.

Séptimo, una demanda formal al Gobierno de los Estados Unidos para que retire las órdenes ejecutivas del 29 de enero y del 1 de mayo de 2026, ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, y cese todas las amenazas contra terceros Estados, empresas e instituciones financieras que mantienen relaciones lícitas con la isla.

Octavo, la defensa activa, en las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio y todos los foros multilaterales pertinentes, del derecho de Cuba a comerciar, a recibir suministros energéticos, a acceder a financiación internacional y a desarrollar sus relaciones económicas sin coerción externa.

La Unión Europea dispone de instrumentos jurídicos para actuar. Lo que falta no es capacidad normativa. Ahora es el momento de actuar. El Estatuto de Bloqueo no puede permanecer como una declaración simbólica mientras el bloqueo estadounidense se endurece, se amplía y afecta directamente a la población cubana. La pasividad europea ante esta escalada no sería neutralidad: sería una forma de consentimiento práctico a la extraterritorialidad estadounidense.

El Partido de la Izquierda Europea recuerda que la propia Unión ha rechazado reiteradamente la aplicación extraterritorial de sanciones estadounidenses contra Cuba y ha defendido el principio de que sus relaciones económicas y comerciales con terceros países no pueden ser determinadas por decisiones unilaterales tomadas en Washington. Ese principio debe ahora traducirse en acción.

Europa debe decidir si defiende el derecho internacional o si acepta que los Estados Unidos puedan imponer, desde fuera del territorio europeo, las condiciones bajo las cuales operan sus empresas, bancos, puertos, compañías navieras e instituciones. Debe decidir si su relación con Cuba se rige por el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre la UE y Cuba, por el derecho internacional y por sus propias normas, o si queda sometida al chantaje de una potencia extranjera.

El bloqueo contra Cuba es criminal en sus efectos, ilegítimo en sus objetivos y extraterritorial en sus mecanismos. Castiga a un pueblo entero para quebrar su soberanía. La Unión Europea no puede seguir denunciándolo en las Naciones Unidas mientras tolera sus efectos dentro del espacio económico europeo.

Por todas estas razones, exigimos que el Servicio Europeo de Acción Exterior lance una iniciativa política urgente para garantizar la aplicación real del Estatuto de Bloqueo, proteger a los operadores europeos, defender la soberanía jurídica de la Unión y acompañar con medidas concretas la demanda internacional de poner fin al bloqueo contra Cuba.

Atentamente,
Partido de la Izquierda Europea

Walter Baier
Presidente del Partido de la Izquierda Europea

Marta Martín
Vicepresidenta y Responsable de Relaciones Internacionales

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Open Letter from the European Left Party to High Representative Ms. Kaja Kallas on the Activation of the European Union Blocking Statute

European External Action Service mission in Brussels

Subject: Demand for the effective activation of the European Union Blocking Statute in response to the extraterritorial escalation of the United States blockade against Cuba

Dear High Representative,

The European Left Party addresses the European External Action Service to demand an immediate, firm and legally effective response from the European Union to the new escalation of the blockade imposed by the United States against the Republic of Cuba, aggravated by the executive orders signed by the Trump Administration on 29 January and 1 May 2026.

We are facing a qualitative leap in a policy of economic aggression that has been sustained for more than six decades. The US blockade against Cuba constitutes a systematic mechanism of economic asphyxiation, financial persecution, political coercion and collective punishment against a sovereign people. Its objective is none other than to impose, through hunger, scarcity, energy blackout and social pressure, what the United States has been unable to impose politically: the subordination of Cuba to its strategic interests.

The executive order of 29 January 2026, by establishing an energy siege through threats and penalties against third States and operators that supply oil to Cuba, constitutes a flagrant violation of international law, the sovereign equality of States and the principle of non-intervention. Fuel is not an accessory good: it sustains hospitals, public transport, food production, water systems, basic services, the refrigeration of medicines, economic activity and daily life. 

Attacking Cuba’s access to energy means directly attacking the material conditions of existence of its population.

The executive order of 1 May 2026 deepens this aggression by extending the sanctions regime to fundamental sectors of the Cuban economy and to foreign persons, financial institutions and companies that maintain legitimate economic relations with Cuba. This measure seeks to deter third countries, shipping companies, banks, insurers, commercial operators and European companies from exercising their right to trade with Cuba in accordance with international law and the legal order of the European Union.

The European Union cannot limit itself to ritual declarations against the embargo while European operators are forced, for fear of US reprisals, to suspend commercial, financial, maritime or energy links with Cuba. If the Union accepts in practice that Washington decides with whom European companies may trade, which countries may receive energy supplies and which economic relations are permitted outside US territory, then the so-called European strategic autonomy is reduced to an empty formula.

For this reason, the European Left Party demands that the European External Action Service promote, in coordination with the European Commission, the Council and the Member States, the effective, immediate and reinforced application of Council Regulation (EC) No 2271/96, designed precisely to protect European operators against the effects of the extraterritorial application of legislation adopted by third countries.

This response must include, at a minimum, the following measures:

First, a public, clear and unequivocal condemnation of the US executive orders of 29 January and 1 May 2026, qualifying them as unilateral coercive measures of an extraterritorial nature, contrary to international law and harmful to the sovereignty of Cuba, of third States and of the European Union itself.

Second, the effective activation of the Blocking Statute to prevent European companies, banks, insurers, shipping companies and operators from complying, directly or indirectly, with the restrictions imposed by the United States against Cuba when such restrictions have no basis in Union law.

Third, the urgent updating of the annex to Council Regulation (EC) No 2271/96, if necessary, in order to expressly incorporate the new US executive orders and any acts derived from them, ensuring that no European company may invoke legal uncertainty in order to submit preventively to Washington’s sanctions.

Fourth, the issuance of binding guidelines or clear instructions to European operators, especially in the financial, maritime, insurance, energy, logistics and commercial sectors, reminding them that compliance with US extraterritorial sanctions against Cuba may constitute an infringement of Union law and of the national rules implementing the Blocking Statute.

Fifth, the establishment of mechanisms for protection, compensation and legal support for European companies affected by US reprisals, so that the burden of defending European legal sovereignty does not fall individually on isolated economic operators.

Sixth, the investigation of business decisions adopted by European operators or by operators with a significant presence in the Union that have suspended services, contracts, payments, insurance, transport or supplies with Cuba as a consequence of the US executive orders, in order to determine whether such decisions constitute a form of direct or indirect compliance with extraterritorial measures prohibited by the Blocking Statute.

Seventh, a formal demand to the Government of the United States to withdraw the executive orders of 29 January and 1 May 2026, to end the economic, commercial and financial blockade against Cuba, and to cease all threats against third States, companies and financial institutions that maintain lawful relations with the island.

Eighth, the active defence, at the United Nations, the World Trade Organization and all relevant multilateral forums, of Cuba’s right to trade, to receive energy supplies, to access international financing and to develop its economic relations without external coercion.

The European Union has legal instruments with which to act. What is lacking is not regulatory capacity. Now it is time to act. The Blocking Statute cannot remain a symbolic declaration while the US blockade hardens, expands and directly affects the Cuban population. European passivity in the face of this escalation would not be neutrality: it would be a form of practical consent to US extraterritoriality.

The European Left Party recalls that the Union itself has repeatedly rejected the extraterritorial application of US sanctions against Cuba and has defended the principle that its economic and commercial relations with third countries cannot be determined by unilateral decisions taken in Washington. That principle must now be translated into action.

Europe must decide whether it defends international law or whether it accepts that the United States may impose, from outside European territory, the conditions under which its companies, banks, ports, shipping companies and institutions operate. It must decide whether its relationship with Cuba is governed by the Political Dialogue and Cooperation Agreement between the EU and Cuba, by international law and by its own rules, or whether it is subjected to the blackmail of a foreign power.

The blockade against Cuba is criminal in its effects, illegitimate in its objectives and extraterritorial in its mechanisms. It punishes an entire people in order to break their sovereignty. The European Union cannot continue denouncing it at the United Nations while tolerating its effects within the European economic area.

For all these reasons, we demand that the European External Action Service launch an urgent political initiative to guarantee the real application of the Blocking Statute, protect European operators, defend the legal sovereignty of the Union and accompany with concrete measures the international demand to put an end to the blockade against Cuba.

Yours sincerely,

European Left Party

Walter Baier

President of the European Left Party

Marta Martín El Vice president and Head on International Relations.

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