Helsinki, 4 de febrero.- En la sede de la misión Estatal cubana en Finlandia tuvo lugar un encuentro entre profesores de las Universidades de Turku, Tampere y Helsinki y el jefe interino de misión de Cuba, los cuáles debatieron por poco más de una hora acerca del futuro energético de Cuba.
El profesor Jyrki Luukkanen, líder del grupo de investigadores, quien viaja a Cuba desde el 2010, pretende retomar las iniciativas auspiciadas por Erasmus+, proyecto de la UE hacia países en desarrollo, para potenciar el sector de generación eléctrica de Cuba, ampliando cada vez más el uso de fuentes renovables de energías. El objetivo principal persigue lograr un cambio en la matriz energética del país y en los hábitos de consumo. Es una solución sostenible en el tiempo y de beneficio para el medio ambiente.
Mika Korkeakoski coincidió con sus colegas y otros expertos, que Cuba tiene el potencial para producir el 100% de su consumo energético a partir de fuentes renovables. La Mayor de las Antillas está ubicada en una zona privilegiada del Caribe con abundante sol todo el año, recursos hídricos y eólicos capaces de generar la suficiente cantidad de energía para alimentar al sector estatal y residencial. El reto estaría en lograr una conexión exitosa entre estas nuevas tecnologías y el sistema electro-energético nacional, generando la menor cantidad de baches y cortes posible, además del imprescindible financiamiento para tales inversiones.
El Encargado de Negocios a.i de Cuba en Finlandia, Víctor Manuel Rodríguez Etcheverry actualizó a sus interlocutores acerca de la importancia que reviste para Cuba, en el Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, incrementar la generación eléctrica desde recursos renovables. La sustitución de los hidrocarburos es una necesidad imperiosa para el país, partiendo de la realidad de Cuba, el cual no es autosuficiente en producción de energía. La soberanía energética, al igual que la alimentaria, son pilares fundamentales del desarrollo de Cuba hacia un modelo más sostenible y próspero. Mientras Estados Unidos mantiene un férreo Bloqueo Económico, Comercial y Financiero por 60 años, recrudecido durante la administración Trump con más de 240 medidas y que el actual mandatario ha mantenido, lo que impide acceder a fuentes de financiamiento internacionales, realizar transacciones bancarias, entre otras cuestiones, coartando el acceso a mercados de alta tecnología, Cuba continúa persiguiendo sus objetivos de desarrollo de la mano de socios voluntariosos y conscientes que, a pesar de cualquier diferencia, siempre es preferible tender puentes a levantar muros.
