El trabajador trae aquí las respuestas completas de la embajadora de Cuba, Ana María Chongo, a 10 preguntas actuales sobre el bloqueo estadounidense, las amenazas de invasión y sobre la actitud y acción de Cuba.
La entrevista con Ana Maria Congo, embajadora de Cuba en Dinamarca, se realizó el 5 de junio de 2026.
1: Si tuviera que describir el bloqueo histórico de Estados Unidos, ¿cómo lo haría?
El bloqueo es una violación grave, masiva y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano.
Con el bloqueo económico de Cuba, el imperialismo advierte al mundo entero que cualquier nación que se atreva a defender su soberanía y construir su propio futuro debe pagar un precio por su desafío. Nadie debería tener dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para golpear la economía de cualquier nación con una fuerza devastadora.
En cuanto a Cuba, Estados Unidos ha mantenido el bloqueo más largo de la historia moderna durante 65 años.
El bloqueo a Cuba es una guerra económica, financiera y comercial y se considera un crimen y genocidio internacional. Es el sistema de medidas coercitivas unilaterales más extenso, coherente y duradero jamás aplicado a cualquier país.
Es una realidad innegable que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba.
Estados Unidos sabe muy bien que con esta agresión temeraria está violando la Carta de la ONU y el derecho internacional.
Son conscientes de que están infringiendo las normas internacionales de comercio y envío. Aplican o amenazan con medidas coercitivas contra ciudadanos de cualquier país, contra sus empresas y contra instituciones financieras si comercian con Cuba o mantienen relaciones económicas con ella.
Es hipócrita por parte del Gobierno de Estados Unidos afirmar que las medidas unilaterales contra Cuba están diseñadas para perjudicar al gobierno y apoyar al pueblo cubano. El bloqueo afecta las condiciones de vida de la población, daña el funcionamiento de nuestra economía, daña las relaciones de Cuba con terceros países y las relaciones de terceros países con Cuba — e incluso daña las relaciones que podríamos haber tenido con Estados Unidos.
2: ¿Qué añadió Trump al bloqueo tradicional y duradero durante su primer mandato presidencial (2017–2020)?
El 16 de junio de 2017, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la política de su administración hacia Cuba en un discurso lleno de retórica hostil que recordaba a los tiempos de confrontación abierta. El discurso, celebrado en un teatro de Miami, supuso un retroceso en los avances logrados entre 2014 y 2016 tras la decisión de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama el 17 de diciembre de 2014 de restablecer las relaciones diplomáticas y comenzar un proceso de normalización de las relaciones bilaterales.
Como un grave revés en las relaciones entre ambos países, Trump emitió una directiva en el momento llamada "Memorando Presidencial de Seguridad Nacional para el Fortalecimiento de la Política de Estados Unidos hacia Cuba." La directiva implicaba la abolición de los intercambios educativos "entre personas", la prohibición de transacciones económicas, comerciales y financieras entre empresas estadounidenses y empresas cubanas vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y a los servicios de inteligencia y seguridad — todo ello con el objetivo declarado de privar a Cuba de ingresos.
Trump también derogó la "Directiva de Política Presidencial: Normalización Estados Unidos-Cuba" de Obama del 14 de octubre de 2016. Aunque la directiva de Obama no ocultaba el hecho de que Estados Unidos estaba interfiriendo en los asuntos internos de Cuba, ni en el objetivo de promover cambios en el orden económico, político y social de Cuba, la directiva reconocía la independencia, soberanía y autodeterminación de Cuba, así como del gobierno cubano, como un interlocutor legítimo e igualitario. La directiva también destacó los beneficios de una relación civilizada entre ambos países a pesar de sus principales diferencias, y reconoció que el bloqueo era una política obsoleta que debía levantarse.
Con la llegada de Trump, Estados Unidos volvió a los métodos coercitivos del pasado e introdujo nuevas medidas que endurecieron el bloqueo, que estaba en vigor desde febrero de 1962. Las acciones de Trump no solo causaron daño y privación al pueblo cubano y constituyeron un claro obstáculo para el desarrollo económico del país, sino que también afectaron la soberanía y los intereses de otros países en Cuba.
La política hostil de Trump hacia Cuba incluía medidas sistémicas y sin precedentes. Todas las áreas de la sociedad cubana y la vida diaria de los ciudadanos se vieron afectadas, especialmente durante la pandemia de covid.
En total, se registraron 243 medidas adicionales contra Cuba durante el primer mandato de Trump como presidente, la mayoría para endurecer el bloqueo con el objetivo de estrangular la economía del país, desestabilizar el orden interno, crear una situación de disturbios e insurrección, y derrocar la revolución.
En 2019, Trump introdujo una política de "máxima presión" con más de 80 sanciones directas y duras con gran efecto económico. Nueve días antes de dejar la Casa Blanca, volvió a incluir a Cuba en la lista estadounidense de países que supuestamente apoyan el terrorismo.
Durante este periodo, se introdujeron medidas extremadamente duras y cuidadosamente planificadas para dañar la economía y crear problemas humanitarios. Entre ellos:
* Sanciones sobre las entregas de combustible
* Prohibición de cruceros y viajes
* Una enorme lista de empresas e instituciones cubanas que fueron sancionadas
* Una "lista de alojamiento" única donde podías ser castigado solo por quedarte en ciertos lugares
* Cierre de los servicios consulares con la emisión de visados en La Habana
* Suspensión de toda reunificación familiar
* Requisito de que se permita a los cubanos viajar a terceros países para obtener visados de salida o emigración
Estas medidas tuvieron un efecto profundo y directo en la población cubana.
3: ¿Cambió algo Joe Biden durante sus cuatro años como presidente?
La administración Biden mantuvo la política de máxima presión sobre Cuba y la aplicación dura del bloqueo económico, comercial y financiero. Las medidas unilaterales con mayor impacto en la población y economía cubanas permanecieron sin cambios, lo que continuó reproduciéndose y agravando los efectos devastadores de este sistema coercitivo unilateral —como se mencionó, el más largo y extenso de la historia.
Aunque hubo algunos cambios en la dirección correcta bajo Biden, estos no fueron cambios significativos, y las medidas más dañinas contra la población y la economía no fueron ni han sido levantadas. Entre los más significativos se encuentran:
* La inclusión de Cuba en la lista estadounidense de países que supuestamente apoyan el terrorismo.
* La pérdida de vínculos con bancos e instituciones financieras y la dificultad de encontrar nuevos. Entre enero de 2021 y febrero de 2022, se notificaron 642 casos de bancos extranjeros que se negaron a prestar servicios a Cuba.
* Las misiones diplomáticas cubanas perdieron conexiones bancarias, lo que afectó su funcionamiento y servicios consulares.
* Se vieron afectados los pagos a organizaciones internacionales y regionales.
* Aumento del miedo y la disuasión entre las empresas de terceros países que evitan el comercio con Cuba y las inversiones por temor a represalias del Tesoro de EE. UU.
* Disminución del turismo europeo, ya que los viajeros corren el riesgo de perder la elegibilidad para visados ESTA si visitan Cuba.
* Riesgo de litigios en Estados Unidos bajo el Capítulo III de la Ley Helms-Burton – sobre la "prohibición" de invertir y comerciar con propiedades nacionalizadas a ciudadanos estadounidenses o exiliados cubanos residentes en Estados Unidos.
* Sanciones o amenazas contra compañías navieras, transportistas y compañías de seguros implicadas en el suministro de combustible a Cuba.
* Ataques a la ayuda médica internacional de Cuba que el país proporciona a otras naciones.
* Prohibición de la exportación a Cuba de productos de cualquier país si contienen un 10 por ciento o más de componentes procedentes de Estados Unidos.
Estados Unidos también disipó cualquier duda sobre la naturaleza deliberadamente cruel y punitiva del bloqueo cuando aprovechó el peor momento de la pandemia de covid para infligir más sufrimiento a los cubanos, como hizo el gobierno estadounidense:
* Reforzó y amplió la prohibición de importación de mercancías a Cuba
* evitó la importación de ventiladores
* impedía el acceso a equipos y materiales necesarios para la producción masiva de vacunas cubanas
* impedía la importación de oxígeno medicinal desde terceros países;
* y se negaron a levantar las sanciones económicas contra Cuba, aunque lo hicieron contra otros países para contrarrestar la pandemia.
El endurecimiento del bloqueo durante los últimos 10 años ha tenido graves consecuencias sociales, humanitarias y económicas. Desde 2019, con las 243 medidas coercitivas adicionales, los intentos de Estados Unidos de privar a Cuba de suministros —especialmente combustible— se han intensificado.
La brutal aplicación del bloqueo y su endurecimiento en los ámbitos de la salud, el equipamiento médico y la medicina será recordada para siempre por el pueblo cubano como uno de los peores capítulos de la política imperialista contra Cuba: la negación de ventiladores, la obstrucción de la importación de oxígeno médico y el bloqueo de suministros vitales durante la pandemia de COVID-19.
4: ¿Qué ha caracterizado la política de Trump hacia Cuba durante su segundo mandato?
* Reincorporación de Cuba a la lista de estados que apoyan el terrorismo, lo que agrava los efectos del bloqueo, especialmente en el ámbito financiero, aumenta el perfil de riesgo del país y desincentiva el turismo europeo y asiático. Esto ocurrió el 20 de enero, el día de la investidura de Trump, ya que Biden había retirado a Cuba de esta lista apenas una semana antes de su salida.
* Reactivación del Memorando Presidencial nº 5 de Trump de 2017, que reafirma abiertamente los objetivos de cambio de régimen, limitar el turismo, apoyar el trabajo subversivo en Cuba y endurecer el bloqueo que aplica todas las partes de la Ley Helms-Burton.
* Reactivación del Capítulo III de la Ley Helms-Burton, que permite demandas en Estados Unidos contra empresas que invierten en propiedades nacionalizadas en Cuba tras la victoria de la revolución, incluyendo propiedades pertenecientes a ciudadanos cubanos que más tarde se convirtieron en ciudadanos estadounidenses.
* Reinstauración de la lista de empresas, instituciones e individuos cubanos con los que las personas de empresas en Estados Unidos tienen prohibido hacer negocios, incluyendo el alcance extraterritorial de la lista.
* Restricciones de visado para ciudadanos cubanos y extranjeros y sus familias si están afiliados a los programas de cooperación internacional de Cuba, especialmente en el ámbito sanitario, pero también en otros sectores.
* Inclusión de Cuba en la lista de países sin medidas antiterroristas efectivas en sus puertos. Esto permite a la Guardia Costera de EE. UU. imponer requisitos especiales a los barcos que hacen escala en EE. UU. desde puertos cubanos.
* Suspensión de las negociaciones de migración previstas para abril de 2025.
* Restricciones de visado para funcionarios del gobierno centroamericano y sus familias si están vinculados a los programas de cooperación médica de Cuba.
* Reedición y enmiendas al Memorando de Seguridad Nacional nº 5, que reafirma la política de máxima presión y extiende las restricciones comerciales.
* Restricciones de visado para funcionarios de los gobiernos africano, cubano y granadino, así como para sus familias, debido a su participación en las misiones médicas de Cuba.
Además, Trump incluyó a Cuba —junto con otros países que describe como "adversarios extranjeros"— en una orden ejecutiva presidencial que restringe el acceso a tecnología estadounidense; especialmente en áreas como la inteligencia artificial (IA).
5: ¿Hasta qué punto ha influido Marco Rubio, como Secretario de Estado, en esta política?
El verdugo, que en su calidad de senador durante la primera presidencia de Trump redactó los 243 reforzadores del bloqueo, ahora intenta presentarse como el salvador.
Es una persona con poca credibilidad debido a sus constantes mentiras y distorsiones. Oculta una agenda política personal que incluye a Cuba y que está marcada por una obsesión excesiva e irracional.
No le importa en absoluto el pueblo cubano.
No puede ser correcto que para "ayudar" a un pueblo se deba someterlo a genocidio, algo que ha intentado hacer desde el inicio de su carrera política, impulsado por un odio desproporcionado y mórbido que le impide mirar más allá del deseo de cambiar el sistema cubano a toda costa, independientemente de lo que quiera la mayoría de los cubanos.
Él mismo se ha atribuido el mérito de todas las medidas vigentes bajo la política de máxima presión, incluidas las repetidas amenazas de posible acción militar.
Al principio de su carrera, intentó justificar su obsesión con el falso argumento de que sus padres habían "huido del régimen cubano", cuando en realidad se marcharon a Estados Unidos en 1956, lo que claramente significa que, si hubo una escapatoria, fue del régimen de Batista.
El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio de "mentir" el 26 de mayo de 2026 para "justificar una agresión militar contra Cuba" y subrayó que la isla no representa ninguna amenaza para Estados Unidos.
Rubio intenta convencer a Trump de que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, mientras intenta engañar al público estadounidense, al Congreso y a la comunidad internacional.
Además, el ministro de Asuntos Exteriores repite su guion mentiroso e intenta culpar al Gobierno cubano del daño que la política estadounidense está causando deliberadamente al pueblo cubano. En realidad, actúa como portavoz de intereses corruptos y vengativos concentrados en el sur de Florida, intereses que no representan ni a la mayoría de los estadounidenses ni a los cubanos que viven en Estados Unidos.
Marco Rubio ha declarado que Cuba representa "una amenaza directa para la seguridad nacional de EE.UU." y ha citado un supuesto arsenal de drones militares suministrados por Rusia y China, así como informes sobre supuestos planes cubanos para atacar objetivos militares estadounidenses.
Marco Rubio no conoce Cuba, nunca ha estado en Cuba y no entiende Cuba. Sus opiniones reflejan una falta de comprensión de la historia de la isla y un deseo de dictar su futuro. No parece estar familiarizado con la historia de Cuba, y su mensaje de que Estados Unidos decidirá qué sistema político o modelo tendrán los cubanos demuestra claramente que no nos conoce ni entiende lo orgullosos que estamos de nuestra independencia.
6: ¿Hay otras personas detrás de la política estadounidense hacia Cuba de las que debamos estar al tanto?
Hay una retórica cada vez más hostil y una asociación más estrecha entre el gobierno estadounidense y pequeños grupos marginales con una mentalidad anacrónica, incluidos extremistas de derechas en la sociedad estadounidense y las mafias de la "industria" anticubana en Miami.
La política hostil de Estados Unidos hacia Cuba tiene raíces históricas en la antigua obsesión y objetivo de subyugar la isla y controlar sus recursos. Quienes han intentado dar a estas ambiciones el carácter de política oficial del Estado desde posiciones de poder han moldeado y condicionado las relaciones entre nuestros países.
Desde 1989, con la elección de la primera congresista cubanoamericana por el distrito 18 de Florida, Ileana Ros-Lehtinen, la política estadounidense hacia Cuba perdió su capacidad para mantener una dirección más pragmática y menos hostil.
Marcó el inicio de una era en la que la política hacia Cuba fue secuestrada por un pequeño número de congresistas cubano-estadounidenses, impulsados por un fuerte deseo de venganza y represalia.
Lo peor ha sido la complicidad del gobierno de EE.UU. en apoyar iniciativas y proyectos cuyo objetivo nunca ha sido normalizar relaciones ni resolver diferencias, sino usar la fuerza para provocar un cambio de sistema — desde el endurecimiento del bloqueo hasta la hambruna total, en línea con la antigua doctrina de Lester Mallory (nota 1) de que esto bastaría para desencadenar un levantamiento popular contra el gobierno de la isla.
Los miembros cubano-estadounidenses del Congreso han intentado consistentemente impedir cualquier avance en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y han trabajado activamente para revertir los avances logrados en la normalización de las relaciones bajo la administración Obama.
El gobierno estadounidense y sus políticos anticubanos han intentado vender el mito de que el bloqueo no constituye una verdadera limitación para la economía cubana. Afirman repetidamente que las dificultades económicas se deben a "distorsiones debidas al sistema socialista" o a "una política gubernamental defectuosa".
Al mismo tiempo, a través de campañas sistemáticas de desinformación, Estados Unidos intenta culpar al gobierno cubano de las consecuencias y daños causados por el propio bloqueo, un acto profundamente deshonesto y cínico por parte del gobierno que persigue deliberadamente una política diseñada para estrangular la economía cubana.
No todos los problemas de la sociedad cubana son causados por el bloqueo, pero sería falso negar que el bloqueo económico, comercial y financiero sea el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba. Ningún país —ni siquiera economías mucho más ricas y fuertes— podría soportar una agresión tan brutal, asimétrica y prolongada sin graves consecuencias para el nivel de vida, la estabilidad y la justicia social de su población.
7: Analicemos una por una las iniciativas de Trump contra Cuba bajo el término "máxima presión": Primero, ¿qué es la "máxima presión"?
El 3 de enero de 2026, Venezuela fue atacada por orden del presidente estadounidense Donald Trump.
Los cerebros detrás del ataque y secuestro del presidente Maduro y su esposa utilizaron los métodos fascistas más atroces y tejieron una densa red de mentiras y calumnias contra los líderes bolivarianos antes de lanzarse cobarde sobre Venezuela.
Treinta y dos cubanos cayeron junto a combatientes venezolanos caídos; su devoción al servicio documenta las cualidades que caracterizan a los héroes cubanos.
Las autoridades estadounidenses han reconocido con sorpresa e inevitable admiración el valor de este pequeño grupo de hombres que, a pesar de su marcada inferioridad en fuerza y potencia de fuego, opusieron una feroz resistencia a los secuestradores e incluso hirieron a varios de ellos.
El actual ocupante de la Casa Blanca y su notoria Secretaria de Estado no han dejado de amenazarnos.
"No creo que puedas ejercer mucha más presión", dijo Trump, una admisión indirecta de los niveles extremos a los que se ha intensificado el bloqueo a Cuba durante más de seis décadas.
"Entrar y destruir el lugar" es, según su lógica imperialista, lo único que nos obliga a arrodillarnos. Esta grotesca declaración, que ha provocado una profunda indignación entre el pueblo cubano, solo puede interpretarse como un llamamiento a una masacre despiadada contra un país que nunca ha promovido el odio contra ninguna otra nación.
El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva declarando una supuesta emergencia nacional sobre Cuba, que se describe como una "amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos."
La orden del presidente estadounidense del 29 de enero inicia medidas extraordinarias: amenazas de represalias arancelarias contra cualquier país desde el que empresas u organizaciones exporten combustible a Cuba. En la práctica, esto equivale a un bloqueo energético total, que se suma al ya agravado bloqueo económico y sus efectos acumulados durante más de 60 años.
Es un acto de guerra. Esto equivale a un bloqueo marítimo, que se clasifica como un acto de guerra en el derecho internacional.
Esta acción está causando una enorme destrucción a las condiciones de vida de nuestro pueblo, de todas las familias cubanas y de nuestra economía nacional. De hecho, los efectos ya habían comenzado antes, cuando unidades militares estadounidenses comenzaron a perseguir, detener y confiscar petroleros extranjeros en el Caribe y otros lugares.
Actualmente, Cuba no puede producir todo el crudo y combustible que necesita. Necesitamos importar, un derecho que sea reconocido internacionalmente como parte del derecho al libre comercio y a la libertad de navegación en los mares.
Cuando Estados Unidos busca suministros de combustible, no solo detiene un barco, una compañía naviera o una compañía de seguros. Detienen el transporte en Cuba, afectan a la salud y a los hospitales, dañan la vida de millones de personas, afectan a nuestros hijos, a nuestros ancianos y a nuestros enfermos – e intentan sembrar la desesperanza.
Esto no es solo un ataque criminal contra Cuba, sino contra los derechos soberanos de cualquier Estado. Esto es una intimidación inaceptable a toda la comunidad internacional.
En el transcurso de tres meses, solo un petrolero ruso llegó a Cuba. Nunca antes un evento común —como el comercio entre dos países— había sido seguido tan intensamente por los medios y las poblaciones de todo el mundo como la llegada de este barco ruso enviado como ayuda humanitaria.
Rusia podría enviar este barco como un gesto humanitario. Sin embargo, Estados Unidos sigue manteniendo el bloqueo energético, y no tenemos certeza de cuándo llegará un nuevo petrolero, aunque Cuba tenga derecho a recibirlo.
La llegada del petrolero no debería generar falsas expectativas, aunque fue una ayuda importante en la situación. Dado que este barco solo cubría un tercio de las necesidades mensuales de importación de combustible del país, esto no soluciona la situación, pero evitó un colapso total.
El 27 de marzo, Trump declaró que "Cuba es la siguiente" independientemente de las operaciones militares contra Irán, añadiendo que la isla está madura. Cuba se está preparando y Estados Unidos se enfrentará a resistencia.
El 1 de mayo de 2026, la Casa Blanca emitió una nueva orden ejecutiva presidencial que endurece el bloqueo financiero y comercial contra Cuba a niveles sin precedentes y extremos.
La orden ejecutiva designa al grupo empresarial cubano Grupo de Administración Empresarial (GAE) como empresas e instituciones no comerciales, y combina esto con sanciones secundarias contra cualquier operador extranjero que realice negocios con este grupo. La orden ejecutiva se centra especialmente en la presión sobre las instituciones financieras.
Esta es la escalada más intensa, desproporcionada y peligrosa en los últimos tiempos en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. El objetivo declarado es aislar al país diplomática, comercialmente, financieramente y energéticamente; hacer imposible el funcionamiento y la existencia de la nación; imponer condiciones a cualquier diálogo; y evaluar oportunidades de agresión militar.
Estados Unidos está intentando obligar a la comunidad internacional —mediante chantaje e intimidación— a aceptar y hacer cumplir el bloqueo. Ninguna nación está exenta de la amenaza de que esta política pueda extenderse a ellos si comercian con Cuba.
Advertimos y señalamos que esta agresión solo logrará sus objetivos destructivos si las naciones soberanas se dejan intimidar y intimidar por el gobierno de Estados Unidos. La comunidad internacional ha rechazado y condenado históricamente el genocidio perpetrado por Estados Unidos contra el pueblo cubano durante casi siete décadas.
La burda y falsa acusación contra el líder de la revolución, Raúl Castro, el 20 de mayo —basada en un incidente de hace 30 años del que el propio gobierno estadounidense asume toda la responsabilidad— es solo el último pretexto de una larga serie de mentiras fabricadas que intentan presentar a Cuba como una amenaza o un "estado fallido".
* Cuba no amenaza la seguridad, el gobierno ni el modo de vida de EE. UU.
* No hay bases extranjeras en Cuba, ni fuerzas extranjeras operan contra Estados Unidos desde territorio cubano.
* Es inmoral afirmar que una crisis humanitaria puede justificar la agresión militar cuando esa crisis es precisamente creada por la política estadounidense.
* Es cínico afirmar que la crisis se debe a la "incompetencia cubana" o a "fallos en nuestro modelo económico".
Las amenazas de Estados Unidos son cada vez más frecuentes y reflejan una clara intención por parte de Estados Unidos de restaurar la dominación y control neocolonial que ejerció sobre Cuba durante 60 años del siglo pasado.
El peligro de una agresión militar crece día a día. Sin embargo, no hay ninguna justificación para una acción militar contra Cuba, una acción que causaría destrucción y pérdida de vidas tanto cubanas como estadounidenses.
Cuba no quiere conflicto. Somos y siempre hemos sido un país pacífico, un pueblo solidario comprometido con relaciones respetuosas con todos los pueblos del mundo, incluidos los pueblos de Norteamérica.
Sin embargo, si nos atacan, si se nos impone una guerra que no queremos, defenderemos nuestra soberanía e independencia con determinación y a toda costa.
8: Esta transición 'forzada' en Cuba de los combustibles fósiles a la energía solar... ¿podría resultar ser muy positivo para Cuba y para la revolución?
El tema energético es una parte clave del programa gubernamental para superar la situación actual y crear un suministro energético estable en el país. Parte del sistema energético seguirá dependiendo de las centrales de petróleo, gasolina y termoeléctricas durante varios años.
Las centrales termoeléctricas están muy desgastadas. Se está implementando un programa para restaurar su capacidad y, en estas circunstancias, hemos tenido que asignar fondos para ello.
Además, estamos trabajando para restaurar la distribución y distribución de la producción eléctrica. La red eléctrica está en mal estado en muchos lugares.
Y en tercer lugar, invertimos en fuentes de energía renovable.
El año pasado, gracias al apoyo solidario, conseguimos instalar 1000 MW en parques solares de todo el país en solo un año. Esto significa que en un solo año, en medio de un periodo de bloqueo más duro, aumentamos esta producción en un siete por ciento.
De nuevo este año, se priorizan las inversiones en energías renovables, especialmente en parques solares con almacenamiento en baterías, y garantizar la estabilidad en el suministro eléctrico es una prioridad.
En este ámbito, Cuba no está sola.
Estamos viendo la voluntad política de muchos gobiernos que quieren ampliar la cooperación con nuestro país en este ámbito, a pesar de la presión de la administración Trump.
Además, recibimos solidaridad y apoyo humanitario de muchas asociaciones y amigos que – como los daneses – nos extienden la mano en estos tiempos difíciles.
9: ¿Qué deberían hacer los muchos amigos de Cuba en el mundo y en Dinamarca?
* Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que se movilice y así evitar un ataque militar contra Cuba. Un ataque desencadenaría una catástrofe humanitaria, derramamiento de sangre y una masacre tanto entre cubanos como entre jóvenes estadounidenses, desestabilizaría la región y tendría consecuencias completamente incalculables.
* Todos deben condenar la naturaleza criminal de los decretos, órdenes y medidas agresivas de Estados Unidos, que tienen como objetivo matar de hambre a la población y crear una catástrofe social, económica y política a escala nacional.
* E intensificar la lucha por el levantamiento del brutalmente endurecido bloqueo, que tiene un impacto devastador e incalculable en la vida diaria de los cubanos. Comprender, condenar y señalar que el bloqueo constituye una forma de genocidio y castigo colectivo, e inflige enormes daños humanos, sufrimiento, privación y extrema privación al pueblo cubano en todas las familias.
* Rechazar los intentos del gobierno estadounidense de construir y articular un escenario de crisis humanitaria para justificar acciones aún más peligrosas, incluida una posible agresión militar contra Cuba.
* Ante la ofensiva de Trump contra Cuba —y el total desprecio de Estados Unidos por el derecho internacional y las normas más básicas de convivencia entre naciones— es necesario que la comunidad internacional reafirme su solidaridad con Cuba, especialmente en este momento en que grandes peligros amenazan a la nación cubana.
En todos los foros internacionales, Cuba seguirá condenando el bloqueo. En la misma línea, hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que rechace y contrarreste esta ofensiva, que representa una peligrosa escalada en los esfuerzos de Estados Unidos por dominar y controlar el futuro de Cuba, una política que amenaza y viola la independencia y soberanía de todos los Estados.
10: ¿Cómo imaginas Cuba dentro de cinco años?
Cuba ha desarrollado su propio modelo.
Nuestra gente está decidida a superar los desafíos actuales y avanzar, incluso en los peores escenarios.
En Cuba, producimos casi la mitad del petróleo que consumimos. Ahora podemos refinar este petróleo con la nueva tecnología cubana.
Tenemos algunas de las mayores reservas de níquel y cobalto del mundo.
Tenemos suficiente tierra de cultivo. Tenemos agua, a pesar de la sequía y las consecuencias del cambio climático. Contamos con industrias y tecnologías innovadoras y competitivas, incluyendo los sectores biomédico y farmacéutico.
Si miramos la pandemia de covid, confiamos en nuestros propios recursos y en el talento local. Confiábamos en la protección colectiva a través de las vacunas y la responsabilidad social.
Nuestros científicos desarrollaron hasta cuatro vacunas: Soberana 01, Soberana 02, Abdala y Mambisa. Fue un logro reconocido por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que ha honrado a los creadores de las vacunas con su "Medalla para Inventores".
Cuba ha hecho y sigue logrando grandes avances, especialmente en los campos de la biotecnología y la medicina.
La última vacuna cubana contra el cáncer supone un avance significativo en el tratamiento del cáncer. La vacuna se ha desarrollado para combatir diversos tumores malignos mediante inmunoterapia activa.
Esta vacuna, que llamamos HebersaVax, se utiliza contra una variedad de tipos de cáncer y se considera un producto único de su tipo en el mundo.
Nuestro medicamento Heberprot-P es un tratamiento cubano para la diabetes. Es un fármaco revolucionario que ha demostrado ser muy eficaz en la regeneración tisular y en la prevención de amputaciones. Desarrollado por el centro CIGB, este fármaco se ha utilizado en más de 300.000 pacientes en diferentes países y ha recibido la aprobación para ensayos clínicos en Estados Unidos.
Sé que mi país y mi pueblo tienen un gran potencial, que tenemos tanto el derecho como el deber de explotar en beneficio de Cuba y de los pueblos del mundo.
Lo más importante son las personas, que son los principales actores en la revolución cubana.
