Al intervenir en la actividad celebrada en la Embajada de Cuba en Granda en conmemoración al aniversario 47 de la Revolución Granadina, el doctor Terrence Marryshow, líder de la Asociación de Amistad Granada–Cuba, recordó los vínculos de Cuba con aquel acontecimiento histórico.
Marryshow, quien estudió Medicina en la Mayor de las Antillas, subrayó que los estrechos lazos con Cuba y posteriormente con la Unión Soviética fueron percibidos por el imperialismo como una amenaza, lo que desembocó en la invasión de 1983. “¿Cómo podía esta pequeña isla, 22 mil veces más pequeña que Estados Unidos, desafiar sus dictados?”, reflexionó, destacando que la solidaridad cubana fue un factor clave para que Granada resistiera durante cuatro años y medio.
El dirigente de la Asociación de Amistad Granada–Cuba explicó que, pese a la hostilidad estadounidense, Cuba acompañó a Granada con cooperación concreta y desinteresada. “Un país pequeño y pobre demostró al mundo que el desarrollo era posible”, afirmó, al señalar que la colaboración cubana en salud, educación y proyectos de infraestructura fue un ejemplo de fraternidad regional.
Marryshow insistió en que la Revolución Granadina mostró cómo la unidad nacional y la solidaridad internacional podían abrir caminos de dignidad. En ese sentido, resaltó que la amistad entre Fidel Castro y Maurice Bishop, líder de la Revolución Granadina, simbolizó la fuerza de las naciones pequeñas cuando se unen en torno a ideales de justicia y soberanía, frente a la hostilidad del imperialismo.
Finalmente, Marryshow invitó a reflexionar sobre el legado compartido de Cuba y Granada. “La Revolución demostró de manera inequívoca que, cuando existe unidad nacional, orgullo y patriotismo, entonces todo es posible”, expresó.
